La forma de hacer turismo ha dado un importante giro en los últimos tiempos. Y con el nuevo panorama, los prestadores privados tuvieron que adaptarse y buscar opciones para las expectativas no decaigan. A partir del mencionado contexto, el sector hotelero fue el que más sintió ese cambio de paradigma.
Desde hace ya varias temporadas, las reservas quincenales se extinguieron. Ni hablar de guardar lugares por 30 días. La apuesta fuerte de quienes ofrecen espacio para alojamiento, aún en temporada alta, está dirigida a los fines de semana. Y más aún si Claromecó actúa como anfitrión de determinado evento convocante.
Carlos Milani, titular de Posada Lunamar
“Ahora se usa mucho pasar la noche y seguir. El turismo de tres días bajó mucho en comparación con recientes temporadas”, expresó Carlos Milani, titular de Posada Lunamar, un prolijo y atractivo lugar rodeado del verde intenso que ofrece el Barrio Parque Dunamar.
La merma en la afluencia turística durante el amanecer del año se notó, aunque, comparada con recientes temporadas, el movimiento pareció ser superior, sobre todo con la primera semana de 2017.
“Para Año Nuevo vino mucha gente. Es algo que se repite todos los años”, dijo el prestador, con una alta dosis de satisfacción.
Inmediatamente después de recordar lo que vio ese fin de semana, su análisis se ajustó a otra realidad. De todos modos, se mostró optimista. Sostuvo que durante la semana “reinó la tranquilidad”. Sin embargo, apuesta a que la “cosa mejore” a partir de hoy, aunque ya percibe que este lunes la merma de público dirá presente una vez más.
“Tenemos consultas pero no en la cantidad de otros años. Hemos tenido temporadas en las que rechazamos 400 pasajeros por mes. Ahora eso no pasa”, manifestó.
Milani tiene en claro cuál es el motivo que incide para que se dé el actual panorama que no es exclusivo de Claromecó. “Somos un país caro. El exterior, a su vez, es muy barato. Hay una diferencia enorme”, dijo sin dudarlo.
Ese tema puntual derivó en la actitud que observa en los turistas que visitan la localidad. “Se ‘regatea’ mucho el precio. Más que antes. La gente está muy cuidadosa y es muy difícil convencerla. Es por eso que hacemos promociones de acuerdo a la necesidad de cada pasajero. Por ejemplo, se queda siete noches, paga seis en la tarifa. Esa es la alternativa que usamos para poder vender y captar gente”, indicó Milani, quien sostuvo que, con respecto al año pasado, no modificó los valores del servicio que brinda.
En este sentido, agregó: “No aumentamos tarifas, y eso que hubo un importante incremento en la luz. Estamos con los mismos valores del año pasado”.
Cuidadosa
En sintonía con Carlos Milani, Néstor Medel también observó que los turistas se muestran más cautelosos a la hora de manejar sus respectivas economías. “La gente se cuida mucho, tiene miedo y va dando pasos con mucha prudencia en lo que es la parte económica. Consume solamente lo necesario”, manifestó el titular de Hostal Su-Yai.
Néstor Medel, titular de Hostal Su-Yai
Más allá de ese análisis, el prestador se mostró con buenas expectativas de cara a una temporada alta que está dando sus primeros pasos. “Soy un agradecido porque la gente nos sigue acompañando. El hotel está con su capacidad totalmente colmada y tenemos muchas reservas para el mes de enero”, sostuvo Medel, quien mencionó que ya guarda lugares para los turistas de febrero que buscan alojarse en Su-Yai.
“Las expectativas son buenas, aunque no escapamos a la realidad económica del país. En cuanto a lo que es alojamiento, nosotros estamos muy conformes por cómo se está desarrollando hasta ahora”, expresó.
Para esta temporada, Medel efectuó retoque en cuanto a los valores. “A las tarifas las tratamos de ajustarlas un poco menos a lo que es la inflación oficial, así que, comparándola con la temporada pasada, tuvieron un incremento de entre un 15 y un 20 por ciento”, informó.
“Las ganas de siempre”
Desde el histórico Hotel Claromecó, la evaluación efectuada no dista de la que realizaron los anteriores dos prestadores consultados por este diario. “Las ganas son las de siempre. Y las expectativas cuando empieza una temporada son importantes, pero nos encontramos con la realidad, esa realidad que se ve”, manifestó Fernanda Venezia, responsable del hotel ubicado en la intersección de calle 7 y avenida 26.
Fernanda Venezia, responsable del histórico Hotel Claromecó
“Hay menos público. La gente pregunta precios y camina mucho. Uno trata siempre de acomodar los valores para que el turista se pueda instalar. De todos modos, seguimos remando y buscamos ver el lado positivo”, sostuvo.
Para Venezia, el contexto económico del país influye para que la cautela gane terreno en los veraneantes. “Eso lleva a que la gente se cuide más. También nos juega en contra las condiciones favorables que ofrece el exterior. No creo que esta situación se dé solamente en Claromecó. Considero que es algo general en la costa argentina”, remarcó.
“Hay muchas consultas. También se ha dado que la gente llega a último momento y por uno o dos días. Se ve que ‘picotea’ un poco en cada lugar. Esto que se viene dando ya no me sorprende”, sostuvo Venezia, quien indicó que, en comparación con la temporada pasada, la tarifa tuvo un ajuste del 10 ó 15 por ciento más.
“Es difícil aumentar porque también hay que ponerse en el bolsillo de la gente”.
La responsable del Hotel Claromecó, al considerar las condiciones del “nuevo turismo”, centra las expectativas en los fines de semana, momento en el que el lugar gana en concurrencia.
“El viejo turismo quincenal ya no existe. Apuntamos a que la gente venga los sábados, domingos y feriados largos”, puntualizó.