Día mundial del turismo: “Nunca pensé que mi vida iba a estar ligada al turismo y a la hotelería”
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Por Luciano Moran
En el marco del Día Mundial del Turismo que se celebra hoy, La Voz del Pueblo dialogó con Néstor Medel, quien hace 35 años tiene a su cargo del Hotel Su-Yay en Claromecó junto a su familia, tras dedicarse a la par y hasta hace poco a la compra y venta de autos usados. La historia jamás contada de alguien que eligió el rubro hotelería y turismo como sustento “por casualidad y las vueltas de la vida”
Esta es la historia de Néstor Medel (61), un empresario nacido en Oriente que sabe lo que es hacerse de abajo con el espíritu de la actividad turística. Actualmente, es el responsable junto a su familia del Hotel Su-Yay de Claromecó, ubicado sobre calle 11 e/28 y 30. Hace más de 40 años, su vida transita entre Tres Arroyos y la localidad, uno de los trayectos más recorridos en su vida, cuando se brinda al trabajo de la llamada “industria sin chimeneas” y una historia que merece ser recordada en el Día Mundial del Turismo.
“Abrí a fines de 1989, luego de hacer la operación correspondiente. Hace 35 años que estoy a cargo del Hotel, no hay dudas de que es un hijo más para mí, porque lo vi nacer y, al mismo tiempo, crecer”, manifestó con tono de satisfacción Medel al comienzo de la nota.
Junto a sus dos hijos (Alejandro y Yamila quienes nacieron prácticamente allí) y a su esposa, brindan la mejor atención en un hospedaje que se ganó una clara identidad. “Ale se encarga de las reservas y la facturación, mi hija de la parte gastronómica y mi mujer de la limpieza con las mucamas. Yo hago de todo un poco (risas), tareas de mantenimiento, atención y relaciones públicas”, agregó en relación a la repartición de funciones en el emprendimiento familiar.
Claro está que los primeros pasos no fueron nada fáciles. “Cuando arranqué con este proyecto había muy pocas líneas de teléfono y conseguir uno, era una lucha terrible. La gente venía a ver qué habitación tenía para darle: pretendía simplemente una cama con sabanas limpias y un baño para ducharse. Viví todos los cambios, ya que luego los clientes empezaron a exigir más comodidades al viajar y estar de paso”, añadió.
Valoró el desarrollo en materia de infraestructura al que Claromecó no es ajeno y más aún en el último tiempo, “es algo que está a la vista de todos. Los visitantes fueron pidiendo TV en la habitación, ventiladores, aires acondicionados y así sucesivamente. Nos tuvimos que ir amoldado e invertimos con decisión para satisfacer las necesidades de nuestros clientes, pero no tomándolo como un gasto sino más bien todo lo contrario”.
Ampliaciones
Al ser consultado por la modalidad de trabajo empleada a lo largo del año, explicó que “hicimos algunos departamentos totalmente equipados al lado del Hotel. Es decir, en invierno trabajamos con esas unidades y no con el servicio de Hotel propiamente dicho. Si ya en octubre Su-Yay abrirá hasta después de Semana Santa. La realidad marca que las temporadas son cortas y los costos laborales son cada vez más grandes”.
En este sentido, mencionó que al poco tiempo de haber adquirido el residencial también hicieron “una ampliación importante con una confitería y un restaurante en las primeras épocas, en la planta alta. Después de 5 años, construimos un cuerpo de 7 nuevas habitaciones para cerrar lo que es hoy el Hotel Su-Yay el cual tiene 20 dormitorios y servicio de desayuno, con un espacio verde muy lindo con deck”.
Explicó que en temporada “agregamos personal” y que es un lugar “mediano con un servicio importante que se brinda de la mejor manera. Damos una atención muy personalizada porque tenemos clientes de más de 20 y 30 años, que son familia/amigos de la vida. Eso es un orgullo, es lo que me va dejando el Hotel: las amistades”.
Hizo referencia a que su unión al turismo fue posible “un poco por casualidad y por las vueltas mismas que tiene la vida. El residencial Su-Yay lo tomé como parte de pago en un negocio sin siquiera pensar que mi vida iba a estar ligada al turismo y a la hotelería”.
Posteriormente, contó que desde joven (década del ´80) se dedicó a la compra y venta de autos usados. “Tuve una agencia hasta hace un par de años atrás, pero paralelamente siempre tuve a cargo el Hotel. No me arrepiento de nada, la decisión de dejar esa actividad y dedicarme solo a la hotelería/turismo es porque uno se va haciendo grande y después cuesta más cambiar de camino…”, se sinceró.
No se formó en ninguna carrera universitaria ligada al turismo, aunque si resaltó que en alguna oportunidad tuvo intenciones de hacer alguna tecnicatura. “No se dio. Fui construyendo mi camino de una manera personal, comprometiéndome más desde el lado empresarial. Todos los días se aprende algo nuevo, soy muy curioso. Me gusta observar otros lugares y aprender cosas nuevas”.
En medio de la charla, le otorgó relevancia especial al “fenómeno” llamado Franco Colapinto, respecto de la inclusión que tuvo el piloto argentino en la Fórmula 1. “Para la carrera de Brasil -a desarrollarse en los primeros días de noviembre- ya está todo agotado (entradas). El deporte va de la mano de la cultura y del turismo: son inseparables. Eso también es turismo, la movilización de mucha gente por un evento deportivo de magnitud”, sostuvo Néstor Medel.
Además, valoró el gusto que siente por la gastronomía a punto tal que recordó cuando en su adolescencia (no tenía ni 20 años de edad) se enroló en ese rubro. “Fue en mi pueblo natal (Oriente), ahí tuve mi primer emprendimiento que fue un café. Hasta antes de la pandemia tuvimos un resto/café (el desayunador) justo enfrente de la plaza en donde servíamos algún que otro plato”.
“El hotelero más viejo”
No obstante, aclaró con énfasis que la relación que mantiene con los demás prestadores de servicios turísticos en la localidad “es muy buena. Hay una excelente comunicación con los colegas, aunque yo soy el hotelero más viejo (risas) con 35 años de actividad. Hay una linda relación para ayudar a que Claromecó siga creciendo como lo hizo hasta ahora”.
De cara al verano que se viene, adelantó que comenzarán a tomar reservas después de mediados de octubre. “Si recibimos llamados y mails para consultar valores y disponibilidad. Es una linda actividad, me gusta lo que hago porque esto es en familia. Si el tiempo es bueno, la temporada no falla. Es fundamental el clima para nosotros, hoy podemos saber aproximadamente cómo va a estar el tiempo antes de ir a un lugar. Es una enorme ventaja que antes no existía”.
Se refirió también al nombre que lleva el Hotel (Su-Yay). “Es un nombre indígena, mapuche y araucano que significa ´nueva esperanza´. Lo heredé, cuando hice la operación de adquisición el espacio se llamaba así y el dueño anterior me sugirió, que si podía, le dejara ese nombre. Y cumplí nomás”, subrayó.
Antes del cierre, Néstor Medel se tomó un momento para reflexionar sobre el Día Mundial del Turismo. “El turismo es la verdadera industria sin chimeneas, no vas a ver el humo de una fábrica, pero si vas a notar el flujo de dinero grande, tanto local como internacionalmente. En Argentina contamos con todo lo necesario para tener uno de los mejores turismos del mundo, no creo que me equivoque. Climas, lugares y paisajes de una punta a la otra. Está todo dado para ser potencia a nivel mundial, queda en nosotros hacer bien las cosas para que eso sea una realidad”, concluyó.
Quienes lo deseen, pueden visitar el sitio web www.hostalsuyay.com.ar para acceder a mayor información sobre este hospedaje con historia, identidad y sentido de pertenencia en Claromecó.
