Habló la víctima: "Hacé lo que te digo si no querés salir lastimada"
La Voz del Pueblo pudo hablar con la necochense Liliana Devizia, este jueves, un día antes que declare ante el Fiscal Carlos Larrarte, en la causa que tiene detenido a Gonzalo Ullúa
:format(webp):quality(40)/https://lavozdelpueblocdn.eleco.com.ar/media/2025/10/condenado_y_reincidente_1.png)
La Voz del Pueblo pudo hablar con la necochense Liliana Devizia, este jueves, un día antes que declare ante el Fiscal Carlos Larrarte, en la causa que tiene detenido a Gonzalo Ullúa, condenado en 2024 a 4 años de cárcel por un hecho cometido en Orense, en 2022. Se desconoce si se encontraba bajo un régimen de salidas transitorias, o bajo qué beneficio pudo estar libre. Compartimos la descripción textual de los hechos.
“Estaba trabajando el sábado 11, aproximadamente a las 7:20 de la mañana.
“Yo salgo a trabajar a las 5 de la mañana todos los días. Ese sábado, me metieron un viaje solicitado por máquina para una persona con el nombre de Alejo. Cuando fui a buscarlo, subieron tres. Dejaron a dos en 87, y un solo hombre se quedó arriba del auto.
“Después de dar la vuelta, me pidió que lo llevara a 91 y 10. Luego, al llegar a la Avenida 58, que es una zona de arboleda y oscuridad, me hizo doblar hacia la 157, diciendo que iba a la casa de una chica. Lo vi "muy chiquito", él dijo que tenía 22 años. Doblamos y entramos dentro de Villa del Deportista.
“En un momento, me puso un cuchillo en la espalda y me dijo: "Hacé lo que te digo si no quieres salir lastimada". Yo ya había logrado tocar el botón de antipánico. Él se pasó para el asiento delantero y me puso el cuchillo en la garganta. Le dije: "Llevate el auto, llevate los teléfonos, llevate la plata, llevate todo". Pero él me dijo: "No, yo no quiero nada. Yo lo único que quiero es tener sexo con vos".
“Ahí me agarró lo que parece un ataque de locura. Aunque me empezó a tocar por arriba de la ropa, no llegó a tocarme partes íntimas. Dije: "No, esto no lo puedo permitir". Yo pensé en usar un cuchillo que tenía en la puerta, pero me dije que "no, porque si yo le clavo el cuchillo a él, él me lo va a clavar en la garganta".
“Entonces decidí lanzarme del auto. Llegué a una esquina y me clavé en la bocina con alma y vida. Abrí la puerta, logré arrebatar la llave del auto (un Cronos) y me largué del auto andando. Él alcanzó a arrebatarme las llaves de la mano mientras yo caía, las puso y pudo poner el coche en marcha y se fue.
“Ahí empezó un poquito de tranquilidad. Los vecinos se comportaron muy bien. Una señora salió, me dio agua y me prestó el teléfono para que llamara a la base.
“El rastreo satelital de mi patrón ayudó a encontrarlo. Lo agarraron en 163 y 74; era Gonzalo Ullúa. Me enteré por la policía que él ya tenía antecedentes: había golpeado y abusado de una mujer de 72 años. Estaba condenado a 4 años desde octubre del año pasado, pero estaba libre, firmando en el patronato del liberado.
“Ahora yo me pregunto: "¿cómo puedo yo estar trabajando o estar en algún lugar sabiendo que él va a estar suelto?".
“Mañana voy a ir a Fiscalía a declarar. Aunque él dice que no tocó nada, a mí me faltaron dos teléfonos y el dinero de la billetera”.

Para comentar, debés estar registradoPor favor, iniciá sesión