Luego, todo se salió de control. Pereyra sacó el arma que tenía en su vehículo y le disparó. Su hijo, quien estaba en el auto, fue testigo del aberrante episodio.

 

Según fuentes policiales, el asesino y su hijo intentaron escapar por la Ruta 193 para luego tomar Panamericana hacia Capital Federal. Estaban siendo seguidos por las cámaras que notaron que cambió de dirección y fue hacia la Comisaría Primera a entregarse.

 

Vecinos que escucharon la discusión asistieron a Russo en la calle pero ya era tarde.

 

El caso es seguido por la fiscal Andrea Palacios. Medios locales detallaron que el joven vivía con su mamá y su hermana y hacía poco había perdido a su papá. (NA)