Marcelo David: “Si la condena a Avots fue de diez años, debe cumplir diez años”
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El abogado de la familia de Guillermina Cirone realizó un análisis sobre el proceso que llevó, en el juicio oral realizado en 2015, a la utilización de la figura de dolo eventual. Afirmó que no quiere “excepcionalidades” en este caso y en ningún otro
Marcelo David es el representante legal de la familia de Guillermina Cirone, una de las víctimas de “la tragedia de Cascallares”, tal como se ha denominado a la violenta colisión que tuvo lugar el 26 de noviembre de 2012.
El mencionado día, el VW Gol que ocupaba Guillermina Cirone junto a otras cuatro personas chocó de manera frontal con un micro; en el hecho fallecieron además su pareja Darío García; y un menor de edad; mientras que luego de permanecer internada en el Hospital Pirovano, dejó de existir Amalia Beatriz Muñoz, quien tenía un embarazo de cinco meses. José García, esposo de Amalia, fue el único sobreviviente.
En el juicio oral que se realizó en octubre de 2015, se dio por probado que Nicolás Avots, quien venía manejando otro vehículo, fue responsable de lo sucedido por la manera en que conducía. Por tal motivo, fue condenado a diez años de prisión.
David explicó en un diálogo con La Voz del Pueblo que “desde el primer momento, por una cuestión de amistad que tengo con la familia, sin ser penalista siempre hago la misma aclaración, asumí el compromiso de trabajar en el caso y tratar de quebrar lo que eran los antecedentes de homicidio culposo. Entendí que había dolo eventual y traté de torcer el brazo de lo que la jurisprudencia indicaba”,
Sostuvo que el primer planteo que hizo la familia de Guillermina CIrone fue “plata no queremos. Lo que buscamos es que este chico verdaderamente tenga su condena conforme al ordenamiento”.
Al respecto, mencionó que “en algún momento hasta la compañía aseguradora amenazó con no cubrir si quedaba el dolo eventual en la carátula. Como una especie de presión, bájense del dolo eventual y de esa manera les pagamos lo que la póliza indicaba. O plata o derecho penal puro lo podríamos catalogar”.
Al describir la figura del dolo eventual, David explicó que “lo elaboraron mucho los alemanes más que los argentinos, después la teoría penal argentina lo tomó”. En relación a la actitud de Avots, observó que “en curva, en una subida, en un fin de semana largo, habiendo hecho ya previamente ocho o nueve pasadas por la banquina, sobrepasando cuatro o cinco vehículos, no hay duda que vos te tenés que representar que podes cometer algo grave arriba de una ruta”.
En esta línea de pensamiento, planteó: “No es que Avots quería matar, pero es imposible que no se represente un desastre como el que generó”.
Es un caso que constituyó jurisprudencia. “Hoy se enseña, por ejemplo, en la maestría de derecho penal en la Universidad Austral”.
La sentencia fue confirmada por la Corte Suprema de la Nación. “Avots fue en queja con el abogado, que era en su momento además representante legal de Fariña, muy técnico y sabedor. Pero no pudo revertir el fallo de la Corte y quedó firme”, destacó David.
Por tal motivo, valoró: “Vaya si la familia de Guillermina logró el cometido de tener una condena ejemplar, para que cuando nos sentamos al volante en una ruta pensemos seriamente qué es lo que tenemos que hacer y lo que puede ocurrir por pretender ganar dos minutos de nuestras vidas”.
El fallo
Para David, la condena de diez años de cumplimiento efectivo “es justa. Sin duda que si lo mirás del lado de los seres queridos, nada va a terminar de reparar el dolor de haber perdido a Guillermina, por lo menos en la familia que a mí me correspondía defender. Perder un hijo es quebrar las reglas de la vida”.
Le otorgó relevancia a que “hicimos ir al Tribunal hasta el lugar del hecho, llovía, tengo cierto recuerdo de que no quería demasiado dirigirse hasta allí. Pero era muy significativo ver en dónde y de qué manera se representaba la situación, en curva, una subida, un auto que no tenía la reacción tampoco como para hacer una maniobra de ese tipo”.
El ordenamiento
Avots se encuentra alojado en la unidad penal de Saavedra y en forma reciente se recibió de abogado, en un programa de estudios de la Universidad Nacional del Sur.
“No veo mal que Avots haya estudiado, tenido su posibilidad de formarse -manifestó David-. Sin embargo, no le creí cuando pidió disculpas, porque a mí no me miró a los ojos y me retiró la mano. Ni siquiera me saludo al final del debate claramente entendiendo que yo había sido su ‘verdugo’, cuando en verdad el ‘verdugo’ de su historia fue él mismo”.
Reiteró que no cree en que “haya estado arrepentido como él dice. A Mónica (la mamá de Guillermina) le pidió disculpas y para mí no estaba en la situación genuina de entender que se había equivocado”.
David dijo que “nunca más lo vi ni me lo crucé claramente. Ojalá con el tiempo pueda no solo haberse formado, entendido que lo hizo estuvo muy mal, que truncó la vida de varias familias, y que vuelva a reinsertarse en la sociedad, vivir dignamente. No soy quien para tener rencor”.
Por supuesto, entiende a la familia, porque “Mónica, César y la hermana de Guillermina tienen un dolor que no lo van a sanar nunca. Han sufrido muchísimo”.
Al ser consultado sobre un eventual pedido de beneficios para Avots, expresó que “no he visto el expediente de cumplimiento de ejecución de la pena, porque va por trámite particular y no tuve participación. En definitiva si lo solicitó, yo no sería muy amigo de las excepcionalidades”.
En la fundamentación de su postura, señaló: “Que vos estudies no es ni más ni menos que lo que podes hacer dentro del cumplimiento de una pena. Para eso está el sistema, sino todo se vulnera y se pasa por encima”.
Puntualizó, acerca de Avots, que “tengo entendido que hay un antecedente de robo, no cuento con la certeza de esa situación, pero si existiese claramente tendría que sopesarse”.
En este contexto, solicitó “que se cumpla el ordenamiento. Se dieron diez años, son diez años. Si la ley te permite alguna salida transitoria, tendrá el derecho. Este chico debería aprovechar lo ocurrido para entender que lo que hizo está muy mal, el sistema lo castigó en el sentido que marca el derecho positivo vigente, quien comete un delito de estas características como privar de la vida a tantas personas tiene que pagar”.
Del mismo modo, la pena tiene un tiempo y posteriormente “esta persona tiene que volver de nuevo a la vida. No puede estar para siempre en la cárcel, no está planteado de esa manera y creo que tampoco sirve. Aunque no hago derecho penal, veo como el sistema carcelario no solo no recompone sino que termina de destruir la psiquis de una persona”.
El juez Gabriel Giuliani integró el Tribunal que lo condenó y fue docente en la carrera que cursó Avots. David expresó que “yo también soy académico, doy cátedras de derecho comercial. Si Gabriel fue quien de alguna manera tuvo que corregir su trabajo final, su tesina o presentación, tampoco estoy en contra. Si bien parece paradójico, no está mal, es el sistema. Busca que quien cae detenido se reeduque, de alguna manera entienda que lo que hizo está mal, esto es idílico pero parece que este caso se podría dar, que vuelva a la sociedad un poco más educado”.
Recordó que “era muy chico cuando de alguna manera comete estos homicidios con dolo eventual, tenía la licencia de conducir en la mano hace menos de un año”.
Por último, insistió en que no quiere “excepcionalidades. En esta condena y en ninguna otra. Si hay una norma de derecho positivo que indica que el cumplimiento de la condena es de tal manera, tendrá que ser de tal manera. Si no todo se trastoca y en definitiva es el gran problema que tiene Argentina de seguridad jurídica, no solo para el cumplimiento de una condena, sino para lo contractual y la vida misma”.

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