“Hay mucha conformidad con nuestros egresados”
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El profesor Lorenzo Albani, director de la Escuela de Educación Técnica Nº 1, se mostró más que satisfecho por la respuesta que ha recibido por parte de empresas y entidades locales que fueron nutridas con egresados o estudiantes del establecimiento a su cargo.
“Por suerte, la respuesta de los industriales y de los empresarios de Tres Arroyos es muy buena en cuanto al nivel de nuestros egresados. Han reconocido que el nivel de prácticas es muy bueno en torno a lo que los alumnos o egresados tienen que ejecutar en laboratorios y manejo de máquinas o herramientas”, destacó el responsable del colegio.
Lo mencionado por Albani responde directamente a una causa. Y tiene que ver con las modificaciones que se han venido haciendo en la educación técnica desde 2005.
“Por suerte, la respuesta de los industriales y de los empresarios de Tres Arroyos es muy buena en cuanto al nivel de nuestros egresados”
(Lorenzo Albani, director de la Escuela Técnica)
“Ese año se votó y se promulgó la Ley Nacional de Educación Técnica Profesional. Eso fue muy beneficioso para todos los establecimientos que brindan la educación técnica, y también para todos los institutos relacionados con la educación técnico profesional, como lo son los centros de formación profesional y las escuelas agrarias”, consideró.
Recursos
La normativa y el contexto que se generó a partir de aquella sanción, la Escuela Técnica de nuestra ciudad se vio beneficiada con la llegada de equipamiento, herramientas y bibliografía. “De 2005 en adelante se dieron diversas etapas. Uno de los grandes adelantos que se dio en la educación técnico profesional fue a partir de la resolución 3828, por la cual la educación técnica tiene siete años de trayectoria”, remarcó.
“Para que el estudiante se reciba de técnico debe cumplir con 200 horas de trabajo en empresas, siempre de acuerdo a la tecnicatura que se encuentre estudiando”
Y en ese sentido, le dio una marcada trascendencia a lo que los alumnos experimentan en el último año de formación. “Ahí es cuando hacen las Prácticas Profesionalizantes. Para que el estudiante se reciba de técnico debe cumplir con 200 horas de trabajo en empresas, siempre de acuerdo a la tecnicatura que se encuentre estudiando”, indicó.
Entre sus apreciaciones, Albani destacó las posibilidades que, gracias a esa disposición, tienen los jóvenes para ir ganando experiencia y conocimientos en el mundo laboral. “Eso le ha dado, lógicamente, más herramientas al alumno. Siempre se habló de lo traumático que debe pasar entre su egreso y el inicio en el universo del trabajo. Ahora, eso estaría solucionado, ya que el joven ya conoce el lugar de trabajo”.
Y agregó: “Esto también, sin dudas, le sirve a las empresas que tienen a los alumnos en práctica porque ya no necesitan ir a las escuelas a solicitar un estudiante con determinadas condiciones. Ellos ya lo tienen visto porque ya pasó por su empresa. Afortunadamente, muchos de nuestros egresados, y en todos los lugares que han estado, han podido quedar con empleo estable”.
