La idea es sumar
:format(webp):quality(40)/https://lavozdelpueblocdn.eleco.com.ar/media/fotos/2020/09/06/lvp.img_0101.jpg)
Señora directora:
Esta semana ha sido una más donde el tema central fue la seguridad. Me han escrito familias, padres y madres e hijos, cada uno argumentando esta oleada de, diría yo, naturalización de la invasión del espacio y el derecho del otro.
“Que yo no tengo derecho a divertirme” me planteó desafiante el hijo de un amigo, que tiene la edad de una de mis hijas, y a quien yo aprecio mucho.
Y ahí pensé, ¿qué no les estamos dando?, ¿qué no les estamos ofreciendo? No tienen otro espacio pensé, pero tampoco es la forma. Si le molesta a otros no es la forma.
Y también caí en la cuenta de que también los adultos, los demás, los vecinos que trabajan y salen de madrugada a sus trabajos, que llegan de madrugada de sus trabajos, a descansar, a su casa, a su privacidad y no pueden porque otros invaden ese espacio, con ruidos de motores, explosiones, gritos, peleas, y como el domingo pasado, hasta con disparos. Y ahí se entrecruzan los derechos, de los unos, y de los otros.
Ahora la pregunta es, ¿quién debe velar, regular, o vigilar que esos derechos no sean transgredidos, ni de un lado, ni del otro? “El Estado”, desde la divulgación, hasta el control, pasando por la legislación, y la aplicación de normas que regulen esos espacios. Con su poder de policía, si fuera necesario, y cuando son transgredidas, a través de la Justicia.
Ahora cuando eso no funciona, se produce la anarquía, donde cada uno hace y deshace a su antojo y parecer, y donde la ley se mide por la fuerza de cada uno, con el elemento que utilice para transgredir así sea un arma o eso mismo para defenderse. Poniendo en peligro el equilibrio de la sociedad, y llevándola a enfrentarse consigo misma. ¿Hacía ahí vamos? Si yo tengo una infección que afecta a mi organismo, y que ya no puedo controlar, a veces es mejor cortar una parte de un miembro a perderlo todo, a
veces hay que tomar medidas ejemplificadoras, que a ninguno le gusta tomar, pero que en ocasiones son necesarias, y también a veces hay que poder ofrecer una alternativa.
Ahora cuando eso no funciona, se produce la anarquía, donde cada uno hace y deshace a su antojo y parecer, y donde la ley se mide por la fuerza de cada uno, con el elemento que utilice para transgredir así sea un arma o eso mismo para defenderse. Poniendo en peligro el equilibrio de la sociedad, y llevándola a enfrentarse consigo misma. ¿Hacía ahí vamos? Si yo tengo una infección que afecta a mi organismo, y que ya no puedo controlar, a veces es mejor cortar una parte de un miembro a perderlo todo, a
veces hay que tomar medidas ejemplificadoras, que a ninguno le gusta tomar, pero que en ocasiones son necesarias, y también a veces hay que poder ofrecer una alternativa.
Ese también es el rol del Estado. Quizá hay alguien que pueda, “desde el Estado”, juntarnos a todos, escucharnos, y quizá nos ayude a encontrar un punto medio, ¿o quizá haga como hasta ahora? ¿y nos deje al borde de un enfrentamiento entre vecinos? Por otra parte, hay leyes y decretos que en medio de esta pandemia se deberían hacer cumplir, ¿o no?.
Para finalizar, y dejando en claro que no es una cuestión personal, cuando se me encomienda una tarea, y hay razones que no me permiten realizarla, ya sea por falta de apoyo de mi personal, de quien me dio la responsabilidad, o de las otras fuerzas que me acompañan en la tarea, creo que es hora de evaluar si estoy a la altura, si tengo el apoyo, y de parte de quien me dio la responsabilidad, si soy la persona indicada.
Las autoridades tienen que hacer algo, quienes tienen la responsabilidad, tienen que hacer algo, y urgente, porque de lo contrario van a ser los responsables de lo que termine pasando. En las redes los vecinos ponen muchas cosas, que espero y les pido no hagan. Alguien tiene que escucharnos, tienen la obligación de darnos una respuesta, porque es su responsabilidad.
Daniel Burchkardt
DNI 17.915.187

Para comentar, debés estar registradoPor favor, iniciá sesión