:format(webp):quality(40)/https://lavozdelpueblocdn.eleco.com.ar/media/2026/01/hanky_y_leo.jpeg)
No es solo comer. La ambientación es muy especial y los detalles tienen mucha importancia
La Cocinería es un restaurante de cocina de autor, ubicado en calle San Martín esquina Corrientes, de Dunamar, en Claromecó, donde podés encontrar una gran variedad de platos que revolucionan la cocina tradicional, entre ellos hay opciones vegetarianas, veganas y sin TACC.
Es atendido por sus dueños, Henky Zwaal y Leo Bulla, que son muy distintos entre sí, pero que congenian y se complementan maravillosamente bien.
Al inicio del emprendimiento, el rol de funciones dentro del restó fluyó naturalmente, no hizo falta que se pusieran de acuerdo, cada uno sabía muy bien donde ubicarse para dar lo mejor, y eso hicieron.
Es así, como la sonrisa de recibimiento de Henky, la ambientación y la calidad de cada plato minuciosamente cuidada por Leo completan la propuesta.
:format(webp):quality(40)/https://lavozdelpueblocdn.eleco.com.ar/media/2026/01/han.jpeg)
Su ambientación
No es solo comer, es una experiencia, y eso lo podes apreciar en cuanto llegás, rodeado del bosque de Dunamar, a pocas cuadras del mar y con una ambientación única, da un marco perfecto para enamorarse del lugar.
Todo muy bien pensado, sus detalles, su música, sus pinturas y sus objetos cuidadosamente seleccionados.
La cultura holandesa de Henky se encuentra en las piezas de porcelana ‘Delfts Blauw’, con su típicos diseños azul y blanco, que se exhiben en unas repisas modernas que dividen el salón general del espacio ‘Reservado’, y que pertenecieron a sus abuelos, a sus padres y a ellos mismos.
Sus clientes también aportan obsequios para completar la magia del lugar, y es así como La Cocinería tiene muchos rincones que atrapan e invitan a quedarse.
Leo, apasionado de los anticuarios, hace su parte poniendo su buen gusto y su conocimiento sobre las antigüedades de calidad. Por ejemplo, hay jarrones realizados entre los años 1700 y 1800.
El espacio ‘Reservado’ tiene una capacidad de hasta diez personas, con cubiertos de plata, vajilla y copas especiales. Los muebles de este comedor son del año 1905 y eran de la casa de Mar del Plata de Ernesto Tornquist.
El salón general sigue la estética del lugar, y tiene una capacidad de cuarenta y dos comensales.
Un piano le pone un plus a la ambientación, pero solo lo pueden tocar los clientes avezados.
La terraza se encuentra rodeada de vegetación y allí pueden comer hasta veinte personas.
Su carta
Pensada y creada a partir del deseo de ofrecer una propuesta gastronómica diferente, su carta ofrece pastas elaboradas en su propia cocina, preparaciones maceradas al vacío, tapeos del Atlántico con una variedad de productos del mar realizados en diferentes cocciones, pollos marinados, corderos pampeanos, postres de su creación, y mucho más.
Todo es fresco, de calidad y se elabora en el momento, con materia prima preferentemente local y de la zona, para favorecer la unión comercial.
La presentación de cada plato minuciosamente cuidada primero deleita con los ojos y luego con el paladar.
Ante la consulta sobre el plato que elegiría cada uno, Henky recomendó el risotto del bosque, con hongos cosechados por ellos, o un risotto con productos del mar, y Leo unos raviolones rellenos de langostinos con manteca de salvia.
En cuanto a la ‘entrada estrella’ tienen los Bitterballen, que son unas croquetas holandesas de ternera desmenuzada que son un éxito, elaboran mil por semana.
Entre otros muchos postres, tienen uno que es una selección de quesos y confituras, que trae kinotos, higos y zapallos, todo en almíbar y elaborado durante el año por ellos.
Una aclaración, no hay menú infantil, pero los platos pueden adaptarse para que todos puedan disfrutarlos.
El servicio
Durante el invierno los encontrás abiertos los viernes a la noche, sábado al mediodía y noche, y los domingos al mediodía, para disfrutar de un suave sol que da sobre su salón.
En el verano están abiertos todas las noches, en dos turnos para organizar mejor el servicio, a las 20.30 y 22.30 horas. Es imprescindible ir con reserva, para lo cual pueden contactarse al (11) 5888-0068.
Para saber más y tener mejores detalles, pueden consultar su IG lacocineria_dunamar.
Si estás en la costa no te podés perder esta opción gastronómica.

Para comentar, debés estar registradoPor favor, iniciá sesión