Un chico de rastas enamorado
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El día que Herman y Julieta visitaron LA VOZ DEL PUEBLO se festejaba el Día de los Enamorados. La pequeña quería comprar un ramo de flores -que se vendían en la esquina del diario- para su mamá. Inquieta y divertida Julieta aceptó la propuesta de Herman de esperar a que terminara la entrevista. En realidad el músico fue a contar su historia como artista, pero en el Día de los Enamorados, otra historia se reveló.
Hace un año que está en Tres Arroyos, llegó en colectivo con su look extraño para una ciudad chica, con un estilo y una expresión que lo divierten. Pero cómo llegó a sacar el boleto para venir a nuestra ciudad es un cuento que él mismo cuenta dulcemente.
Movió la ficha
“Estaba en La Plata y en Buenos Aires trabajando, también dando clases de portugués. En el bar El Comodín, en diagonal 74 nos conocemos con mi esposa Eugenia. Yo tocaba y ella estaba terminando un contrato de laburo en esos días. Cuando la vi me di cuenta que era una chica que no había ido nunca al bar”. Decidió acercarse ya que tenían un amigo en común y “charlamos ese día, pero lo que nos arrimó fue la tecnología”. Ella una semana después se volvió a Tres Arroyos y “cuando la vuelvo a invitar me dijo que no podía ir porque estaba en su ciudad. Pasamos teléfonos y fue creciendo el amor mutuo. Pero después de hablar todo un año le dije que viajaba para su ciudad”.
Herman sonríe y casi pícaramente explica que “fui yo que moví la primera ficha. Llegué a la terminal y no conocía nada de la zona, imaginate con esta cabeza (señala las rastas que al llegar las tiene atadas cual remolino) la gente no está acostumbrada, así que ni bien bajé me empezaron a gritar desde un auto (se ríe fuerte)”.
Las cosas se dan
Ese día está muy presente en Herman, y cuenta: “Me impactó que Euge llegó con Julieta y me fue a buscar. Esa semana fue muy intensa y nos re enamoramos. Luego consideré que “todo me atraía a Tres Arroyos. Ni bien dejé el curriculum acá, al día siguiente me llamaron a dar asistencias técnicas por el idioma portugués y por la música. Me hizo sentir muy cómodo la familia de Euge, era un sentimiento que yo tenía algo perdido, porque mis padres fallecieron cuando era muy chico y mis hermanas son mucho mayores que yo”.
“Se dieron tan bien las cosas que casi sin pensarlo armamos una hermosa familia, con Julieta, Euge y Pedrito que nació el 25 de enero”.
Como dijo Herman, el amor lo trajo a Tres Arroyos, lo afincó y poco a poco lo va realizando. La alegría del carnaval, los colores vivos de la comparsa, las manos replicando sobre parches resignados a sonar fuerte, sin dolor, al contrario, con mucha alegría, son el aire en su vida. Julieta es muy dulce, insiste en ir a comprar las flores para su mamá, se despiden y salen de la mano, felices hacia su hogar en el que esperan Pedrito y Euge.
Escuela de samba
En tanto la Escuela Sentí el Carnaval está en formación. La batería conformada por percusionistas, bailarinas se preparan para que Tres Arroyos los conozca y los sienta, y hasta puedan sentir el Sambódromo de Río de Janeiro cerca de su casa.
Se trata de una escuela de samba que junto a una bailarina brasilera Linda Lizbel desarrollan en el Centro Cultural La Estación. “Hacemos percusión con la danza, la música y la cultura brasilera para organizar algo en el futuro para otros carnavales”.
Mañana en Chaves
Anunció que mañana tocarán en los carnavales de Adolfo Gonzales Chaves con la Escuela de Samba, “Quemo ousa vence” que traducido significa “el que sueña vence”. En Tres Arroyos se realizará una muestra para carnaval. La batería tendrá su participación destacada el martes 28 en el Centro Cultural La Estación, “haremos una presentación de la escuela “Sentí el Carnaval” al aire libre y lo que mostraremos será la batería con percusionista y las bailarinas”, además acompañará la banda “Quebra tudo” conformada por Sebastián Ramírez, Soledad Hernández, Matías Shedden y Herman Stoermann quienes también tocaron en Quelaromecó. Es una banda que hace música popular brasilera y que en esa oportunidad presentaron una Roda do Samba con la gente alrededor y todos tocando en el centro.
Tocar en la Escuela Portela
Herman comenzó su carrera artística desde muy joven. En su Magdalena natal no faltó oportunidad para que liderara los grupos que se presentaban para los carnavales de su localidad. El don de liderazgo lo siguió ejerciendo en la búsqueda de su sueño, tocar en Río.
Tenía 18 años cuando murió su papá y 20 cuando falleció su mamá. Así que empezó a salir al mundo. Viajó y conoció muchos países, Perú, Bolivia, Venezuela, “para enriquecerme”.
La formación integral la empezó a buscar en el lugar mismo donde el ritmo, la mística, los colores, las comparsas, todo huele a carnaval. Entonces se radicó por seis años en Río con un objetivo personal, “participar del carnaval y lograr armar algo para compartir con la gente”.
Pero Herman tenía que llegar a Portela, la escuela de sus sueños. Se quedó a vivir en Río con una familia amiga, en una fabela de las muy pocas pacificadas. Llegar a Portela que “es la mejor Escuela de Carnaval de donde salieron músicos famosos como Caetano (Veloso)”, era su sueño.
Ingresar a las aulas de escuelas de samba es una tarea muy difícil, más para un extranjero. “Quería vivir de adentro la experiencia”, sonrió el músico y cantante mientras contó su experiencia.
Saber entrar
Cacau, uno de los directores de la Escuela Portela, en tantas charlas compartidas con Herman pudo saber que era muy hincha de Boca. Y “jugando” le dijo que “si le conseguía una camiseta podría hacer que entrara a tocar en la Escuela”. Se la consiguió. Y Cacau cumplió con su palabra.
Entró al aula con otros 80 músicos y después de tocar por un año quedó seleccionado como uno de los tres mejores músicos de su grupo. “Me enseñaron lo básico de los tiempos y los ritmos, pero después te hacen desarrollar los sentidos, el oído, con los pasos, con el cuerpo, la coordinación, la vista. Es difícil lograr aprender todo esto en otro lugar que no sea en éste”. Pero el broche de oro para toda esta práctica y preparación fue la participación como percusionista en el Carnaval como parte de la batería de la Escuela Portela en el Carnaval del 2014.
