Unidos con Copetonas por Malvinas
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Nuevamente la Escuela Nº 8 sirvió para integrar a Oriente y Copetonas, dos pueblos vecinos que en ocasiones suelen sufrir por alguna injustificada rivalidad.
Desde el 20 de junio de 2012, Día del Centenario de la Creación de la Bandera, la Escuela Nº 8 organiza el acto por el Día de la Bandera en el Paraje Puente Viejo, a orillas del río Quequen Salado, donde alumnos de Oriente y de Copetonas bajan de sendas barrancas con sus largas banderas que se unen en el centro del puente.
Además de ese emotivo acto, que se repite y mejora cada año y cada vez tiene más repercusión (los últimas dos ediciones contó con la presencia de los intendentes de Coronel Dorrego y de Tres Arroyos), este año se volvió a unir a Oriente y a Copetonas en otro sentido aniversario, el de la toma de Malvinas.
Ocurrió el último viernes, cuando se homenajeó por primera vez en la escuela a Miguel Angel Gutiérrez, único conscripto de Oriente que participó de la contienda bélica, y a Blas Fernández, suboficial, que cumplía funciones de maquinista motorista del Crucero ARA General Belgrano, hundido por dos torpedos lanzados por un submarino británico el 2 de mayo de 1982, provocando la muerte de 323 argentinos.
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Reconocimientos
Durante el acto, la directora de la Escuela Nº 8, Marcela Tórtora, resaltó el valor de ambos ex combatientes, recordó sus vivencias, bregó por que las Malvinas vuelvan a quedar en manos de los argentinos, pero esta vez de forma pacífica y por la vía diplomática.
Alumnos de tercer año, con la guía del docente de Expresión Corporal de la institución realizaron una representación del tema musical Sobreviviendo y se presentó un video homenaje a Miguel Angel Gutiérrez, quien justamente el 2 de abril de 1982 cumplía 19 años.
Alumnos de tercer grado realizaron una presentación sobre la canción Sobreviviendo
Copetonas
Tras la entrega de reconocimientos a Gutiérrez, Blas Fernández contó la historia del hundimiento del Crucero General Belgrano, un hecho que marcó a todos quienes vivieron esa época de conflicto, puesto que en ese acto de guerra de los 1093 tripulantes que viajaban fallecieron 323 argentinos, casi la mitad de los compatriotas que fallecieron en toda la contienda y se denunció que el Crucero fue hundido fuera del área de exclusión establecido por el Gobierno Británico alrededor de las islas.
Blas Fernández, quien había nacido en Copetonas y tenía 24 años en el momento de ir a Malvinas y a los 15 años decidió ser militar, contó su historia en las fuerzas, cómo fue la preparación para ir a Malvinas y cómo logró salvarse tras estar 34 horas en una balsa, sufriendo el agua y viento frío del sur.
Fernández describió cómo era el Crucero Belgrano, recordó dónde dieron los dos torpedos que lanzó el submarino nuclear que lo atacó y señaló que uno de ellos dio en la sala de máquinas, donde él trabajaba y donde murieron de inmediato 64 compañeros.
“Yo me salvé por un mate. Estaba yendo hacía ese lugar, tenía que llevar algo y me pararon unos conscriptos al grito de Copetonas (como me llamaban), querés tomar un mate. Les dije que me tenía que ir, me dijeron ‘qué te va a hacer tomarte unos mates’, me convencieron, me quede unos minutos tomando tres mates y en ese momento sentimos la explosión”, relató Fernández, ante el respetuoso silencio de docentes, alumnos y padres que siguieron con respeto sus palabras.
Comentó que lo habían dado como desaparecido durante un par de días, pero en realidad estuvo junto a otros 29 compañeros en una balsa para 21 personas. “Luego de poder escaparnos del humo, el calor, los hierros retorcidos y llegar a las balsas. La otra historia era sobrevivir al temporal que estaba azotando esa zona. Por la noche teníamos olas de 14 metros, con frío y lluvia. Se nos llenaba de agua la balsa. Nos orinábamos encima para darnos calor. Tratábamos de no dormirnos. Llega un momento en que no sentís el frío y te da sueño. No sentíamos nada. La consigna era no dormirnos, para que no se diera la llamada “muerte blanca”, es decir, morirnos sin darnos cuenta”, relató con dureza.
“Estuve 20 años sin hablar, pero desde hace un tiempo creamos una asociación, llamada Última Tripulación del Crucero Belgrano, con el objetivo de contar la verdad sobre lo que pasó. En el ’82 se dijeron muchas barbaridades y nosotros recorremos las escuelas tratando de contar nuestra verdad”, aseguró.
“El hundimiento del Crucero, se llevó 323 héroes, que hoy en día están a más de 4000 metros de profundidad, haciendo la guardia de honor. Pero algún día de nuestras vidas y de nuestra historia vamos a estar los 1093 todos juntos”, concluyó Fernández, quien al finalizar su exposición recibió un resonante aplauso de todos los presentes y se dio un fuerte abrazo con Miguel Angel Gutiérrez.
