“Te tiene que gustar de alma”
:format(webp):quality(40)/https://lavozdelpueblocdn.eleco.com.ar/media/fotos/2019/10/04/lvp.matz.jpg)
– ¿Qué significa en lo personal coincidir con los 50 años de la radio?
– Es un orgullo estar en estos 50 años porque yo tengo 51, prácticamente nací junto con ella. La radio para mí es todo, todo en la vida, es mi segunda casa. Yo arranqué acá y tenía 21 años, con otra técnica obviamente, otro sistema de trabajo, era todo totalmente distinto, se trabajaba con grabadores de cinta, después salió el casete, luego el compact.
– Tuviste que adaptarte todo el tiempo…
– Todo el tiempo. Y es permanente porque continuamente salen cosas nuevas en lo que es programas de automatización en radio, hay que aprender a usarlos, saber editar publicidad que también lo hago, programación tanto de AM como de FM, es un trabajo bastante intenso. Operar también, tenés que estar como un pulpo.
– ¿Cómo describirías tu tarea de operadora?
– Es lindo, es un trabajo que para el que no le gusta, es imposible hacerlo. No es que estás en un mercadito, estar en la radio a vos te tiene que gustar de alma, es algo que uno lleva adentro. Indescriptible para alguien que nunca hizo radio porque es como que no entiende que por ahí tenés que estar un sábado, un domingo, un feriado, un 1º de año, un 25 de diciembre trabajando y estás contento igual. Porque estás haciendo lo que te gusta y hacer lo que a uno le gusta es lo mejor que te puede pasar en la vida.
– ¿Cómo fue tu ingreso a la radio?
– Mi ingreso fue porque yo era conocida del Flaco Chalde, y vine a ver… empecé a hacer prácticas a fines de 1988. Era totalmente distinto, venía con un cuaderno y anotaba todos los pasos, porque sacar un llamado al aire era un trastorno, en esa época podría ser complicado. Ahí arranqué.
– ¿Tenías algún tipo de conocimiento?
– No, en cuanto a consolas sí porque yo ya pasaba música, entonces ya es como que más o menos tenía idea de algo. Con una prima mía éramos chiquitas, teníamos 7 u 8 años, y jugábamos a hacer radio… poníamos música en un grabador, leíamos el diario, hacíamos como que era una radio pero jugando, o sea que arranqué desde chica. Y poniendo música desde los 12 años. No era algo tan raro ni tan nuevo para mí, si bien obviamente el hecho de estar después operando ya era más complicado.
Con oficio
Mientras charla con La Voz del Pueblo, Tonona Matz opera. Dialoga, sube y baja faders, pone cortinas y posteriormente un tema al aire.
– Sorprende la capacidad de hablar y operar a la vez
– Esos son años. Cuando yo entré, uno de los chicos me dijo: “El día que vos puedas hablar y estar operando, ese día vas a ser operadora” y yo pensaba: “Este está loco”. Y sí, se logra. Es habitual hacerlo después.
– Pasaste por diferentes etapas. ¿Cuáles son los programas que más recordás?
– Y en mi época en la FM con un chico que se llamaba Jano teníamos un programa que iba de 9 a 12 y la rompíamos, realmente la audiencia que tuvimos fue infernal. Era un programa que lo hacíamos con toda la audiencia, con la gente viniendo acá, fue increíble. A comienzos de la década del 90. Eso fue lo máximo.
– El hecho de trabajar durante tantos años en la radio te da masividad
– Conocés un montón de gente y muchísima gente te conoce a vos también. El hecho de decir mi nombre, todo el mundo sabe quién soy. Capaz que si me ven no, pero me nombran y dicen “ah, vos sos Tonona, la que está en la radio. Yo te hacía distinta” porque viste que la gente se imagina algo… es la magia de la radio, realmente es eso. Si bien ahora estamos con esa vidriera afuera que pueden verte más y con la cámara incluso, sigue siendo eso. Yo por ahí voy a ciertos lugares y digo quién soy y me conocen.
– ¿Cómo te imaginás en el futuro? No lejos de una consola de radio…
– Y yo me fui un tiempito, estuve 7 u 8 meses fuera, pero volví. No puedo. Te vas lejos, por ahí viajo afuera o a algún lado y entro en la página para ver qué hay o ahora desde que uno puede oírla, la escucho. Es como que estoy siempre atenta. Es más, cuando viajas y ves un choque o un accidente o algo que pasó, enseguida mandás la foto o información.
– Tu labor va más allá de la operación…
– Sí, casi un periodista… trucho (risas).
– Bueno, pero de alguna manera aprendés
– Sí, totalmente. Igual yo lo hago porque la llevo adentro a la radio, me gusta que tenga la mayor información posible, si puede estar puesto ya en la página, bárbaro.
En el cierre de la charla, Tonona Matz hace una reflexión. “Pasan los años y seguimos estando, con jóvenes, con más grandes, seguimos siendo la compañía de la gente”. Y cuenta: “A veces uno está poniendo música y te llaman para decirte ‘qué lindo tema que pusiste’ y eso te reconforta”.
