La Biblioteca Sarmiento cumplirá 127 años
Celebrará un nuevo aniversario el jueves 15. El bibliotecario Javier Di Fonzo dijo que “la lectura es una de las mejores posibilidades de tratar de ser un poco mejor”
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Una de las instituciones más antiguas de la ciudad, la Biblioteca Popular Sarmiento, cumplirá un nuevo aniversario el próximo jueves 15 de enero. Fundada en 1899, es una parte muy importante de la historia de la ciudad por el material que posee en su hemeroteca, en su sala de lectura y también por la diversidad de actividades que desarrolla a diario. Nació cuando la ciudad tenía poco más de cuatro años de existencia y estaba en período de formación.
Desde hace 18 años, Javier Di Fonzo es el bibliotecario que conoce cada detalle del espacio, ya que lo habita a diario como si fuera su casa. En diálogo con este medio, sostuvo que “se hacen diversas obras y mejoras porque el lugar tiene muchos años, ahora se está haciendo una campaña pública para todo aquel quiera y pueda poder aportar para llevar adelante la obra de pintura del frente. Felizmente ya ha llegado colaboración de la gente”.
Con respecto al funcionamiento, el bibliotecario señaló que “la mejor novedad que tiene la biblioteca es que no hay novedad, que siga funcionando de la forma en que lo ha hecho en estos 127 años. Con esto quiero decir, con las nuevas formas, formatos, hábitos, bárbaro, seguir llevando adelante esa función”.
Los tiempos que corren exigen adaptarse a las nuevas tecnologías, por eso Di Fonzo aseguró que la biblioteca “se ha actualizado en todo lo que ha podido. Tenemos consulta remota que es tan simple como hacer un escaneo, armas archivos digitales para cualquier tipo de búsqueda”.
En cuanto al material, dijo que la biblioteca cuenta con gran variedad de diarios, “además de La Voz del Pueblo, hay muchos títulos más que funcionaron en nuestra ciudad, quizás hasta antes de 1940, por supuesto discontinuados, números más o números menos, pero hay. El más antiguo es Libres del Sur, de Teófilo Gomila, de 1887, que lo conservamos lo más intacto posible. Lo tenemos digitalizado de una forma más doméstica, pero se hizo como para poder tener acceso”.
El almacenamiento es muy amplio, ya que “hay un montón de títulos desde principios del siglo XX hasta los años 30’, después de esa época estaba el diario La Comuna, otro La Hora y La Voz del Pueblo. También a nivel nacional el diario La Nación desde 1915 hasta la actualidad exceptuando un corte grande cuando fue la pandemia en 2020”.
Los cambios generados por ese período sanitario histórico, según Di Fonzo, “apuraron un poco más el proceso de transición hacia lo digital, pero igualmente no ha dejado de funcionar la biblioteca en su formas tradicionales. Tres Arroyos tiene todavía sus lectores del libro de papel que te comentan que cuesta adaptarse al formato electrónico, tuvieron otra formación”.
“Con ventaja”
La riqueza de la lectura en la biblioteca subyace en la concentración y la profundidad que se consigue al conectar con el texto en un ambiente en silencio, sin interrupciones y con posibilidades de ampliar o investigar en otras fuentes. Por este motivo, para el encargado de la Sarmiento “el libro corre con ventaja, porque el celular es un arma de distracción total. El lector electrónico viene preparado para la lectura de otra manera, es otra cosa, debería funcionar de un modo más cercano, desde cualquier dispositivo”.
En síntesis, los tiempos han cambiado y se adoptaron “otras formas de entender la lectura, que en definitiva es para estar con uno, para conocerse más uno, es un momento de soledad, tranquilidad y para desenchufarse realmente de la rutina tremenda que impone el día a día”, expresó Di Fonzo.
El mensaje a la comunidad es contundente al recomendar “que lean. Yo creo que a través de la lectura es una de las mejores posibilidades de tratar de ser un poco mejor. No es fácil ser mejor en esta vida -reiteró-, cada vez es más difícil, pero leyendo tenemos más chances supuestamente. Recomiendo enfáticamente que lean mucha novela, genera una subjetividad maravillosa con uno y frente a la sociedad, a las personas”.
Finalmente, señaló que “todo aquel que pueda fomentar o acercarse a hacer actividades en las bibliotecas en general, particularmente porque le puede ofrecer un sitio fabuloso desde donde aportar a la sociedad, que vengan, que se acerquen, propongan lo que les parezca y luego se ve en la comisión como coordinarlo para llevarlo adelante”.

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