En una ambulancia, con la premisa de ayudar

Rubén Blum suma treinta años como chofer. Integró equipos de emergencias y también realizó traslado de pacientes de baja complejidad. Comparte sus experiencias y subraya que “se requiere mucha coordinación. Hay que estar preparado desde lo profesional y emocional”
La conducción de ambulancias es la actividad que ha desarrollado durante treinta años Rubén Blum, quien actualmente se desempeña en la empresa Vittal en Mar del Plata.
Nació en Tres Arroyos. Cuenta, en este sentido, que “mis únicas salidas de la ciudad fueron en 1986 cuando hice el servicio militar obligatorio y las experiencias a través de Vittal, firma en la que trabajé en Azul, Olavarría y actualmente en Mar del Plata”.
El mes pasado, el sábado 21 de septiembre, se celebró el Día de la Sanidad, una fecha con la que Blum se siente identificado. En una entrevista realizada en este diario, recuerda que “a los 19 años estaba trabajando en emergencias del Hospital Pirovano, que todavía no era SAME ni 107. El anterior servicio, que daba hacia la calle Primera Junta”.
En la descripción de sus ocupaciones, observa que “siempre fui chofer de ambulancia. En ese momento era muy joven y sumé mucha experiencia a través de los grandes que estaban por entonces como Julio Márquez y Rubén Videla”.
En el Hospital se desempeñó durante aproximadamente cinco años y en un período siguiente fue designado en otras áreas de la Municipalidad. “Luego de un tiempo me desvinculé -puntualiza-. Comencé a formar parte del servicio de ambulancias de CELTA, a fines de la década del ’90. Ya estaba creado Enfermería y decidieron generar la prestación de traslado de pacientes de baja complejidad”.
Al respecto, menciona que integró el equipo de la cooperativa “mientras el citado servicio funcionó en la sede de CELTA Sepelios. El Consejo de Administración cambió el lugar de las ambulancias, quedé un tiempo en Sepelios hasta que dejé la entidad”.
En consecuencia, se dedicó a “cuestiones comerciales particulares. Pero pude volver a trabajar en ambulancias, con emergencias de Vittal. Llevó diez años”.
Cuando en noviembre de 2021 Vittal cerró la base operativa de Tres Arroyos, Blum integró durante siete meses la sede de Azul: “Surgió una vacante en Mar del Plata y entonces acordamos mi pase a esa ciudad, donde ya llevo algo más de dos años trabajando a pleno con nuevas experiencias”.
A modo de ejemplo, dice que en forma reciente “me tocó ir a un edificio de construcción en seco, a la altura de un sexto piso, a rescatar a una persona politraumatizada. Pudimos hacerlo con mucha colaboración de los obreros. Es necesario estar preparado y entrenado”.
Cumple un sistema laboral de 192 horas mensuales, en diciembre se realizan modificaciones debido a la temporada de verano. Además se incrementó la demanda, entre otros motivos, porque “Vittal suscribió convenios muy importantes, como el acuerdo con Swiss Medical”.
Un anhelo
Blum tiene tres hijos, su familia y las raíces en Tres Arroyos. “Mi vida social, los amigos. Me han hecho un importante aguante, me fueron a visitar. A veces los tiempos de uno y otro no permitían los encuentros”, explica.
Le gustaría, si se presentara la oportunidad, retomar su labor en Tres Arroyos: “escuché que hay empresas de emergencias interesadas en instalarse en Tres Arroyos, han hecho un estudio de mercado, pero hasta el momento no tomaron la decisión firme. Es siempre un anhelo volver, ya sea de la mano de la empresa o de lo que surja espontáneamente”, expresa.
En el cierre de la entrevista, sostiene que “es una actividad bien de equipo, requiere coordinación y precisión. No hay que salirse del rol, estar preparado desde lo profesional y lo emocional para poder resolver. Que lo que uno aporte brinde soluciones o bienestar al ocasional paciente”.
