Gargaglione: cuando la vida da “una segunda oportunidad”
El intendente de San Cayetano regresó hace días a la función pública después de permanecer alejado debido a severos problemas de salud. En una entrevista con La Voz del Pueblo contó cómo volvió y también reconoció la labor de su equipo de gobierno que estuvo “a la altura”
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Tras una ausencia obligada de cuatro meses y medio, el intendente de San Cayetano, Miguel Gargaglione, retomó sus funciones públicas el reciente 31 de diciembre con una perspectiva renovada sobre la vida y la gestión.
Durante su alejamiento el jefe comunal del distrito vecino debió enfrentar serios problemas de salud que derivaron en una intervención quirúrgica compleja que afectó su corazón y pulmones.
"Dios me dio una gran oportunidad", afirmó Gargaglione al destacar que su recuperación fue posible gracias a la ciencia médica y al seguimiento estricto del equipo médico del Hospital Privado de la Comunidad de la ciudad de Mar del Plata, desde donde se le dio el alta para volver al ruedo político el 30 de diciembre.
“Todavía estoy en recuperación, pero ya estoy habilitado para volver a la función pública y muy contento de estar nuevamente en funciones”, confió a este diario.
“Estaba ansioso por volver”, dijo sin vueltas el mandatario quien aclaró que su regreso se da con una postura más tranquila.
Un equipo “a la altura”
Mientras el intendente se enfocaba en su salud, la administración municipal quedó en manos de un equipo que Gargaglione elogió por su “coherencia y transparencia”. Es por eso que resaltó la labor del concejal del radicalismo (en Juntos), Alejo Christiansen, quien a pesar de su juventud se hizo cargo de la conducción “con criterio y moderación”, acompañado por “todos los funcionarios y mi mano derecha, la secretaria de Gobierno y Hacienda, Melisa Eriksen”.
Según el intendente el equipo logró mantener la prestación de servicios en un contexto económico complejo, cerrando el año “con superávit” y otorgando un aporte no remunerativo de 200.000 pesos a los agentes municipales antes de las fiestas.
Turismo y economía
En su regreso Gargaglione se encontró con una temporada de verano que refleja la realidad del país. Aunque el destino de playa sancayetanense mantiene un alto nivel de ocupación, se observa un cambio en el consumo. “Los campings están a pleno y en algunos casos cuesta un poco más alquilar departamentos o cabañas. La gente busca alternativas más económicas, pero dentro de todo estamos conformes”, observó.
El complejo Aguas del Pinar continúa siendo la obra emblemática del distrito, atrayendo a turistas de la zona, como Tres Arroyos, gracias a su microclima que ofrece reparo del viento.
Resaltó el rol del espacio construido con fondos generados por la venta de lotes del balneario, es decir, con recursos que se generan en el mismo destino de playa, y que resulta ser una alternativa clave para los días ventosos. “Es una obra emblemática que garantiza el disfrute del día. Tiene un microclima que protege del viento y convoca también a visitantes de distritos vecinos”, explicó.
Sobre la venta de lotes públicos del balneario remarcó que los recursos se reinvierten íntegramente allí mismo. “Cada lote que se vende se destina a inversiones. Aguas del Pinar se hizo con fondos generados por el propio municipio. Estamos vendiendo un bien público y hay que hacerlo con mucha responsabilidad”, subrayó.
El Parque Solar
El intendente también se refirió a proyectos clave para sostener el desarrollo del balneario y en ese sentido destacó que en febrero comenzarán las obras de un Parque Solar licitado por el gobierno de la provincia de Buenos Aires. Esta obra con un plazo de ejecución de seis meses, busca solucionar la demanda energética por varios años.
Gargaglione subrayó que el crecimiento de la localidad balnearia se mantiene bajo una estrategia de “crecimiento ordenado”, vendiendo lotes fiscales solo en zonas donde ya se cuenta con servicios de agua y luz.
Ajustarse y priorizar
Pensando en el año que comienza a transitarse, el tono del intendente es de cautela. Entiende que es momento de “ajustar el cinturón” y priorizar los servicios básicos sobre grandes obras de pavimentación que estaban previstas en el presupuesto. A pesar de los desafíos, Gargaglione se mostró feliz de estar nuevamente en funciones, con la intención de aplicar una mirada más tranquila sobre lo que es urgente y lo que puede esperar, sin descuidar sus obligaciones con la población.

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