Una reapertura que le dio respiro a parte del comercio
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Comerciantes de los rubros que, después de varios días, ayer pudieron abrir sus puertas y volver a “la actividad normal” ven en el horizonte una luz de esperanza a partir de la reapertura administrada permitida por la Municipalidad, medida que fue tomada en el marco de la cuarentena decretada hace más de 40 días por el Gobierno nacional para contener la propagación de contagios del Covid 19.
“Es un poco de aire pero la situación sigue siendo muy complicada”, le confió a este diario un comerciante céntrico dedicado a la venta de indumentaria, quien prefirió no dar su identidad pero que, de todos modos, no pudo ocultar su preocupación por la situación reinante y, sobre todo, por lo que vendrá.
Como segundo paso, y mientras el escenario epidemiológico se mantenga estable como hasta ahora, el municipio evalúa permitir las salidas recreativas. La decisión irá de la mano con lo que arroje el resultado de la reciente medida tomada por la comuna, que escuchó el desesperado pedido de los comerciantes con más de 40 días sin poder trabajar y habilitó una reapertura administrada para aliviar un delicado escenario económico. Todo volverá a foja cero si las condiciones sanitarias del distrito se ven alteradas o si, en cambio, no se observa el cumplimiento de las medidas preventivas ya conocidas.
Responsabilidad de todos
Guillermina Luzuriaga, propietaria de la juguetería Pekemundo, sostuvo que la reapertura de la actividad en su rubro era necesaria. Sobre su situación particular, dijo que “hacíamos venta online pero no es lo mismo que tener el local abierto. Si bien nosotros siempre nos manejamos mucho con las redes sociales, eso se acrecentó mucho y se necesita una estructura para poder llevar a cabo esa idea”.
Pero, más allá de las bondades y beneficios que permite el mundo digital, el escenario reinante alrededor de la firma demanda la continuidad de las ventas bajo el formato tradicional. “Nosotros tenemos montado un local. Hay que pagar alquiler, los salarios de los empleados y las deudas. Era muy necesaria la reapertura. Entendemos que hay que cuidarse. Nosotros cumplimos con todo lo que solicita el municipio, desde el horario -de 10 a 17- hasta con las medidas de higiene”, sostuvo.
“Hay que ser responsable para que esta modalidad implementada pueda seguir. Todos tienen que ser responsables, tanto los comerciantes como los clientes. Hay que dirigirse a los comercios por una necesidad concreta. Se puede hacer una consulta previa a través de las redes y terminar de concretar la venta en el local. Además, nosotros seguimos con los envíos a domicilio”, señaló.
Entre sus apreciaciones, la titular de Pekemundo afirmó que el permiso para la reapertura significa un alivio para las arcas de su comercio. “La realidad es que el comercio en general ya venía complicado; y el hecho de cerrar las puertas por muchos días resulta muy difícil de afrontar. Muchos tuvimos que sacar créditos para sobrellevar esta realidad económica”, afirmó.
“Sabemos que todos nos tenemos que cuidar, tanto a nosotros como a nuestras familias. Sabemos que esto de la pandemia va a durar un tiempo prolongado, pero la realidad económica también existe. Hay responsabilidades que uno asume y las tiene que cumplir. La idea es trabajar con todas las precauciones solicitadas”, indicó.
Era insostenible
Elsa Billeres, encargada de Calzados Tomate, sostuvo que “hoy -por ayer- reabrimos las puertas. De todos modos, seguimos ofreciendo la entrega a domicilio y mostrando nuestros productos por Internet”.
“Ahora nos estamos acomodando a las nuevas condiciones. Se atiende a una sola persona por vez, siempre y cuando entre con barbijo, ofrecemos alcohol en gel y bajo el cumplimiento de las distancias”, manifestó.
Y agregó: “La reapertura era muy necesaria. Ya no se podía sostener. Es una locura mantener cerrado durante un mes un local y con empleados. Y si hay que pagar alquiler, más difícil todavía. La medida de la Municipalidad da un poco de respiro para los propietarios de comercios. Y a los que somos empleados, nos da cierta tranquilidad y ya no estamos con la incertidumbre de si vamos a perder o no el trabajo, o sobre cómo nos van a pagar el sueldo”.
Sin defensa
Otro de los consultados por este diario fue Fabián Molina, titular de La Gauchada. “Hacía falta que se permita una flexibilización en algunos rubros. La cuarententa nos afectó como a todo el mundo. Esta reapertura es fundamental. Nos da un poco de aire”, dijo.
Y agregó: “Yo hace muchos años que tengo el negocio. He pasado épocas buenas y malas. Pero en las malas, de alguna u otra manera, me podía defender. Sin embargo, al tener el local cerrado no podía defenderme de ninguna manera”.
“Hay gente que está sufriendo mucho, incluso del mismo rubro que el nuestro. Nosotros somos dos socios, al local lo alquilamos pero el dueño, por motus propio, nos llamó para decirnos que nos hacía un descuento del 50 por ciento del mes de alquiler”, valoró Molina, quien agregó: “Creo que es cuestión de poner un poco el hombro entre todos”.

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