Gisela Martínez y el camino de la seda que la llevó a Italia
Hace quince años que produce gusanos de seda en el país y que puso en marcha un emprendimiento, que hoy es su joyería con la que exporta productos a China y Alemania
:format(webp):quality(40)/https://lavozdelpueblocdn.eleco.com.ar/media/2025/11/la_disenadora_textil_gisela_martinez_en_la_voz_del_pueblo.jpeg)
La diseñadora textil tresarroyense Gisela Martínez, regresó al país tras participar en la Milano Jewelry Week 2025, uno de los eventos más importantes e influyentes en el mundo de la joyería contemporánea que pone en la vidriera grande a expositores, diseñadores y especialistas de todo el mundo.
En una entrevista con La Voz del Pueblo confió que su trabajo, centrado en la seda, sorprendió a curadores y colegas por su “materialidad y la combinación de técnicas”.
La tresarroyense fue convocada a este prestigioso evento tras una búsqueda internacional de diseñadores joyeros destacados. Recordó que aunque un mail similar le había llegado tres años antes, sintió que no estaba preparada, imaginando que el nivel exigido estaba dado solo a metales preciosos como oro y rubíes.
Pero este año, al recibir una nueva invitación, contó que decidió enviar su propuesta incluyendo sus últimas líneas como la de novias y la de vidrio soplado producto éste que resulta ser el más novedoso entre sus propuestas y que fue realizada junto a los artistas Jorge Bergna y Mariela de Maio, buscando dar fuerza a la seda como materia prima y protagonista de la joyería.
:format(webp):quality(40)/https://lavozdelpueblocdn.eleco.com.ar/media/2025/11/gisela_lvp.jpeg)
La novedad
Gisela explicó que la confirmación de la selección por parte de los curadores fue una muy buena noticia, y que la devolución que recibió destacó “la materialidad” y, sobre todo, “la fortaleza en lo textil”, un elemento que es nuevo o no abunda en la joyería a nivel mundial.
En la Milano Jewelry Week 2025, su propuesta fue novedosa. El mix de técnica, sumado al entendimiento del proceso del capullo, generó asombro, incluso entre profesionales. Muchos desconocían que en Argentina se producía seda y se criaban gusanos, lo que sirvió para darle valor y fortaleza a la seda a nivel país.
La experiencia en Milán abrió puertas que superaron sus expectativas. Surgieron posibles ventas, nuevos países interesados, y la oportunidad de “crear enlaces y cápsulas con otros joyeros”. Señaló que una cápsula implica lanzar una colección uniendo dos materiales o dos diseñadores. Como resultado directo del viaje, Gisela ya está trabajando para incorporar el bronce en su línea, mezclándolo con los capullos de seda junto a una joyera especializada en ese metal. También dijo que contempla la posibilidad de integrar acrílico con una diseñadora industrial chilena.
Pero incluso, además del circuito comercial la exposición despertó su interés en incursionar en el arte. "Me hizo pensar la posibilidad de empezar a hacer obra también", confesó a este diario. De hecho, ya fue invitada a exponer y planea dedicar tiempo a crear piezas conceptuales con seda, ya que en el mundo el trabajo artesanal con la fibra, a diferencia del industrializado, es escaso.
Asimismo reveló que el apoyo del Consulado Argentino en Italia también fue una sorpresa, permitiendo abrir posibles sinergias para futuras exposiciones fuera de Italia.
:format(webp):quality(40)/https://lavozdelpueblocdn.eleco.com.ar/media/2025/11/gisela_lvp_1.jpeg)
Llegar a la joyería
La historia de su experiencia como joyera y su uso pionero de la seda comenzó hace ya unos años. En 2010 Gisela comenzó con la actividad sericícola en Argentina, un proyecto que marcha hacia sus primeros quince años. En conjunto “con el INTI y el INTA, desarrollaron la adaptación de razas genéticas del gusano para ajustarlas a diversos ecosistemas del país (Pampa, Misiones, Córdoba, Corrientes, Salta, Jujuy)”.
Hoy, el proyecto más importante y de mejor calidad se encuentra en Misiones, específicamente en El Dorado, debido a que las condiciones climáticas son las más favorables del país, ya que la cría es estacional, y lleva de seis a ocho meses.
En cuanto a la producción de seda aprendió que conlleva desafíos significativos y explicó que, aunque la cría puede ser casi a costo cero si se cuenta con la mora para alimentar a los gusanos, es costosa porque requiere un ciento por ciento de mano de obra humana y dedicación.
Observó además que el volumen logrado en Argentina es bajo en comparación con el tiempo y el trabajo invertido, y las crías son muy sensibles, al poder enfermarse y perderse por contaminación. Actualmente el kilo de capullo se cotiza entre 60 y 80 dólares.
La diseñadora textil contó que combinó el capullo con metal por primera vez cuando lanzó su primera línea de joyería en 2015. Desde entonces, trabaja con metales como alpaca, plata, cable de acero y acero quirúrgico. El acero quirúrgico es especialmente importante, ya que es antialérgico y, junto con la seda, permite crear piezas livianas, algo valorado por muchas clientas.
:format(webp):quality(40)/https://lavozdelpueblocdn.eleco.com.ar/media/2025/11/gisela_lvp_2.jpeg)
Emprender
La cadena de producción de su joyería –Indómita Luz- opera en diferentes puntos geográficos, desde la materia prima –los capullos- que llegan desde Misiones; la parte de tintorería donde Gisela realiza el teñido solar para no exponer la seda al calor, se lleva a cabo en Claromecó; y el trabajo de metales, soldadura y pulido se realiza en un taller de Buenos Aires, donde también está ubicado el showroom de venta.
Los primeros productos que lanzó con su marca, el collar Guirnalda y el Aro Tulipa, en 2015, obtuvieron el reconocimiento del sello de buen diseño en 2018. Aquellos primeros pasos, recuerda que los dio junto a su colega Marcia Helman. El collar Guirnalda, que lleva siete capullos, sigue siendo uno de los más vendidos diez años después. La marca actualmente vende en múltiples puntos de venta en Argentina, incluyendo museos, y exporta a 15 países. Hoy, el producto está llegando a mercados sorprendentes como China y Alemania.
:format(webp):quality(40)/https://lavozdelpueblocdn.eleco.com.ar/media/2025/11/gisela_lvp.jpg)
El "volantazo"
Al hablar sobre su historia de vida, Gisela recordó el momento en que decidió cambiar drásticamente su camino profesional. Estaba estudiando abogacía, llegando al final del CBC para comenzar Derecho, cuando sintió la "pulsión" de cambiar.
Agradecida por el apoyo de su madre, tomó la decisión de dar un "volantazo" y dedicarse al diseño en la Universidad de Palermo. Hoy el tiempo le dio la razón y su historia puede resultar inspiradora para quienes dudan sobre qué camino seguir en su vida.
Pero además joyería, Gisela también fabrica luminarias que utilizan seda, madera, bambú y yute. Aunque este proyecto avanza más lento, la posibilidad de exportar las luminarias se abrió como una nueva ventana tras la experiencia en Milán.
Para consultas, Gisela Martínez está disponible en la web www.indomitaluz.com.ar y en la red social @indomitaluzoficial.

Para comentar, debés estar registradoPor favor, iniciá sesión