La Bajada Náutica y sus nuevas propuestas
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El último punto antes de pasar al Arroyo, la bajada nautica de Claromecó tiene a Alejandra Meded y a Maximiliano Dalmonego como concesionarios, y en charla con La Voz de Pueblo explicaron cuáles son sus objetivos
La bajada náutica es una locación histórica dentro de Claromecó, y actualmente, después de sus últimos cambios, han crecido mucho a nivel oferta y sumado servicios. La Voz del Pueblo dialogó con Alejandra Meded y Maximiliano Dalmonego, quienes son los responsables de la concesión del espacio que tradicionalmente es conocido como ‘la bajada del Náutico’, y compartió con La Voz del Pueblo detalles sobre las mejoras y ampliaciones que se están concretando en la sede que ocupan desde finales de 2023.
Maximiliano explicó que el vínculo con lo Náutico nació en su casa, cuando comenzó con el taller: “Nosotros arrancamos con un taller en casa, empecé atendiendo las motos de agua de los guardavidas, arrancamos a meternos a la náutica y terminamos con una guardería náutica en la base del Náutico. Y cuando salió la concesión, lo licitamos. Es una gran pasión, el taller lo cerré, pero a día de hoy sigo atendiendo las motos de agua de los guardavidas”.
Desde que llegaron a La Bajada, que dándole su toque se ganaron rápidamente el cariño de los asistentes históricos de esta ubicación: “Sigue siendo la bajada náutica, y nosotros le dimos el toque a nuestro gusto. La gente fue pidiendo mucho también, nos fue apuntalando, pidiéndonos cosas, aconsejándonos. Entonces la gente que va cerca del sector nos acompaña mucho”, marcó Alejandra.
Con la ampliación del salón, sumaron al kiosco la posibilidad de sentarse dentro, con una fachada moderna y que mantiene la estética sustentable que busca la Costanera. Levantas la vista y está lleno de cuadros de fragatas y barcos, hasta los servilleteros son timones. Todo esto con una búsqueda familiar y de ofrecerle comodidad al cliente: “No tenemos nombre, somos algo raro. Buscamos hacer un lugar para que los chicos, cuando vuelven de pescar los días fríos, tengan un lugar calefaccionado, algo caliente para tomar, un café o un té. Todo muy descontracturado, nosotros no somos el clásico restaurante”, señaló Alejandra.
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“Buscamos hacer un lugar para que los chicos, cuando vuelvan a pescar los días fríos, tengan un lugar calefaccionado, algo caliente para tomar, un café, un té. Todo muy descontracturado, nosotros o somos el clásico restaurante.
(El lugar fue renovado en su fachada y en su interior, con ampliaciones y mejoras que se fueron concretando desde 2023)
Además, tienen la intención de mantener esa esencia playera, para que puedan disfrutar de la comida saliendo de la playa, o mismo también aprovechar para disfrutar frente al mar: “La gente se empezó a acostumbrar, y también les gusta, entran con los pies llenos de arena o vienen de la playa y así como vienen se sientan. El delivery en playa es algo que le fascinó a la gente, bajás con tu vehículo, estás en la playa, haces el pedido, y baja el cuatri y te lo arrima hasta la camioneta”.
Este servicio de delivery fue un éxito total, una idea propia de Alejandra y Maximiliano, que la clientela aprovecha con gusto: “Fue idea nuestra, porque notábamos que les costaba subir, desde el momento que frenan su vehículo no se quieren mover. Arman campamento, les gusta mucho lo cómodo, y precisamente a eso vienen, a descansar. No hay nada mejor que estar sentado en la reposera, pedir un cono de rabas y que te lo traigan al lado tuyo, es la comodidad máxima”.
“La gente fue pidiendo mucho también, nos fue apuntalando, pidiendo cosas, aconsejándonos. Entonces la gente que va cerca del sector nos acompaña mucho”
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Primera quincena
Tras una primera quincena de enero muy variable, donde el clima fue impredecible y tocaron días de calor, con mucho trabajo, y días de frío donde la playa se volvía un desierto: “Fue una primera quincena rara. El clima no ayudó. Hubo poco movimiento, poco gasto. Pero para ser un negocio que recién arranca, va. Hay un día que trabajas al 150 % de las capacidades, y hay otros días que parece que no hubiese quedado nadie”.
Para finalizar, extendieron una invitación a la comunidad para que se acerquen a La Bajada “si quieren estar en un lugar tranquilo y descontracturado. En Claromecó los atardeceres son hermosos, pero acá tienen algo especial. Inclusive cuando hay tormenta son muy lindos. Tratamos de mantener los precios, porque sabemos que la situación está difícil, entonces es un lugar muy económico para comer muy bien”.
