Los nacionalistas euroescépticos eran los que más crecían en las elecciones al Parlamento Europeo celebradas el domingo, lo que llevó a un debilitado presidente francés Emmanuel Macron a convocar unas elecciones anticipadas, produciendo gran incertidumbre sobre la futura dirección política de Europa.
Preocupación de los votantes
Los socialistas y demócratas de centro-izquierda estarían a punto de convertirse en la segunda familia política más numerosa, a pesar de haber perdido cuatro eurodiputados para acabar con 135, según los sondeos a pie de urna.
Los observadores políticos atribuyen el giro a la derecha al aumento del coste de la vida, la preocupación por la inmigración y el coste de la transición ecológica, así como a la guerra en Ucrania, preocupaciones que han aprovechado los partidos nacionalistas y populistas.
“Creo que mucha gente siente que Europa no está haciendo las cosas con la gente, sino que las está haciendo por encima de la gente“, indicó a Reuters en una entrevista el candidato principal de los Verdes, Bas Eickhout, al ser preguntado por los buenos resultados de la extrema derecha.
“Y creo que aquí tenemos que dar una respuesta creíble, de lo contrario, solo estamos yendo más hacia la extrema derecha”, agregó, después de que los Verdes y los liberales perdieran terreno en las elecciones.
Los grupos nacionalistas euroescépticos Conservadores y Reformistas Europeos (ECR) e Identidad y Democracia (ID) y los candidatos de extrema derecha de la AfD de Alemania —no afiliados aún a una familia política de la UE— obtuvieron juntos 149 escaños, lo que supone un aumento de 22, según un primer sondeo a pie de urna centralizado.
El sondeo a pie de urna preveía que los partidos proeuropeos de centro-derecha, centro-izquierda, liberales y verdes mantendrían una mayoría de 451 escaños, pero significativamente reducida en comparación con los 488 de la cámara saliente.
Los Verdes europeos, en particular, han sufrido fuertes pérdidas, reduciéndose a 53 diputados frente a los 71 del anterior Parlamento.
El sondeo a pie de urna otorgaba a ECR dos diputados más que en la última legislatura, con un total de 71, y al grupo de extrema derecha ID 13 escaños más, con un total de 62.
El número de diputados no afiliados que podrían optar por unirse a otros grupos, incluidos los euroescépticos, aumentaría en 40 hasta 102, según el sondeo a pie de urna. (NA)
Aunque los partidos de centro, liberales y verdes mantendrán el equilibrio de poder en el Parlamento de 720 escaños, las elecciones asestaron un duro golpe interno a los líderes de Francia y Alemania, planteando interrogantes sobre cómo las principales potencias de la Unión Europea pueden dirigir la política del bloque.
Macron respondió convocando elecciones parlamentarias, cuya primera vuelta se celebrará el 30 de junio, una arriesgada apuesta por restablecer su autoridad.
Al igual que Macron, el canciller alemán, Olaf Scholz, también vivió una noche dolorosa en la que sus socialdemócratas obtuvieron el peor resultado de su historia, a manos de los conservadores democristianos y del partido de ultraderecha Alternativa para Alemania (AfD).
Sin embargo, el peso de los partidos nacionalistas euroescépticos dependerá de su capacidad para superar sus diferencias y trabajar juntos. Actualmente están divididos en dos familias diferentes, a lo que hay que añadir que algunos partidos y eurodiputados se sitúan por ahora fuera de estas agrupaciones, en el grupo de no inscritos.