Nos cuidamos para volver a abrazarnos
:format(webp):quality(40)/https://lavozdelpueblocdn.eleco.com.ar/media/fotos/2020/08/09/lvp.final-mensaje.jpg)
¨Nos cuidarnos para volver a abrazarnos” fue una propuesta pensada desde los Centros de Primera Infancia de nuestra ciudad, en el marco del programa de acompañamiento que llevan adelante desde el mismo momento que se suspendieron sus actividades presenciales de cuidado y contención.
En esta oportunidad, el equipo interdisciplinario compuesto por la licenciada en Psicología, Lennix Johana Díaz, y la licenciada en psicomotricidad, Leticia Muda, así como las profesionales encargadas de cada centro, diagramaron un recorrido para visitar a las familias cuyos niños asistían de manera habitual, respetando con sumo cuidado las medidas de prevención Covid- 19.
Las docentes de los centros llegaron a estos hogares llevando como sorpresa para los niños, un kit que contenía diferentes materiales reciclables elaborados por ellas, con propuestas para que además de entretenerse, pudieran ejercitar habilidades motrices y cognitivas ajustada para su edad. Sin embargo, el objetivo fundamental de la visita fue conversar sobre las principales medidas de cuidado y prevención generadas desde el área de comunicación institucional del Centro de Salud, las cuales son indispensables, ahora más que nunca, para seguir cuidándonos entre todos.
En este breve encuentro, se charló sobre el adecuado lavado de manos, el distanciamiento social y el uso de barbijo, cuestiones básicas, que son los pilares del cuidado y que seguramente nos van a acompañar por mucho tiempo.
Las profesionales cuentan que como resultado de esta actividad se diseñó un collage donde cada una de las familias representaba una letra, armando entre todos la frase “Nos cuidamos para volver a abrazarnos¨, con la intención de enviar un mensaje de unidad que apela a la responsabilidad individual y al autocuidado, como actitudes que nos van a permitir salir fortalecidos de esta situación tan desafiante que nos ha tocado atravesar como humanidad”.
Las docentes comentan que “de esta experiencia nos llevamos las caritas felices de nuestros niños al vernos, el amoroso recibimiento de la familia, y la confirmación de que aunque la forma de llegar a ellos ha debido modificarse, aprendiendo a relacionarnos únicamente mediante la virtualidad, nuestro vínculo sigue intacto y más fuerte que nunca; esto es un motor que nos impulsa a seguir trabajando todos los días, reinventándonos en este nuevo contexto que ha puesto a prueba todas nuestras herramientas y creatividad, pero que nos muestra que el trabajo con pasión y compromiso siempre trae recompensa¨.
Integrantes de los Centros visitaron los hogares, tomando todos los recaudos por el Covid-19, con un kit sorpresa
Hasta la pandemia
Los centros que están a cargo del Área de Primera Infancia de la Secretaria de Prevención y Salud, se encuentran ubicados en los barrios Villa Italia, Municipal y Santa Teresita.
Lennix, su coordinadora, indica que “trabajan con el objetivo de contribuir al desarrollo integral de niños/as a partir de los cuarenta y cinco días hasta los cuatro años de edad, que se encuentran en situación de vulnerabilidad social. Hasta antes de decretado el inicio de la cuarentena, asistían regularmente, alrededor de 40 niños y niñas, distribuidos entre los tres centros, en salas multiedad, en turno mañana, a cargo de docentes de educación inicial y asistentes educacionales.
En estas jornadas, los niños y niñas reciben estimulación adecuada, alimentación y acompañamiento biopsicosocial, permitiendo a través del juego el despliegue de enriquecedoras experiencias de aprendizaje. A partir de rutinas van adquiriendo las pautas que requieren para su desarrollo basado en tres ejes transversales: la nutrición, los hábitos de higiene y las emociones.
Cuando un niño ingresa por primera vez al centro, lleva pañales, toma teta o mamadera y de los brazos de la familia pasa a los brazos de la seño. Son muy pequeños por lo cual, el vínculo que se establece con la familia, con el adulto a cargo de llevarlo, es tan fuerte y amoroso como con el niño o la niña.
Cuando un niño ingresa por primera vez al centro, lleva pañales, toma teta o mamadera y de los brazos de la familia pasa a los brazos de la seño. Son muy pequeños por lo cual, el vínculo que se establece con la familia, con el adulto a cargo de llevarlo, es tan fuerte y amoroso como con el niño o la niña.
“Es un privilegio poder acompañarlos en la crianza, lo tomamos con responsabilidad y hacemos los máximos esfuerzos por generar un ida y vuelta enriquecedor para esa infancia en desarrollo”, detalla la licenciada Leticia Muda.
El trabajo en equipo es fundamental para ésta tarea, cada uno de los Centros de Primera Infancia, cuenta con una docente en educación inicial y una o dos asistentes. Además de un equipo técnico.
“Las seños están todos los días con ellos, observando atentamente su despliegue y se encuentran atentas a las inquietudes de los adultos respecto al desarrollo de los niños. Como equipo técnico también generamos un vínculo con los niños y las familias interviniendo cuando lo consideramos pertinente. Es maravilloso el desafío de trabajar con las familias, con su historia y particularidades, realizamos continuamente seguimientos. A veces un simple asesoramiento en el momento adecuado, surge un efecto muy positivo. Potenciamos lo existente en cada familia, respetando su cultura y la idiosincrasia de cada uno. Nos movemos en ese marco”, explican las entrevistadas.
Con los CAPS
La Cercanía con los CAPS (Centros de Atención Primaria) favorece un trabajo en conjunto en lo referente a prevención y promoción de la salud que involucra a las familias. La gran mayoría hace el control de niño sano en las salitas.
Entre otras apreciaciones, Lennix manifiesta que “a su vez generamos en conjunto eventos anuales para fechas especiales como el día del niño o el día de la familia, estableciéndonos de a poco, como una entidad más dentro del barrio. Realizamos talleres de crianza, de salud bucal, de accidentes domésticos, de salud escolar. Procurando un trabajo en conjunto y en relación a las necesidades de los niños de los centros y del barrio”.
Agrega que “también de ser necesario colaboramos con las derivaciones, dialogamos con los profesionales del servicio de Pediatría del Centro de Salud o del Catdi. Trabajamos muy bien tanto con salud como con otras instituciones. Acompañamos en todo lo que la familia necesite; pero lo reitero porque es uno de nuestros propósitos, siempre sin invadirlos en su rol o en sus espacios”.
La coordinadora puntualiza: “Queremos y creo que lo logramos, ser facilitadores de una crianza amorosa y saludable por sobre todas las cosas, nos explica Leticia. En este sentido queremos recordar a las familias que deben continuar realizando los controles de salud de los niños, que deben concurrir al Centro de Atención Primaria ante cada necesidad. Estas cuestiones tan básicas, las recordamos siempre”.
Emociones
De los tres ejes que acompañan este trabajo, el elegido para abordar en el contexto de pandemia fueron las emociones. Se venía trabajando a través del monstruo de las emociones, personaje literario que los niños conocían y disfrutaban.
Lennix relata que “el equipo de cada centro llegó a los hogares, con un video semanal, a través de los cuales buscamos familiarizarlos con las emociones, identificar lo que nos pasa, qué hacer con eso que nos pasa y como siempre se puede volver al equilibrio”.
En su análisis, argumenta que “conscientes de lo complejo que para los papás estaba siendo atender a todas las ocupaciones, más las preocupaciones y angustias que cada uno atravesaba, sumado a tener que ayudar a los hermanitos con las tareas escolares, procuramos no ser demandantes con actividades”.
Más allá de las limitaciones por la pandemia, el equipo de trabajo sabía que debía “continuar fortificando estos procesos y manteniendo vivos los vínculos; algo nada sencillo en un contexto que no permite la presencia física y en el que cada familia tenía que quedarse en sus hogares y continuar con el proceso de desarrollo de los niños, por sus propios medios. Nuestro mayor desafío fue que las familias supieran que no estaban solas, que nosotros estábamos allí, en este caso del otro lado de un teléfono”.
Expresa que “agradecemos profundamente la confianza que han y siguen depositando en nosotras porque esto da sentido a nuestro trabajo diario”.
Mechi, al recibir su kit
Un nexo
Durante la entrevista, señalan que “una vez a la semana estábamos presentes con un simple mensaje de ¿Cómo están? ¿si necesitan algo? Sabemos que en esta cuarentena los papás se vieron perjudicados en su economía, que han perdido el trabajo o que lo tienen con un menor caudal, muchos de ellos deben salir a trabajar uno de los dos y el otro debió dejar su trabajo para cuidar de los niños. Si necesitan sostén, somos quienes los asesoramos, les hacemos de puente con un trabajador social, les colaboramos con trámites, o con cuestiones inherentes a la salud.
Creemos que en estas edades para muchos niños ha sido muy beneficioso ganar este tiempo con la mamá, estar con la familia en casa, en algunos casos reforzó los vínculos familiares, que se veían interrumpidos por las dinámicas laborales”.
El rol que asumen es “ser un nexo para lograr una familia segura de sus potencialidades y empoderarlos para que puedan encontrar sus propias herramientas para el cuidado y la crianza nutritiva”.
En relación a la pospandemia
Las barreras para retomar las actividades, son múltiples y aún está en análisis como sería una posible vuelta. “Compartimos esta preocupación con todo organismo que trabaje con niños. Es necesario adaptar las rutinas a las medidas de prevención y cuidado, lo cual requiere un esfuerzo logístico y económico que no va a ser sencillo de afrontar. Nuestros niños son muy chiquitos por ende es muy complejo, casi imposible evitar el contacto entre ellos, o que demanden contacto de las seños. No poder abrazarse o abrazarlos es casi doloroso”, afirman.
En esta etapa llevarse objetos a la boca, hace parte de la exploración del mundo, resulta un enorme desafío pensar en cómo ayudarlos a explorar el mundo sin que esto represente un riesgo para su salud. Por lo tanto, están realizando una evaluación detallada de todas las situaciones, para cuando sea el momento de retomar las actividades.
“Aunque anhelamos volver, nuestra prioridad es cuidar la salud de los niños y sus familias”, subrayan.
No hay fecha aproximada para un regreso. Es importante que las familias tengan en claro que “los vamos a acompañar y les vamos a mantener la matricula hasta que cada uno desee volver, sabemos que esta situación ha requerido una reorganización del sistema familiar, por lo cual tenemos en cuenta la necesidad de respetar a los niños en la vuelta a la rutina”.
—————————-
Botellas
de amor
de amor
Otro de los ejes que se trabaja en los centros de primera infancia es el cuidado del medio ambiente. En ese marco se desarrolla la campaña “Llená una botella de amor”, que comenzó el año pasado. Consiste en llenar botellas plásticas de cualquier tamaño con residuos plásticos de un solo uso y compactarlo. En un primer momento surgió en el Centro de Primera Infancia de Villa Italia y se fue extendiendo a toda la comunidad, involucrando escuelas, guarderías, sociedades de fomento, comprobando con mucha satisfacción como cada día más personas de Tres Arroyos y sus alrededores adquieren éste hábito.
“Creemos que es fundamental educar a los niños en el cuidado del medio ambiente; fomentar la costumbre del reciclado. Las botellas recolectadas serán enviadas a una fundación en Buenos Aires y cuando completemos las toneladas necesarias, la meta es, además de instalar éste hábito del reciclado, canjearlas por un juego infantil para nuestros niños”, destacan.
No hay una fecha límite, “ya vamos juntando dos camiones y seguimos”, valoran. Los vecinos pueden acercar las botellas a la
Secretaria de Prevención y Salud, ubicada en calle 1810 Nº 465.
Secretaria de Prevención y Salud, ubicada en calle 1810 Nº 465.

Para comentar, debés estar registradoPor favor, iniciá sesión