Ivana cuida a Juanita en La Plata
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“La mínima patadita que sienta de la gorda me voy enseguida porque estoy a un paso, tengo la maternidad acá nomás”, le cuenta Ivana Reyes a LA VOZ DEL PUEBLO. Está en La Plata desde el viernes pasado. Viajó con su mamá y se encuentra en un Dormicentro del Hospital San Martín, que “me consiguieron de Tres Arroyos”.
La fecha de internación es el 26 de junio, pero la última vez que fue a su control la obstetra “me puso unas inyecciones para desarrollar los pulmones de Juanita, pero cuando fui el martes pasado ella me dijo que me tenía que relajar, estar tranquila y como la fecha de internación es el 26 me mandó a que ya me viniera antes”. Se estima que el 2 de julio, cuando el embarazo de Ivana ingresa en 39 semanas, se haría la cesárea. Desde el momento que esté internada los médicos continuarán haciendo el seguimiento de su embarazo y sus controles.
En Tres Arroyos, “la doctora Analia Barcala que me estuvo atendiendo -agrega Ivana-, me dijo que no estaba subiendo de peso y la altura uterina se estaba manteniendo, como que el embarazo no iba para ningún lado. Tenía que hacer reposo absoluto y cuidarme. Así que me vine urgente. Desde el hospital la asistente social no se comunicó conmigo, así que no sé si alguien está en contacto con los médicos del San Martín, nadie me dice nada, pero yo me vine”.
Algunos familiares cercanos a Ivana reconocen fuera de micrófono que después del “revuelo que armó la nota”, publicada por LA VOZ DEL PUEBLO contando la situación de Ivana Reyes y su lucha para que su hija Juanita nazca y tenga la oportunidad de ser atendida y operada por su hipoplasia de ventrículo izquierdo, como una forma de no tener más problemas por la joven es que “la mandaron para La Plata”.
Pero tuvieron en cuenta que “no había engordado antes de venir, estoy de ocho meses y con tanto estrés no estaba desarrollando bien el embarazo”, amplía la mamá de Juanita.
Gestiones
La joven cuenta que el Centro de Salud municipal le consiguió el lugar para estar hasta el 26 de junio, los pasajes para viajar con su mamá y algo de plata para sostenerse hasta la internación.
En este sentido, indicó que “yo estoy a 600 kilómetros. Me vine porque me dijeron que tenía que hacer esto. La situación económica es difícil, el sábado mi cuñada canta en La Casona a beneficio de Juanita, porque mi marido tiene que viajar para estar en el nacimiento y después no sabemos qué va a pasar. Cuando llegue se tiene que pagar un hotel y luego hay que ver que tiene que ir con Juanita a El Cruce (el hospital de Florencio Varela donde se realizará la cirugía a la bebe) y estar separados por unos días cada uno con sus gastos. Mi mamá se queda conmigo para asistirme, pero él es el papá de Juanita y tiene que estar ahí. Si se descompone o hay que hacerle resucitación tiene que haber uno de los padres presentes, o si le ponen alguna droga”.
