Senza Tempo presenta su propuesta
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El grupo vocal Senza Tempo volverá a presentar esta noche su espectáculo musical “El alma de mi tierra”, estrenado hace un año en nuestra ciudad. La cita será en La Casona, desde las 21.
Por ello cuatro de sus integrantes, Alcira Lembi, Verónica Stiglich, Pablo Suárez y Luis Trentini, estuvieron en la redacción de LA VOZ DEL PUEBLO refiriéndose al espectáculo.
En su doble rol de directora y vocalista, Verónica Stiglich contó que “‘El alma de mi tierra’ lo presentamos por primera vez el año pasado. La idea original fue armar una selección de canciones que tuvieran que ver con todos los ritmos que hay en la Argentina dentro del folclore. Como es muy amplia la cantidad se hacía un espectáculo muy largo, por lo que tuve que seleccionar.
De todas formas aparecen chacarera, zamba, hayno, vidala, cuaca, chamamé, loncomeo, milonga, valsecito. Tocamos todas las regiones, pero tuvimos que achicar el espectáculo. El show dura setenta minutos, es pura música, yo no hablo para nada -dice entre risas de todos- porque el que guía el espectáculo es Raúl Guevara con textos hechos por él, como contando algo de las distintas regiones pero en solo algunas canciones.
Su voz cada vez que la escuchamos leyendo los textos nos impacta”.
La formación de Senza Tempo suele variar a veces, ya que al ser nueve los integrantes “no es casualidad que alguien no esté” dice Alcira Lembi. “Esto nos pasa, por eso hablamos de un grupo vocal, no hablamos de coro”.
La formación de Senza Tempo suele variar a veces, ya que al ser nueve los integrantes “no es casualidad que alguien no esté” dice Alcira Lembi. “Esto nos pasa, por eso hablamos de un grupo vocal, no hablamos de coro”.
“Un grupo vocal es un grupo reducido de no más de diez a doce personas más o menos”, agrega Verónica.
“Es lo que hemos buscado hacer con nuestros espectáculos, trabajarlos no como los coros tradicionales sino con el director integrado que se disfruta más, lo disfrutamos”, dice Alcira sonriendo.
“Es lo que hemos buscado hacer con nuestros espectáculos, trabajarlos no como los coros tradicionales sino con el director integrado que se disfruta más, lo disfrutamos”, dice Alcira sonriendo.
“Y además -agrega- todas estas personas que invitamos con sus instrumentos enriquecen las composiciones. En esta oportunidad estarán Omar Valetti en guitarra, Raúl Reynoso en percusión y María Over y Walter Salvatierra en danza. En tanto el sonido y la iluminación estarán a cargo de Javier Stiglich. El espectáculo tiene un grupo estable pero nos hemos encargado de tener suplentes, tratamos de que haya otra persona que pueda suplirla”.
Acá surge la incógnita de cuánto tiempo ya tiene de trayectoria el vocal, a lo que Verónica indica que “el año que viene cumplimos 10 años. Así que veremos qué hacemos para festejar. Siempre fuimos un grupo de este número pero tratando de amalgamar las voces”.
Cuando se refiere a formaciones corales lo más difícil es, para quien escucha, ver la versatilidad de cada uno de los coreutas, a lo que Verónica explica: “Eso es lo que se llama el oído armónico”.
“El grupo de gente que sabe música, que la sabe leer, que sabe ubicarse bien en la partitura y la lectura…”.
“El grupo de gente que sabe música, que la sabe leer, que sabe ubicarse bien en la partitura y la lectura…”.
“Yo no -intercala Luis Trentini-. Pero digo siempre que uno empieza a decir que ya la sabés a la obra cuando la tenés en la oreja, cuando te acostumbraste a saber cómo suena y cómo tenés que sonar vos dentro de esa obra; eso es lo que decimos poner la oreja. Y el buscar voces de reemplazo no se ha dado tanto en los varones pero sí en las mujeres”.
Para tener obras con varias voces “hay que estudiar mucho como decía Trento -señala Verónica-. Cada uno tiene que estudiar lo suyo; si no sabe música, se graba y entonces donde se graba se estudian las melodías por separado y después se empiezan a juntar. Yo digo ‘vamos a hacerlo la soprano con la contralto, después el tenor con el bajo a ver como suena’.
Si esto suena bien sumamos otra voz y así hasta lograr juntar las cuatro cuerdas. Ensamblarse y que suene todo bien”.
“Pero además -dice Alcira-, hay una especie de caminito que hay que hacerle seguir a todo el grupo. Siempre hay una melodía y un apoyo, ese es el arte que tiene que tener la dirección. Después nosotros que formamos cada cuerda saber bien el lugar que ocupamos. Esto es como mirar una pintura que a pesar de mirar el todo se sabe distinguir la figura del fondo. El canto es un lenguaje único”.
“Pero además -dice Alcira-, hay una especie de caminito que hay que hacerle seguir a todo el grupo. Siempre hay una melodía y un apoyo, ese es el arte que tiene que tener la dirección. Después nosotros que formamos cada cuerda saber bien el lugar que ocupamos. Esto es como mirar una pintura que a pesar de mirar el todo se sabe distinguir la figura del fondo. El canto es un lenguaje único”.
En cuanto al armado de un espectáculo, Stiglich sostiene que “es muy difícil. La primera vez que organizamos uno fue cuando hicimos con Ricardo Listorti ‘Canciones para ver’ con textos musicales de María Elena Walsh a los que les hice arreglos para las otras voces. Luego vino ‘Amalgama’, en 2015, donde seleccionamos canciones hechas por mujeres en música o letras. Ahí también debimos seleccionar porque no sólo eran argentinas sino latinoamericanas”.
Alcira en tanto, es quien marca que “ahí pudimos decir el ‘a mí me gustaría cantar tal o cual canción’. Esto llevó un trabajo de ensamble de las voces, además de hacerlo en algunos casos como solistas. Algo que también se repite en este espectáculo o en dúo”.
“Estamos muy contentos -dice Verónica- con los tres espectáculos realizados y con este es como que se renueva la expectativa. El viernes (hoy) estamos acá y el sábado vamos a De la Garma invitados por la escuela secundaria de allá que cumple 50 años. Dentro de los actos culturales y en coincidencia de que una de nuestras compañeras es de allá e hizo las conexiones para estar presentes”.
La expectativa por el show es grande, “más que nada por el tipo de espectáculo al ser de folclore. Es como darle al vocal una tónica diferente. Tenemos la idea de hacer también un espectáculo con canciones de rock para tratar de abrir el espectro y abarcar a otro tipo de público. Eso a nosotros nos gusta y mucho el tomar no solo lo lírico o folclórico solo”.
El ver cómo “nos recibe La Casona -señala entusiasmado Luis Trentini- porque no están acostumbrados a este tipo de espectáculos corales. Y verdaderamente salir del circuito tradicional por donde actúan las formaciones vocales”.
