Nena intoxicada: impactantes testimonios de los enfermeros que la atendieron
El diario La Brújula 24 accedió en exclusiva a las declaraciones. El personal sanitario habló de bebidas alcohólicas en la vivienda, dinero entre la ropa de la menor y una frase que encendió nuevas alertas.
:format(webp):quality(40)/https://lavozdelpueblocdn.eleco.com.ar/media/2026/05/same.webp)
La investigación por el caso de la nena de 12 años que fue internada tras ser hallada intoxicada con cocaína, marihuana y alcohol sigue sumando elementos a partir de las declaraciones de los enfermeros que intervinieron durante la madrugada del hecho.
Según pudo averiguar en exclusiva La Brújula 24, el personal de emergencias que llegó al departamento de calle Santa Fe aportó datos considerados relevantes para reconstruir qué ocurrió dentro de la vivienda antes del traslado de la menor al Hospital Municipal.
El caso ya había derivado en una medida de protección dictada por el juez de Garantías N° 2, Guillermo Mércuri, quien ordenó una prohibición de acercamiento para el padre de la menor por el término de cuatro meses. La restricción también alcanza al hermano y fue dispuesta a pedido de la fiscal Agustina Olguín, titular de la UFIJ N° 3.
En la causa intervienen la UFIJ N° 3, especializada en violencia de género y delitos sexuales, y la UFIJ N° 19, dedicada a hechos vinculados con drogas. Además, una de las medidas pendientes es la eventual declaración de la niña en Cámara Gesell, instancia que dependerá de una evaluación psicológica previa.
De acuerdo con una de las declaraciones incorporadas al expediente, el enfermero y conductor de ambulancia relató que cerca de las 2 de la madrugada fue enviado al domicilio porque en el lugar habría una menor “en estado inconsciente, con convulsiones y no respondía”.
Al arribar, el testigo dijo haber observado la presencia de un hombre mayor de edad fuera de la vivienda y otra persona que sería repartidor. Luego, al ingresar junto a su compañera, señaló que también había personal de Defensa Civil, dos hombres adultos y la menor recostada en una cama de una plaza, en el comedor.
En ese contexto, declaró que “visualizó la existencia de bebidas alcohólicas en la mesa” y que, al asistir a la niña, constató que no estaba convulsionando, aunque sí presentaba un cuadro que describió como “crisis conversiva”. También sostuvo que la menor estaba consciente, pero que su cuerpo no respondía al habla.
Otro de los puntos que llamó la atención del personal sanitario ocurrió cuando la niña quedó dentro de la ambulancia. Según el testimonio, la menor habría mencionado algo a la enfermera que motivó el pedido de intervención de una mujer policía.
El mismo enfermero indicó además que notó que la menor tenía “entre sus prendas de vestir, más precisamente en el corpiño una suma importante de dinero”.
La enfermera que intervino en el traslado también aportó una declaración clave. Según consta en el expediente, al ingresar al departamento observó una mesa con varias botellas de bebidas alcohólicas y paquetes de cigarrillos. Además, describió que en el lugar había adultos y que se escuchaban voces provenientes de la planta alta.
La trabajadora de salud señaló que la niña fue subida en camilla a la ambulancia y que, por la evaluación clínica inicial, el cuadro no se correspondía con una convulsión típica ni con un período post convulsivo. Por ese motivo, decidió el traslado para una evaluación médica.
Uno de los tramos más sensibles de la declaración aparece cuando la enfermera relató que, ya dentro de la ambulancia, la nena comenzó a hablar y le manifestó una frase que quedó incorporada al expediente: “Me dijo que estaba soñando que alguien le hacía algo sin especificar que”.
La misma testigo agregó: “Yo estaba sola y después hice subir a la chica policía por esa situación, y ahí ella empezó a hablar que ella estaba soñando que alguien le hacía algo”.
También sostuvo que, durante el traslado, la menor se tapaba la boca cuando podía hablar y que, al notar la presencia de su padre, esquivaba la mirada y se daba vuelta en la camilla.
Según consta en la declaración, el padre acompañó a la ambulancia hasta el hospital. La enfermera manifestó que, durante todo el procedimiento, “el padre no se despegó de la nena” y que le comentó que la madre de la menor tenía antecedentes epilépticos.
La Justicia ahora deberá determinar qué ocurrió en las horas previas a la asistencia médica, quiénes estaban en el lugar, cómo accedió la menor a las sustancias detectadas y si existieron otros hechos que deban ser investigados.
Fuente / La Brújula 24

Para comentar, debés estar registradoPor favor, iniciá sesión