Haciendo historia
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“Esto es Historia se gestó por casualidad. Fue para los 40 años de la radio -LU24-. Daniel Massigoge me dice: Sos el único de la plantilla original de la radio, y el único que tiene en la memoria toda la historia. Tendrías que dejar algo escrito para que eso no se pierda. Casi al mismo tiempo, Beatriz Bareille, la esposa de Norberto Olivetto, un histórico operador de la radio que ya había fallecido, le dice a Massigoge que su marido había dejado un montón de cintas y que ella ya no las podía tener más en la casa. Daniel me las terminó dando a mi. Yo escuché cinta por cinta y empecé a encontrar voces.
“En principio me aboqué a las voces relacionadas a la radio, pero en las cintas iba encontrando voces de personalidades, políticos, deportistas, que para el trabajo puntual de la historia de la radio no las iba a usar. Y cuando terminé de escuchar todo y cerré el trabajo del aniversario de la radio, tenía un residual tan voluminoso de voces y testimonios que se me ocurrió crear un programa para aprovecharlas.
“Un día le hice el planteo a José Luis Basualdo: Voy a hacer un programa con ese material. Es por puro placer, ni vos me pagás nada ni yo te pago el espacio. Y nada tiene que ver con la relación laboral que tenemos, porque yo en ese momento trabajaba en la radio. Y así fue, hasta el momento ambos hemos cumplido la palabra de sostener el programa, yo sin reclamar nada y él sin ponerme ninguna objeción.
“Así que empecé a trabajar en cómo iba a ser el programa. Yo tenía mucho archivo, mucho respaldo de voces, pero si sólo lo hacía con ese contenido, no iba a tener atracción. Se me ocurrió entonces enriquecer mi archivo con nuevas voces, porque mi objetivo era también hacer una fonoteca, y decidí tener un invitado cada sábado. La primera edición fue el 6 de octubre de 2012 y el invitado inicial fue Angel Bernasconi.
Vení contame
“Mis invitados no son personas notorias, son vecinos comunes, pero yo creo que todos tenemos una historia para contar. La elección de los entrevistados llega por varias vías. Por ejemplo, el de la emisión 250 fue Rainel González, que lo invité porque vino mi primo y me recomendó que lo entrevistara. Fue lechero y es amante de la tradición. Me pareció una historia interesante. El hombre quedó feliz, cuando llegó a la radio me dijo: es la primera vez que piso un estudio, es el día más importante de mi vida.
“Con el paso de los programas fui perfeccionando el método de selección, sobre todo porque hago todo yo y a veces se me complicaba la producción. Entonces, un día invité a Ana María y Eva Romeo, docentes, y se me ocurrió proponerle a Ana María -primero le aclaré que no podía pagarle un peso- que se ocupara de rastrearme docentes. Y le asignamos el primer sábado de cada mes a los docentes. También hago un programa por mes con gente del deporte, ahí colabora Alberto Deramo. Las restantes dos emisiones del mes, me las reservo para convocar a gente de todo tipo.
“Las entrevistas suelen ser bastante naturales, yo no investigo mucho antes de recibir al invitado y eso hace que todo sea espontáneo. Si bien el sábado a las 14 es un horario periférico para la radio, el programa ha entrado bien en la gente y se ha difundido mucho.
“Las entrevistas no se extienden más de media hora, me parece que es tiempo prudente. Pero hay personas que no las puedo parar de todo lo que hablan, como me pasó con Don Antonio Vizza. Y otros que me cuesta que hablen. El caso que más recuerdo es el de Néstor Zeberio, que con su familia vivió muy de cerca la historia eclesiástica. Vino con su hija Nora y no había forma de hacerlo hablar. No desarrollaba los temas y se me ponía muy difícil darle continuidad a la charla.
“Sin embargo, don Zeberio me dejó una de las anécdotas más lindas: una vez el padre Digiorno estaba dando su sermón y en un momento, al hacer un ademán, le pegó al púlpito y justo había una chinche. Así que el cura insultó al aire en plena sermón…
Faltazos
“Me ha pasado que invitados no han venido -habrán sido cuatro o cinco-, alguno porque se olvidó, otro porque creyó que yo iba a su casa a hacer la entrevista. Pero siempre tengo preparado una nota de archivo interesante de unos 15 minutos para salir del paso por si me fallan.
“Trato de no hacer grabaciones, que siempre las entrevistas sean en vivo. Aunque en caso de tener que grabar, lo hago como si estuviera en el estudio. En todos estos años sólo una vez empecé más tarde, que fue porque había un discurso de Cristina en cadena nacional, y una sola vez no hice el programa: el último 6 de mayo, porque 48 horas antes había fallecido mi madre y ese día tuve que llevarla al crematorio. Después, si 25 de diciembre o primero de año cayó en sábado, el programa se hizo.
Las mejores
“Entre las entrevistas que más recuerdo está la de Yolanda Guilligan de Ferrario, la mamá de Patricio Ferrario, que me sorprendió porque me contó que eran 10 de familia, que andaban en patas, que vivieron en Guanaco, un pueblito en el partido de Pehuajó donde se fabricaban los molinos para sacar agua… Fue una sorpresa porque por el apellido uno se imaginaba una familia de muy buen nivel.
“Otra nota que me marcó fue la del ingeniero Héctor Leopoldo Carbajo. En el medio de la charla se me ocurrió pasarle una grabación del momento en el que le hacían una distinción muy importante en un acto hecho en La Previsión, y se emocionó de una manera que me asusté. Pensé que se me moría ahí… Y quedó tan angustiado que no podía retomar la entrevista”.
La Web
“Con el paso de los programas me dije que sería interesante hacer una página web para que todo quede registrado. Después de un intento frustrado con el Centro de Formación Profesional -donde yo había dado clases-, llegué a un acuerdo con (Gustavo) Oosterbaan en el CRESTA. Yo les pedí que ellos hicieron la página, el sostén técnico, y yo dono todo el archivo. En febrero de 2013 se firmó el convenio con la municipalidad y se fue haciendo la página, que es virtualmente una fonoteca, acompañada con fotos y textos. No tiene ningún costo para la municipalidad, porque el hosting lo pago yo.
“Yo lo que reclamo es un mayor compromiso por parte de CRESTA -donde están todos los programas enteros además- para lo que es la divulgación, que lo ponga a disposición de la población, porque ese es el objetivo. Al cumplir los 250 programas llevé también el respaldo escrito que hago de cada programa y entrevistado para que lo archiven y lo pongan a disposición de quien lo quiera.
“La página web dispara muchos contactos interesantes, mucha gente que me escribe pidiendo datos. Muchos estudiantes de historia y de periodismo que me piden material para hacer la tesis. Y en muchos casos la información sido fuente de elaboración de diversos trabajos y ensayos”.
Placer
“¿Qué me genera hacer este programa? Placer, porque no hay dinero de por medio, lo hago por vocación. Y sobre todo, como terapia ocupacional. Porque me permite tener la mente ocupada, ya que circunstancias especiales han hecho que yo quedara absolutamente solo. Arranqué cuando tenía mi familia plena, pero ahora estoy solo. Entonces, además de generarme placer, me mantiene la mente funcionando.
“Mi intención es dejar una pequeña huella de mi actividad periodística, que supongo no será valorada hasta que pasen muchos años, incluso cuando yo ya no exista. Pero quedará un archivo importante que en algún momento espero que sea útil para alguien.
“¿Cómo cierro cada programa? Nos vamos, este programa ya es historia”.
Esta nota también.
Animal de radio
La relación entre Omar Alonso y la radio comenzó de manera fortuita, tan de casualidad como nació “Esto es historia”. Luego de haberse ido a La Plata a estudiar Derecho en 1968, un año después debió regresar porque se enfermó su padre y ya no había manera de que pudieran sostenerle económicamente su sueño universitario. “Vengo de una familia muy humilde y tuve que empezar a trabajar”, cuenta.
Por esa razón, Omar le ponía el cuerpo a lo que viniera. Cuando se enteró que se iba a abrir una radio y se necesitaban locutores, se presentó. Pasó varias instancias hasta que fue descartado. Pero un par de meses después, a partir de una iniciativa de Minita Castro -el hermano menor había sido compañero de Omar y ella, además, había sido su profesora-, quien se había enterado a través de Nicolás Sabatini que la radio buscaba a alguien para el informativo, el joven Alonso se presentó en LU24, que estaba a días de empezar a transmitir.
“Me recibió Amílcar Dinsen y Angel Bernasconi me hizo un recorrido por el edificio. Así, a horas del lanzamiento de la radio yo me sumé”, cuenta. “Así arranqué, y terminé haciendo mi vida ahí. Porque me retiré el 7 de mayo de 2013, después de 44 años de trabajo”, agrega quien hoy sigue conduciendo “Esto es historia” en la emisora pero sin dinero de por medio.
“Tuve muy buenos maestros, porque Dinsen es un periodista de raza. Después me perfeccioné un poco cuando hice docencia, que me implicó la necesidad de encontrarle razonamiento a lo que uno hacía naturalmente”, comentó Omar.
Alonso también hizo periodismo gráfico durante 10 años, cuando colaboró con LA VOZ DEL PUEBLO, y también tuvo varias publicaciones efímeras. “Fracasaron no por el contenido editorial, sino por la parte comercial”, aseguró. “También hice algo de televisión, pero no me gustó”, agregó.
No hay dudas, lo de Omar es la radio.
