Centenario del Hospital Pirovano: Ceferina Goycoa, “Estamos todos alineados”
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La jefa de maestranza, Ceferina Goycoa, dijo que hay un muy buen vínculo con otras áreas
Ceferina Goycoa es la jefa de maestranza del Hospital Pirovano, área cuyo personal concreta una tarea amplia y de mucho valor.
Su ingreso se produjo como enfermera hace 25 años, porque realizó en Bahía Blanca la carrera que brindaba la Universidad de Quilmes. “Al año siguiente de que empecé a cursar, se abrió la carrera en Tres Arroyos. Como ya había comenzado los estudios, continué la formación en Bahía Blanca“, señaló.
Su primer trabajo en nuestra ciudad, en la enfermería, lo realizó en el Sanatorio Policlínico. Luego fue incorporada en el hospital, sobre lo cual señaló que “he pasado por direcciones distintas, uno después de tantos años siente como que es una segunda casa. Vivís alegrías, también momentos duros de los compañeros, se comparte todo. Ni hablar de la pandemia, fue una etapa muy difícil”.
Recordó que “trabajé como enfermera en la sala de cirugía y también muchos años en los consultorios externos”. En 2018 recibió la propuesta de hacerse cargo de maestranza: “se había jubilado Sergio Lúquez. Comencé a prueba y acá estoy, llevo seis años en esta actividad”.
Dijo que en maestranza “se cuenta con 100 personas, hablo del hospital y de las localidades. En Reta tenemos una mucama desde el verano pasado, antes lo cubrían con personal de la delegación. Las dos localidades en las que tenemos más personal son Claromecó y Orense, porque brindan internación”. En consecuencia, puntualizó que es un ámbito laboral que “ha crecido mucho con el paso del tiempo”.
Los CAPS de los barrios “no dependen de nosotros -explicó-. No tienen personal de maestranza, lo manejan en forma tercerizada. Sí les entregamos todos los insumos de limpieza, también reciben el material de librería. Se hacen pedidos mensuales”.
Respaldo
No hay pausa en las prestaciones de salud, “en el hospital son los 365 días del año, las 24 horas”. Cada integrante de maestranza tiene “jornadas de 6 horas de trabajo, con un sistema de horarios rotativos”.
La modalidad fue cambiando. “En principio, era un régimen de 8 horas con 4 francos. Luego se redujo a 6 horas y hay 8 francos. Cuando entré teníamos en maestranza el 60 por ciento del personal que en la actualidad, es por las modificaciones en el sistema laboral y la expansión del hospital”, indicó.
Definió a su función como “una linda responsabilidad. Cuando ingresé fue todo nuevo para mí. Tengo un grupo de gente que es maravilloso. Me va bien y siento el respaldo del personal, estoy muy contenta”.
En el diálogo con este diario, reconoció que ser jefa de maestranza “me costó, me tuve que capacitar y cada día vas aprendiendo algo nuevo. Se trabaja en permanente relación con enfermería y con los médicos. Estamos todos alineados, salimos a recorrer con la jefa de enfermería, hay un buen equipo”.
Asimismo, destacó que “estos últimos meses se sumó el licenciado Juan Carlos Caruso para capacitar y ayudarnos en el funcionamiento, ya que había cosas por ajustar. Nos da una mano enorme, se hicieron todas las capacitaciones en todos los servicios. Vamos siempre para adelante y dando lo mejor”.
Un privilegio
Es un empleo que requiere dedicación y conocimientos. “La mucama no se encarga solo de la limpieza y de llevar la comida, ayuda también a la enfermera cuando está ocupada o necesita colaboración. Y no es lo mismo lavar un piso en tu casa que hacerlo en el hospital. Hay protocolos que cumplir”, manifestó.
Al incorporar personal “vemos el perfil, cómo se puede relacionar con la enfermera, los pacientes, favorecer los vínculos y la atención”:
Se emocionó al hacer referencia a lo que significa el centro de salud a nivel personal. “Es todo”, resumió. Y mencionó que “ahora, por ejemplo, mi compañera está de vacaciones. Cuando me voy, llevo el teléfono de la guardia, estás continuamente en contacto con este mundo. Una elección de vida”.
Finalmente, consideró que es “un privilegio y un orgullo ser parte del hospital en este período del centenario”.
