Cinco reflexiones que pueden aportar valor en tu liderazgo
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Por Martina Lasaga (*)
En tiempos de adversidad el líder necesita transformarse, romper con creencias limitantes para salir de su zona de confort y dar un salto de fe con coraje y convicción. En este sentido, comparto algunas ideas, disparadoras, para que logres ajustar algunas conductas, replantear estrategias y que te pueden brindar algo de claridad para lograrlo:
1-¿Estoy poniendo a las personas de mi equipo en primer lugar?
No sirve de nada cumplir las metas u objetivos si ello conlleva a un liderazgo egoísta donde sólo se consiguen resultados en lo individual y se priorizan siempre los intereses personales por sobre los del equipo. Tarde o temprano esto hará que “tu gente” se desmotive, se sienta frustrada y peor aún desvalorizada.
2-¿Cómo estás verdaderamente?
En cualquier vínculo, en este caso laboral, aunque también en lo personal, es fácil darse cuenta cuando existe una relación recíproca y genuina. Esto puertas adentro de cualquier organización se nota y más de lo que pensamos y ayuda a reforzar lo que llamamos “seguridad psicológica”.
3-¿Qué puedo hacer por vos?
Mostrarte con disposición y apertura hacia tus colaboradores habilita otros niveles de conversación y sentido de pertenencia.
4-¿Qué podemos hacer mejor?
Las respuestas a este interrogante apuntan a generar una escucha activa y un feedback altruista dentro de los equipos para realizar los ajustes en los procesos y que a su vez, todos se sientan parte del proyecto global.
5-¿Estoy siendo humilde?
Es importante ser conscientes de que como líderes debemos permitirnos también ser vulnerables, dado que en muchas ocasiones nos sentimos frustrados, sobrepasados y con falta de respuestas, no sabemos cómo seguir ante ciertos contextos y no conocemos el camino “adecuado” y debemos arriesgarnos a tomar decisiones en momentos de adversidad e incertidumbre.
Sabrás que estás siendo humilde cuando te pones genuinamente al servicio de tus colaboradores y no haciendo indirectamente que los demás te sirvan.
Es de grandes decir “no sé”, o preguntar “¿Qué harías vos en mi lugar?, o “¿Cómo te parece la mejor forma de hacerlo?”, etc. Esto lejos de debilitarnos como líderes nos muestra de una forma mucho más humana y auténtica reforzando aún más nuestro rol.
Entonces, el éxito del nuevo líder engloba resultados productivos con cercanía afectiva e interés genuino por el otro; en otras palabras, lo que llamamos empatía y asertividad.
Ahora, la pregunta que te realizo es la siguiente: ¿Estás agregando valor a tu equipo y empresa?
La seguridad psicológica en el trabajo es lo que separa las buenas culturas laborales de las tóxicas. Cuando los empleados tienen la confianza para ser ellos mismos, hablar, expresar sus inquietudes y hacer preguntas, están más conectados, comprometidos, productivos y felices.
(*) La autora es licenciada en Economía (egresada de la UNS). Con especialización en Economía del Comportamiento (UCEMA) y Neurocoaching. Experta en Bienestar y Felicidad Organizacional (Universidad de Nebrija, España).
