“La fe se transmite y en mi caso fue por mi abuela”
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La fe siempre tiene aspectos para demostrar, y abrazarla más que un sentido. Algo que seguramente ayer, durante la ceremonia de su consagración como diácono debe haber sentido Mauro Emmanuel Grosso.
Es que la situación era más que especial porque es muy común que en este tipo de ceremonias estén presentes, aparte de las jerarquías eclesiásticas, amigos, fieles de la comunidad pastoral y por supuesto integrantes de la parroquia.
Algo que ayer no se pudo dar pero que no le quitó ni brillo ni significación al momento.
Es que Mauro estuvo acompañado por sus afectos más íntimos, sus padres y una tía, sumado a ellos el padre Roberto Buckle y el padre Matías Burgui; el primero fue quién lo inició en el seminario y el segundo con quien compartió dos años en el seminario Santo Cura de Ars.
Es que Mauro estuvo acompañado por sus afectos más íntimos, sus padres y una tía, sumado a ellos el padre Roberto Buckle y el padre Matías Burgui; el primero fue quién lo inició en el seminario y el segundo con quien compartió dos años en el seminario Santo Cura de Ars.
Dos presencias muy especiales tuvo en la ceremonia: su familia y el padre Roberto Buckle (H. Arbasetti)
La noche anterior, estuvo con La Voz del Pueblo contando cómo y por qué se inició en el camino de Cristo.
Mauro Grosso es originario de Pedro Luro, una localidad ubicada en el partido de Villarino a 300 kilómetros de nuestra ciudad.
Mauro Grosso es originario de Pedro Luro, una localidad ubicada en el partido de Villarino a 300 kilómetros de nuestra ciudad.
“Yo soy del lugar donde el fuerte es la obra salesiana, de Don Bosco, de María Auxiliadora, toda esa fe transmitida por ellos. De chico fui a la escuela pública pero todo lo que tenga que ver con la catequesis está impregnado con ese carisma salesiano. Soy parte de una típica familia católica, no tan practicante, pero después yo continué con un grupo juvenil con el que iba a hacer oratoria salesiana a una capillita que recién se estaba levantando en un barrio de Pedro Luro. Ahí me picó el bicho de la caridad, de ayudar al otro pero nada más”.Ads
Sueños
Todos en la vida, más aún cuando se es chico tienen sueños, y el caso de Mauro Grosso era como el de todos, pero como su ámbito en la niñez había sido el salesiano “cuando empecé la catequesis quería misionar en África y ayudar. El padre Pablo fue el primero que me invitó a esa capilla que te contaba que está en un barrio de Pedro Luro, allí había integrantes de la comunidad boliviana que se estaban comenzando a incorporar al trabajo en el campo. Ellos venían con muchas necesidades materiales y económicas y eso a pocas cuadras de mi casa me impresionó mucho, porque en muchos aspectos tenía que ver con eso de mis sueños y el ayudar”.

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