“Llamarada” Swaels, a 20 años de ganar las 24 Horas de la Corvina Negra
El experimentado pescador concursa en ‘las 24’ desde que tenía 14 años de edad
:format(webp):quality(40)/https://lavozdelpueblocdn.eleco.com.ar/media/2025/12/llamarada.jpeg)
El experimentado pescador recordó -con La Voz del Pueblo- su victoria en ‘el mundial de la pesca’ de 2005, y también compartió sus secretos para la captura de los pichones de negra, que aprendió a pescar con “Don Kuhlmann”
En el mundo de la pesca lo conocen como “Llamarada”, y por ser un meticuloso pescador. Todo el año se dedica a seguirle -en el mar- el rastro a los escardones, sargo y especialmente a los pichones de negra.
En una entrevista a la espera de una nueva edición de las 24 Horas de la Corvina Negra, habló con La Voz del Pueblo para recordar el año en que escribió su nombre en la historia del concurso. Pero también compartió generosamente sus conocimientos de pescador.
“¡Una victoria que ocurrió hace 20 años!”, fue lo primero que dijo mientras entrábamos en la charla. El experimentado pescador concursa en ‘las 24’ desde que tenía 14 años de edad, y cuenta con unos diez o doce premios a lo largo de su trayectoria en esta misma competencia.
Con tiempo, compartió los detalles de su triunfo y de su experiencia en la búsqueda de esta especie que entrega premios millonarios en el concurso que une a las playas de Claromecó, Reta y Orense.
:format(webp):quality(40)/https://lavozdelpueblocdn.eleco.com.ar/media/2025/12/gar.jpeg)
La victoria en 2005
La victoria de Swaels en 2005 no fue producto de la casualidad, sino de la observación. Confesó que unos 20 días -o menos- pero antes del concurso, había visto a las negras “andar en la orillita” por El Caracolero, pero se guardó el dato como un secreto y se fue a pescar a otro lugar.
El día de la competencia, a la que fue junto con amigos como ‘Pascualito’ Reino y otros compañeros, el concurso se largó a las 4 de la tarde. “Llamarada” tenía claro que el tiempo clave para que anduviera alguna negrita era “la última hora de la marea alta”.
Explicó que la última hora de mar lleno “y la primera hora de bajada” son el momento justo, porque las corvinas llegan a comer, y permanecen ese tiempo muy cerca de la lengua del agua a unos 30 o 40 metros.
El pique de la corvina ganadora se produjo casi al final, cuando ya eran “las cinco menos 20”. Swaels, que aprendió mucho de Don Mario Kuhlmann -un “pescadorazo” de corvinas negras- observó cómo sus compañeros terminaban de sacar las carnadas intactas. Entonces sintió el pique, que es “distinto a los demás”, y pegó el grito. Venía una “negra”.
Para asegurar la captura, y porque nadie a su alrededor bajó las cañas para facilitarle la extracción, se metió al agua hasta la cintura o un poco más. Así pudo “trabajarla y sacarla fácil”, a pesar de que “no llegó a 2 kg (1,956 kgrs)”. Incluso recordó que toda la captura quedó filmada en directo por Nicolás Bonavita, de los tiempos en los que trabajaba para el canal local cubriendo el concurso.
Observó cómo sus compañeros terminaban de sacar las carnadas intactas. Entonces sintió el pique, que es “distinto a los demás”, y pegó el grito. Venía una “negra”
Compartiendo el saber
El conocimiento de Swaels sobre la corvina negra proviene de la experiencia, sin repetir comentarios de otros pescadores, sino de experimentarlo él mismo, por búsqueda propia o por los consejos como los que pudo darle Kuhlmann.
Destacó que la elección de la carnada es vital. Para ganar en 2005, utilizó “un camarón chiquitito y pedazos de lombriz”. La lombriz de mar es la comida preferida de los pichones de corvina negra, junto con otros moluscos como el mejillón o el langostino. De hecho, para conseguir esa carnada, se dedicó unas horas en El Caracolero a sacar lombrices, rompiéndose hasta las uñas.
En cuanto a la técnica, el ganador de 2005 mantiene las mismas costumbres de pesca que hace 30 años.
“Caña en mano, la línea debe ser acorde y el anzuelo “no muy grande”. El anzuelo para capturar a la negrita debe estar “10, 15 centímetros arriba de la plomada” y no debe tocar el fondo.
La corvina negra es “orillera”. Por eso aconsejó a la gente que tire a 30 o 40 metros, ya que “la negra está comiendo cerca”. Tanto las corvinas grandes como los pichones se buscan cerca de las piedras.
Mundial de la pesca
“Llamarada” describió a las 24 Horas de la Corvina Negra como “el mundial de la pesca”. Clasificar en cualquier puesto es “un orgullo”, ya que “se compite con tres, cuatro, cinco o seis mil personas, y se está entre los mejores”.
Sin embargo, remarcó que a la competencia “la puede ganar cualquiera”. Pero para asegurarse de no perder el premio contó cómo en 2004 logró mantener el peso del pichón de negra hasta la llegada del control. Es por eso que siempre envuelve a la pieza capturada en “un trapo con agua fría” y lo mete “en una conservadora hasta que llegue el control”.
En este sentido, recordó un suceso de 2008 -cuando salió segundo- en el que la corvina de quien quedó tercero, que era lo suficientemente grande para haber ganado el concurso, perdió peso porque su pescador la dejó “tirada al rayo del sol una hora y media”, mientras esperaba el control.
En el cierre Swaels animó a la comunidad pesquera. Aunque este año le viene costando encontrar ‘la negra’ en sus relevamientos, cree que “ya van a arrimar” especialmente “si salen del río, donde está lleno de ellas”.
En este punto “Llamarada” lamentó “la depredación” que este año se hizo de la especie que entró por la desembocadura del río Quequén Salado. “Yo no fui. Pero me da pena porque vino mucha gente a hacer daño”, expresó sobre varios ejemplares que pudo ver muertos en el barreal sobre la orilla del río.
Recordó finalmente que la época de la negra comienza después del 20 de diciembre, y solo se necesita ir a buscarla y hacer los deberes.

Para comentar, debés estar registradoPor favor, iniciá sesión