A 20 años de Huracán de Primera: la pelota siempre al Diez
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El héroe y la gran figura de aquel partido contra Atlético Rafaela, fue el 10 del equipo, Jorge Izquierdo. El “Chopi” llegó con 23 años a Huracán, siendo un joven futbolista regional, y desde chico tenía un sueño, ser jugador de futbol profesional. Y las vivió todas con la camiseta del Globo, pasó por la liga local, recorrió el país en los torneos federales, y la frutilla del postre fue el ascenso a Primera. El camino del héroe, de ser aquel joven que reforzaba un plantel que soñaba en grande, a ser un referente del equipo, artífice del máximo logro deportivo que vivió no solo el club, sino también la ciudad.
La previa
Estamos en julio de 2004, el plantel se preparaba para el partido contra Atlético Rafaela, y el 10 describe que pasaba por su mente en las vísperas de este partido. Puertas adentro de ese vestuario, sabían que esta era la gran oportunidad: “Teníamos tranquilidad, confiábamos mucho en nosotros. Eduardo siempre nos daba esa tranquilidad de que confiemos en nosotros, que creamos. Siempre el equipo salía a jugar natural, casi que de memoria. Nosotros éramos conscientes que con Lanús se nos había escapado, quizás por no tener esa ambición. Pero el fútbol a veces da revancha, y unos años después estábamos en esa misma situación. Era la posibilidad nuestra de llegar a Primera, sabíamos que ese partido podía ser una bisagra. Pero no lo manejábamos con nerviosismo, sino con tranquilidad, porque no teníamos nada que perder…”.
La mentalidad de ese grupo era inquebrantable. La lógica conformista diría que permanecer en la Primera B Nacional seguía siendo un gran mérito, pero para los jugadores de aquel Huracán, la permanencia no era una opción: “Si no se nos daba el ascenso, la campaña había sido excelente. Pero en lo personal, cada uno sabía que podía ser la oportunidad de su vida”.
Goles de primera
Arranca el partido, te vas al entretiempo 2 a 1 abajo, con la amargura de saber que sos mejor que tu rival, pero que por motivos externos, en el momento en el que entras el vestuario seguís siendo un equipo de Segunda. En esas situaciones, hay que hacer como dice la canción, “la pelota siempre al Diez, que ocurrirá otro milagro”.
Y parece que es una lógica divina que tiene este deporte, cuando todo se complica, el que te salva como agua en el desierto, suele ser el 10. Y así fue en aquel segundo tiempo, con dos goles de tiro libre de Izquierdo, Huracán ascendió a Primera. Pero, ¿Qué pasaba por su mente en aquel momento?
Izquierdo explica cómo vivió el partido, y compartió su recuerdo sobre aquellos dos goles que hicieron que Huracán tocara el cielo con las manos: “En el primero, la realidad es que yo busco tirar el centro, pero siempre tratando de apuntar el arco. Estaban las condiciones complicadas para el arquero, tenía el sol en contra, y la idea era que cualquier jugador nuestro pudiera peinarla, pero se levantó un poco la pelota y pudo entrar en el segundo palo. Tuve un poco de fortuna, pero había que embocar al arco”.
Y en el segundo gol, no hay fortuna que valga, es un gol que quedó grabado en la memoria de cualquiera que haya presenciado ese partido: “Cuando me hacen la falta, Claudia García agarra la pelota como para patear, y yo le digo ‘No, Claudio, dejame que lo meto’. Tenía confianza, no había hecho grandes goles de tiro libre, pero era el día. Tomé carrera y traté de pegarle fuerte, porque no estaba en una posición muy cercana, si era una pelota lenta el arquero podía llegar. Yo siempre miraba mucho al “Mago” Capria, y siempre le pegaba con rosca y fuerte. Traté de pegarle de esa forma y la pelota se le fue abriendo al arquero, agarra comba y se le metió en un ángulo”.
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Historia
Jorge Izquierdo escribió su firma en uno de los hitos más grandes de la historia del deporte tresarroyense. Y en este 20º aniversario, concluyó con un mensaje para la comunidad: “El agradecimiento mío y de mi familia, hacia toda la ciudad de Tres Arroyos. Sé que somos parte de la historia, y uno muchas veces no se da cuenta, con los años van siendo importantes los logros. Si bien nosotros fuimos parte, fue parte de un todo, porque todos dieron una mano, y nos queda esa sensación de haber vivido momentos hermosos, que son difíciles de repetir. Ser parte de la historia del club, para mí es más que importante. Espero que en algún momento nos podamos encontrar personalmente con mucha gente con la que vivimos ese especial momento”.
