CRESTA: Dos nuevos ingenieros industriales
Graduados en el Centro Regional de Estudios Superiores Tres Arroyos que brindó la carrera en convenio con la UNS de Bahía Blanca
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Martina Legarreta y Fernán Rodríguez son los primeros ingenieros industriales graduados en el Centro Regional de Estudios Superiores Tres Arroyos que brindó la carrera en convenio con la UNS de Bahía Blanca. El viernes 12 a la mañana presentaron el trabajo final, lo aprobaron y le pusieron un broche de oro a muchas horas de estudio, de viajes y resolver cada dificultad que se les fue presentando
La elección de Ingeniería Industrial fue prácticamente sin dudarlo en el caso de Fernán Rodríguez, quien ya había finalizado sus estudios en “la Escuela Técnica en 2019, me recibí de técnico electromecánico. Mi idea era seguir una Ingeniería, todavía no tenía definido cuál, y cuando en CRESTA se abrió la posibilidad para el año siguiente, intenté asesorarme con profesionales de ingeniería industrial para ver de qué se trataba, qué salida laboral había, qué abarcaba la carrera. Luego de comentar, escuchar, buscar, me incliné por ingeniería industrial, y al poco tiempo de comenzar me di cuenta que era la más adecuada para mí”.
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Martina Legarreta comenzó a estudiar en 2019
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Fernán Rodríguez inició sus estudios en 2020
Muy distinta fue la situación de Martina Legarreta porque mientras cursaba otra carrera, decidió cambiar de rumbo para ingresar al mundo de la ingeniería. Finalizó sus estudios secundarios en el Instituto Nuestra Señora del Luján, en la orientación de Economía, algo totalmente diferente, pero que ya le interesaba la parte de ingeniería. En ese contexto, admitió que “no me podía ir a estudiar afuera, quería estudiar algo. Así que arranqué contador, también en Cresta, no me gustó, no me sentía cómoda y cuando se confirmó que abría ingeniería industrial, la dejé pensando en que elegía algo que me gustaba”.
La carrera se dictó en CRESTA gracias al convenio que entre la Municipalidad de Tres Arroyos y la Universidad Nacional del Sur. Abrió durante 3 años: 2019, 2020 y 2021. La flamante graduada recordó que “el mío fue el primer corte en 2019, para el ingreso éramos 100 personas, después quedamos 20 y ya para mitad de año solo 10. De esa camada, actualmente somos 5 chicos”.
Lograr el ansiado título no fue un camino sencillo, ya que durante la cursada atravesaron el período de pandemia que afectó a todo el mundo, tuvieron que tomar clases online y una vez que se normalizó la situación debieron viajar a Bahía Blanca varios días a la semana.
Martina explicó que “no fue todo en Tres Arroyos, en 2019 fue puramente en CRESTA, 2020 y 2021 me agarró la pandemia así que fue todo virtual, y como nuestros profes son de Bahía, después de la pandemia, ninguno volvió a viajar. Entonces nosotros seguimos con la modalidad virtual o viajando nosotros para cursar, ahí se empezó a complicar un poco todo”.
Se tuvieron que adaptar a las nuevas tecnologías, a otras formas de estudiar, por eso Legarreta remarcó que “acostumbrarse fue difícil porque a mí me tocó tener que viajar 3 veces a la semana. Si bien en lo económico fue todo solventado por CRESTA, el cansancio y lo más valioso de todo, el tiempo de estudio, se perdió mucho por las horas que utilizamos para viajar, además yo después empecé a trabajar”.
La rutina en tierra bahiense era muy agotadora ya que “por ejemplo los viernes salía de acá a las 7, mis compañeros cursaban a la mañana pero yo no, así que tenía toda la mañana libre y me la pasaba ahí en la Facultad, después cursaba y recién a las 20 me estaba volviendo, o sea que estaba todo el día en Bahía Blanca”.
Rodríguez agregó que “tampoco te podías sentar a estudiar allá, porque al ser ´niño pandemia´ la casa se transformó en nuestro lugar de estudio, y capaz que tocaba estudiar en medio del bullicio que hay en una casa. No es lo mismo que estar en la Universidad, donde hay gente alrededor y uno no se acostumbra”.
Los momentos de mayor tensión fueron tener que viajar a rendir a la ciudad sureña, algo que no le trae los mejores recuerdos a Fernán en relación a que “ese tiempo muerto que son las dos horas de ida y las 2 de vuelta, te cansa más, dar un examen era un parto porque ya uno se pone nervioso yendo y esperando en un pasillo, imagínate 2 horas previas que no te dan ganas de estudiar porque estás arriba de un auto”.
En el caso de Martina fue más relajado este 2025 en cuanto a los viajes porque “no cursamos, sino que me quedaban dos finales así que viajé solamente para rendir y preparar la tesis”
El momento más importante del proceso desembocó en la tesis que fueron preparando con varios meses de anticipación. Fernán eligió un proyecto en “José Aiello e Hijos, mi tesis era observar la cadena de producción de acoplados y sistemas de remolque y obtener oportunidades de mejora, desde el inicio hasta el final”
Trabajar y estudiar
Para Martina, la tesis pasó por “un proyecto en mi actual trabajo, en Arg Metal y ellos me dieron la idea de realizar un lay out para la nueva nave industrial que construyeron. Consistió en distribuir los procesos productivos dentro de ese nuevo espacio físico, un galpón de 2100 metros cuadrados, por eso me pidieron que les arme un diseño de cómo distribuir esos procesos. Fue un trabajo en conjunto con ellos”.
En el plano laboral es interesante la demanda que tiene ingeniería industrial, con oportunidades que van apareciendo y permiten adquirir experiencia, como el caso de Legarreta que ingreso en la empresa Arg Metal en 2023 “como pasante, estaba en cuarto año en ese momento, se me complicó un poco trabajar y estudiar al mismo tiempo, pero se puede. La carga horaria baja, aunque todo lo que tenés que hacer fuera de la cursada es muy demandante”.
Un aspecto importante en el que coincidieron los graduados es que es una carrera muy versátil, al argumentar que “podés salir para cualquier lado y según lo que te interese mínimamente te podés especializar en algo. Somos como un médico clínico de la parte de ingeniería” remarcó Martina.
En la casa de Fernán la prioridad siempre fue muy clara, primero terminar los estudios y después trabajar, algo que respetó a rajatabla “aunque en algunos momentos las empresas buscaban gente, yo dudaba de tirar curriculum porque uno quiere tener la experiencia, pero hasta que no terminé los 5 años de cursada no busqué trabajo porque me restaba tiempo de estudio y de entrenamiento”.
En simultáneo con la carrera, Rodríguez jugó al fútbol primero en Huracán y actualmente integra el plantel de Primera de Olimpo, con un intenso entrenamiento durante toda la semana que él mismo lo define como “algo recreativo” poder continuar su trayectoria futbolística.
Uno de los puntos de la carrera que destacó Martina fue “me sorprendió lo amplia que es y lo que uno puede trabajar. Me encontré profes que organizaban peritaje de materiales, también uno que trabajaba con un seguro, entonces realizaba los peritajes de los autos que habían tenido un accidente y analizaba si era por falla de materiales o por un error humano, cosas que no me imaginaba que las podíamos hacer”
Más allá de la amplitud mencionada, la carrera tiene una fuerte presencia en el mercado laboral porque aparece en los más diversos ámbitos de la vida cotidiana. Un ejemplo que planteó Fernán es que “donde haces foco, siempre hay un ingeniero industrial, el otro día compré un matafuego y estaba firmado por un ingeniero industrial, es muy loco como el mismo profesional pasa de analizar un accidente a firmar un matafuego, entonces uno ve lo amplia que es la carrera y las oportunidades que se abren son gigantes”.
La mirada puesta en el futuro después de un largo proceso abre algunos interrogantes, invita a soñar y pensar con crecer en el plano profesional. “La universidad siempre te da una mirada como para ser empleado, y creo que esta carrera también te da herramientas para que uno sea un emprendedor y tener proyectos propios. El día de mañana me gustaría emprender en algo, no sé bien en qué” es la idea que tiene Martina.
A los futuros estudiantes de la carrera, Martina les recomienda “perseverancia, es lo que más requiere, porque los primeros años son duros, materias que son filtros donde ves mucho análisis matemático, álgebra y ya después que pasas los primeros dos años, alivia un poco”, mientras que Fernán agregó hay que “sentarse y estudiar, persistir, ya en tercero se empiezan a ver cosas más prácticas”.

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