“Se consensuó armar una prueba piloto” con la bajada vieja de Dunamar
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Se realizó una reunión con la participación de las concejalas Marioli y Calvo, integrantes de la Sociedad de Fomento de Dunamar y vecinos. Fue encabezada por el intendente. En un diálogo con este diario, explicó el origen de la medida de abrir la mencionada bajada el próximo fin de semana largo
El intendente Pablo Garate explicó ayer en un diálogo con La Voz del Pueblo en qué contexto tomó la decisión de abrir la bajada vieja de Dunamar el próximo fin de semana largo, en lo que definió como “una prueba piloto”.
Hizo referencia a que el miércoles recibió un llamado de la concejala vecinalista Roxana Calvo, “planteándome que había vecinos que juntaron firmas, presentaron una nota en el municipio porque querían que se abriera la bajada”.
A partir de esta inquietud, convocó a una reunión que contó con la participación de Calvo; la concejala de Juntos, Marisa Marioli; los vecinos de la Sociedad de Fomento de Dunamar a los que convoqué y algunos vecinos también de Dunamar que eran los que propiciaban la bajada”.
El encuentro tuvo lugar en el despacho del intendente. “Hubo puntos de vista diferentes, de alguna manera posiciones encontradas -puntualizó-. Yo lo propuse, pero se consensuó, armar una prueba piloto únicamente el fin de semana de las 24 Horas y el Carnaval, porque es parecido a uno de los de enero”.
La finalidad es “relevar información, datos, cómo se mueve el tránsito con las dos bajadas abiertas simultáneamente, qué impacto tiene en el barrio de Dunamar”. Argumentó que a partir de los indicadores obtenidos, el objetivo es que “podamos consensuar posteriormente una solución integral para brindar tranquilidad, seguridad, servicios al turista, que esto no impacte de ninguna manera”.
En su evaluación, dijo que “entiendo que hay vecinos y vecinas de Dunamar que tienen intereses personales y puntos de vista sobre este tema, los respeto absolutamente. Pero yo tengo la obligación y la responsabilidad de actuar como representante de toda la comunidad”.
Por tal motivo, consideró que “seguir haciendo manifestaciones, presentando notas o quejarse no es la manera de resolver un problema”.
Durante la reunión, “nos pusimos de acuerdo, todos consensuamos que esto lo pudiéramos hacer ese fin de semana y a partir de ahí sacar conclusiones para que efectivamente podamos tomar decisiones”, expresó.
Al describir la situación actual, Pablo Garate comentó que “lo que está pasando es que la bajada está cerrada por el gobierno anterior, no es una excusa pero es así. Se hizo sin ninguna obra complementaria ni de estacionamiento ni de bajada peatonal, lo que genera situaciones de inseguridad en términos de que algunos autos o camionetas suben por lugares que no corresponden”.
Puso de manifiesto que tales circunstancias “han provocado temores de quienes van a la playa caminando o van en auto por la otra bajada, pero se ubican en esa zona. Hoy lo que está pasando es que no brinda seguridad, tranquilidad, ni nada”.
Por tal razón, subrayó que “cuando se tome una determinación tiene que ser armar un plan más integral, que permita que todos disfruten de esa bajada, abierta o cerrada; que podamos tener un estacionamiento, bajada peatonal, mejor circulación”.
Asimismo, sostuvo que “son distintos los puntos de vista a analizar. Creímos que era la mejor manera de empezar a resolver el problema la Sociedad de Fomento de Dunamar, las concejalas, los vecinos que también querían abrirlo y nosotros”.
Mencionó que se registra otro antecedente de firmas que se reunieron para pedir la apertura de la bajada, solicitud que en su momento no avanzó; mientras que el petitorio más reciente lleva por fecha el 15 de enero del presente año.
Como un aspecto central, expresó que “vamos a generar condiciones para dar seguridad”. Tiene previsto, en la planificación de trabajos, incluir la posibilidad de disponer de “un estacionamiento, una mejor movilización de la gente por las calles y también accesos peatonales tanto en esta bajada como en la nueva”.
Observó que “todo esto debió haberse hecho cuando se decidió cerrar la bajada, pero la realidad es que ahora tenemos la responsabilidad de resolver un problema y una controversia que hay entre vecinos”.
Dejó en claro igualmente que “tanto los vecinos que no quieren que se abra como los que quieren que se abra son integrantes de la comunidad de Dunamar, todos”. Y agregó que “quiero agradecer a la Sociedad de Fomento, a las concejales Calvo, Marioli, y a vecinos porque pudimos sentarnos en una mesa, dialogar respetuosamente, intentar empezar a conseguir soluciones”.
El intendente reflexionó que “a veces entiendo que hay algunos que quieren sacar cierta ventaja política, pero la gente me eligió para resolver los problemas y representar a toda la comunidad”. Y señaló que “comprendo los deseos individuales y personales de cada uno. Cuando alguien que estuvo en la gestión anterior hace una crítica, digo porque en vez de criticarnos no lo resolvieron cuando les tocó ser gobierno. La bajada hace dos años que está en esa situación y no se ha mejorado en infraestructura nada, también hay que pensar en esas cosas”.
Finalmente, afirmó que “sentados en una mesa, sin discutir y pelear lo podemos resolver. En Dunamar y en Claromecó hay mucho que tenemos que resolver -reiteró- para tener una próxima temporada mucho mejor. Es un verano que se inició ni bien asumimos y no pudimos hacer aún todo lo que queremos”.
