Entrevista al papá de Kim: “No tiene que haber más casos como el de mi hija”
Hace una semana, condenaron al joven acusado del crimen de su hija a 23 años y 4 meses de prisión. También intervino un adolescente de 14 años, que no fue juzgado por la edad. Marcos habló sobre la labor judicial, la reforma del Régimen Penal Juvenil y su participación en un programa preventivo de la Provincia. Contó además que “Kim amaba Claromecó”
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Por Alejandro Vis
El lunes pasado, el Tribunal de Responsabilidad Juvenil N°1 del Departamento Judicial de La Plata condenó a 23 años y 4 meses de prisión a Tobías Godoy, el joven acusado de la muerte de Kim Gómez. Al momento del crimen tenía 17 años y actualmente tiene 18. En forma previa, un jurado popular lo declaró culpable.
En el hecho también intervino un adolescente de 14 años, que no pudo ser juzgado penalmente por su edad y se encuentra alojado en un instituto de máxima seguridad.
El padre de Kim, Marcos Gómez, dijo en una conversación con La Voz del Pueblo que “hay un mensaje importante de la Justicia”. Habló de su familia, la tarea que realiza en el programa Entramados del Ministerio de Seguridad de la provincia y también se refirió al vínculo cercano con Claromecó.
“Es necesario”
El 25 de febrero de 2025, Kim -de tan solo 7 años- falleció en circunstancias muy violentas, luego de que dos adolescentes le robaran el auto a su mamá Florencia Barboza en La Plata.
Los delincuentes obligaron a la mujer a bajar del vehículo, la tiraron al piso y escaparon a toda velocidad. Kim, que viajaba en el asiento de atrás con el cinturón de seguridad puesto, intentó descender, pero quedó enganchada. Fue arrastrada durante 15 cuadras y los implicados la abandonaron en el lugar.
Marcos expresó, sobre la jornada de la sentencia, que “no hubo nada positivo para sacar, lo único era la postura de la Justicia. Si bien estaba todo muy claro, se reunieron muchas pruebas sobre lo que pasó, la Justicia tenía que actuar”.
En este sentido, recordó que la fiscal Mercedes Catani pidió la misma pena que luego estableció el Tribunal. “Para un menor es un montón y que la Justicia haya fallado en línea con lo que pidió la fiscal marca algo, hay un mensaje importante”, valoró.
Para Marcos, el proceso judicial y la sentencia implican “cerrar una etapa. Sinceramente es necesario”.
Consideró que “el Estado ha fallado un montón. Estos pibes tenían muchas alertas, desde violencia en la casa, en el colegio, ya robaban. Alertas -reiteró- que indicaban que esto iba a terminar mal y yo hoy quiero trabajar para prevenir. Llegar antes, no tiene que haber más casos como el de Kim”.
Está trabajando en el programa Entramados, del Ministerio de Seguridad de la provincia. Destacó que “me permite conocer muchos municipios, ver distintas problemáticas, después de lo que pasó con mi hija hay municipios que están enfocando estos temas de una manera distinta”.
En su análisis, señaló que “hoy hay más información de los pibes, en ese aspecto se está mejorando”.
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Oportunidades
El lunes por la noche, horas después de que se conociera la decisión del Tribunal, concretaron una colecta de útiles escolares para colaborar con seis clubes de La Plata. Subrayó que “es el cambio que debemos intentar, son entidades que brindan una contención importantísima y nosotros estamos tratando de darles las herramientas”.
La organización de esta propuesta surgió a partir de una charla con su hijo del corazón Ciro, hermano de Kim, quien tiene 11 años. Contó que “siempre hablamos de las oportunidades. Le hacemos ver que él tiene su casa, su cama, sus actividades, útiles escolares, practica deportes, una realidad a la que muchos otros no acceden. Lo comprendió y está ayudando. Esa noche 300 chicos recibieron sus útiles, él repartió, no recibió nada, solamente el cariño y se fue a dormir bien”.
Ciro vive con la mamá Florencia y el papá. “Yo me encargo de la parte del deporte, lo llevo a entrenar. También a la escuela, medio que lo compartimos entre todos”, indicó Marcos.
Es un chico que “en los últimos años maduró mucho, pese a que todavía es un niño. Es raro poder explicarlo porque uno lo ve en el día a día, como habla, como pregunta. No queremos que crezca con odio, la vida es hermosa y él merece desarrollarse con esa certeza”.
Admitió que no es un proceso simple, por el contrario “cuesta, tiene todo el derecho a crecer con resentimiento por lo que pasó con la hermana, con una mirada distinta a la que intentamos mostrarle, pero él está entendiendo”.
La prevención y la ley
En un contexto complejo que presenta adversidades y con familias vulnerables, Marcos dijo que “hay chicos que verdaderamente necesitan ayuda, si no les damos las herramientas no tienen un futuro. Entonces tomé el compromiso de aportar lo que más pueda para ayudar y lo estoy haciendo”.
Cuando comenzó a involucrarse a través del mencionado programa de la Provincia, advirtió “distintas situaciones, la prevención más temprana es la que estamos haciendo en los clubes. Pero también nos encontramos con chicos que ya están contaminados, delinquiendo”.
El intento de “cambiar realidades” es una forma -planteó Marcos- de “buscar justicia de otra manera. Estamos haciendo numerosas cosas positivas”.
Tomó una postura pública sobre la reforma del Régimen Penal Juvenil, aprobada en el Congreso de la Nación. “Es un tema súper delicado, fui uno de los que salió a pedir la baja en la edad de imputabilidad. No es algo que resuelve el problema, pero un pedacito del problema sí lo soluciona porque hoy hay chicos que son muy violentos y solamente con una contención o con salir a abrazarlos, como dicen muchas personas, no alcanza. Hay pibes que realmente hacen daño y se debe trabajar de otra manera”, argumentó.
La playa
Marcos tiene una relación estrecha con Claromecó, forma parte de su identidad. “Voy desde joven, hace 12 años lo elijo para las vacaciones, hemos estado cuando se realizan las 24 Horas de la Corvina Negra. Nos brinda la tranquilidad que en la ciudad uno no encuentra”, expresó.
Cuando formó una familia, disfrutaron juntos vacaciones en la playa: “Mis nenes se criaron con los veranos en Claromecó, conocen los médanos, el camping de Luz y Fuerza. Es mágico para nosotros”.
El papá comentó que “Kim amaba Claromecó”. Este verano, el destino elegido fue otro. “Ciro me volvió loco para ir, es increíble como quizás él necesitaba estar cerca del mar. Voy a ser sincero, yo no me sentía preparado para entrar en el mar donde se bañaba Kim. Hablo y se me anuda la garganta”, señaló.
Por esta razón, decidió realizar un viaje más corto y llevó a Ciro a Pinamar. Allí tomaron un poco de arena, caracoles, piedritas y lo llevaron al lugar donde descansan los restos de la pequeña.
Tiene en claro que “en algún momento vamos a volver, nos trae muy lindos recuerdos. Ella armaba sus castillos, le encantaba la playa”. Agradeció a “mucha gente de Claromecó que me escribe, que alguna vez me abrió las puertas de su casa. Ahora me siento un poco más tranquilo conmigo mismo, tal vez pronto nos volvamos a encontrar con ese mar”.
Sin reproches
Haber disfrutado encuentros, viajes, el tiempo juntos, adquiere un valor inmenso ante la ausencia. “Es una de las cosas que hoy más me llenan como papá y como persona. Hace algunos años, la vida me hizo dar ‘un click’, que no todo es material, hay que compartir momentos”, afirmó Marcos.
En esta línea de pensamiento, agregó que “mi hija tuvo una vida plena, el hermano también la tiene. Conocimos muchos lugares, pudimos viajar por todos lados, la nieve, el norte. Realizó sus actividades, fue una nena sana. No hay reproches”.
En el cierre de la entrevista, describió a Kim como “todo lo que estaba bien. Era luz, transmitía mucho amor, intentamos llevar su reflejo”.

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