Destacan los beneficios de reducir a 40 km la velocidad máxima en las avenidas
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En la última sesión ordinaria, desarrollada el pasado 19 de septiembre, el Concejo Deliberante aprobó por mayoría el proyecto de ordenanza para reducir las velocidades máximas a la hora de transitar en arterias pavimentadas y en calles de tierra de todo el distrito.
Con la flamante normativa sancionada en el Legislativo local se busca equiparar los registros de velocidad de los automovilistas en calles y avenidas, quedando establecido un máximo de 40 kilómetros por hora al momento de circular en ambos tipos de arterias.
Si bien el proyecto original fue presentado en 2018 por el entonces concejal de Juntos Roberto Fabiano, la iniciativa descansó mucho tiempo en el Consejo de Seguridad Vial, donde no tuvo avances en su tratamiento. No obstante, con algunas modificaciones, la propuesta fue reflotada por la actual edil Cecilia del Aguila y, en forma reciente, se transformó en ordenanza.
“El proyecto abarca otros puntos no menos importantes, pero el esencial es el que tiene que ver con igualar las velocidades en calles de sentido único y las avenidas principales. Hoy en día la reglamentación indica que la velocidad máxima para circular en las calles de sentido con mano única es de 40 kilómetros y de 60 en las avenidas. La idea es igualar todo a 40”, indicó a este diario la concejal de Juntos por el Cambio, Cecilia del Aguila, quien fue la defensora del proyecto cuando se trató en la última sesión del cuerpo legislativo.
La edil mencionó que con esta nueva normativa se apunta “a reducir la gravedad de los siniestros” y agregó que “se intenta también cuidar a peatones y a vehículos menores. Es una ordenanza que apunta a democratizar la calle y a respetar a todos los que la transitamos”.
Respeto
Por su parte, Roberto Fabiano, ex concejal de Juntos, mencionó: “Tenemos que volver al respeto, y en todos los sentidos de la vida. Hay que respetar las ordenanzas, por supuesto, y también al otro. Si eso sucede, empezaríamos a solucionar las normas de convivencia urbana”.
En tanto, el también Técnico en Seguridad Vial agregó: “Lo de bajar las velocidades se está dando a nivel mundial. La problemática de la alta siniestralidad y de la cantidad de muertes es algo que pasa en todo el mundo; no es algo de Tres Arroyos”.
Sostuvo además que a nivel nacional hay un proyecto presentado por la Coalición Argentina de Movilidad Sustentable en el Congreso para reducir las velocidades de circulación en todo el país. “Con este proyecto que se aprobó, en Tres Arroyos nos adelantamos”, remarcó.
Fabiano, en sus consideraciones, fundamentó la idea central del proyecto. “Si establecemos la dimensión que tiene Tres Arroyos y los tiempos que tardamos en ir de un lugar a otro, entendemos que la velocidad no tiene sentido en la ciudad. Andar a 60 o a 40 kilómetros en algunas cuadras puede variar entre 20 y 30 segundos la llegada al punto de destino, pero hay un riesgo muy alto para los usuarios de la vía pública que están en inferioridad de condiciones, tales como el peatón, el ciclista o el motociclista”, sostuvo.
En sus análisis, enfatizó: “Es inadmisible que en una ciudad como Tres Arroyos haya muertos por accidentes de tránsito y 150 lesionados graves por año”.
Entre otros datos de relevancia, y de acuerdo a una estadística que lleva adelante, Fabiano expresó: “El 68 por ciento de los siniestros en los últimos tres años se dieron en las avenidas. La velocidad es el motivo de la gravedad de las lesiones que se producen por los siniestros”.
“Los siniestros siempre se van a producir; son inevitables porque los vehículos son manejados por personas, pero si se circula a 30 ó 40 kilómetros, los daños solo serán materiales”, subrayó.
El control
Consultado sobre cómo se plantea el control a los conductores, el referente mencionó: “El Estado es el ente de control en base a la ley que ya está. En forma reciente se habló de que hay nuevas normas de seguridad vial por las cámaras que se instalaron. Las cámaras, lo único que van a hacer, es controlar que las normas existentes se cumplan”.
“Más allá del autocontrol que todos deberíamos tener, está el control del Estado, ya sea a través de presencia, de radares y de todos los sistemas electrónicos”, expresó.
Sobre el cierre, Fabiano dijo: “Es muy importante el compromiso que las áreas específicas del Departamento Ejecutivo asuman respecto al tema”.
