“Nos arruinaron la vida”
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Hugo Camilo López (86) y Elba Domínguez (79) vivían desde hace 45 años en su casita de Alsina y Rondeau. Él, jubilado como cooperativista de distintas entidades de esta región, ella, como ama de casa, se repartían el tiempo entre sus hijos, nietos y bisnietos.
De una de esas casas volvían el pasado 10 de diciembre cuando, después de guardar el auto, fueron sorprendidos por un grupo de entre 3 y 5 delincuentes que los esperaban en el interior de su casa.
Él intentó resistirse y recibió una feroz paliza a raíz de la cual hace 16 días que está en coma farmacológico. El último parte médico al que accedió la familia en el mediodía de ayer seguía siendo desalentador: el hombre tiene su rostro desfigurado, cinco costillas rotas, un pulmón y el riñón afectado, “llegó lúcido, pero los médicos dijeron que era tal la adrenalina que tenía, que por eso se mantuvo. Después fueron apareciendo tantas cosas que ahora está en terapia intensiva”, recordó Elba en diálogo con LA VOZ DEL PUEBLO, una charla generada en torno a la esperanza de que el caso no caiga en el olvido, “que la gente sepa que en Tres Arroyos pasan estas cosas, entre otras muy graves”, comentó.
Foto gentileza familia López
Golpes y amenazas
Faltaba poco para las 20, cuando Hugo y Elba entraron su auto al garaje que da sobre Rondeau. Los ladrones habían entrado a la propiedad por el patio, una parte del grupo los esperó en el garaje, “cuando llegamos, se abre el portón. Cuándo entró mi marido, uno de los delincuentes pegó un salto y comenzó a pegarle, después, le pegaron entre los tres. Él se resistió, pero imagínese, un hombre 86 años, contra tres jóvenes, ¿qué puede hacer?”, se preguntó.
Mientras tanto, a ella la llevaron a otro ambiente de la vivienda, “ahí, el (delincuente) que se quedó conmigo me decía, ’si vos gritas y no te quedas quieta, te vamos a matar como a tu marido’. En eso, miro hacia atrás y lo veo (a su esposo) tirado junto a la despensa, sin saber si estaba vivo o muerto realmente”, recordó figurando una situación psicológica muy dura.
“Encima, yo antes había escuchado que él decía desde la pieza, ‘no me pegues más’. Después, lo encerraron en el baño, y capaz que se asustaron, porque uno le decía al otro varias veces ‘traele agua’”, agregó.
Así, las amenazas hacia ella no finalizaban, “mientras tanto otro me decía, si encontramos plata, te matamos, porque nos mentiste. Nosotros teníamos la plata que puede tener un jubilado, nada más, pero ellos no nos creían, ‘los jubilados están llenos de guita’ nos decían”.
Después de 45 minutos de terror los ladrones se fueron con un poco de plata y joyas de la familia que encontraron. Elba llamó a su hija, y luego al hospital, donde posteriormente fue trasladado Hugo en ambulancia y, en los últimos días, continúa internado en terapia intensiva.
Hoy, en el centro de salud tresarroyense, las noticias sobre su estado de salud no son las mejores, “la primera semana los médicos eran optimistas, pero ahora no tanto. Un día mejora un poquito, al otro día se vuelve a empeorar de nuevo”, observó antes de un crudo cierre, “fuímos víctimas de algo que no nos merecíamos. Un hombre bueno, con muchas ganas, que trabajó toda la vida. Ahora, hubo un giro de 180 grados, nos arruinaron la vida. Hoy estamos con él, después se verá”, concluyó.
La causa por “robo calificado” es instruída por la UFI Nª13, a cargo del fiscal Carlos Lemble y, hasta el momento, no trascendieron datos sobre algún avance en torno a su esclarecimiento.
