Una pinturita de artista
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Luis Retta es dueño de una tranquilidad que sorprende. Y su pausada forma de hablar es una fiel muestra de lo mencionado. Es caricaturista y el actual es el verano número 21 que el procedente de Lanús demuestra todo su talento en Claromecó. Cada noche, y bajo un stand ubicado en la Plaza Luis Piedra Buena, el artista brinda un espectáculo que es muy apreciado por turistas y residentes de la localidad.
Sus obras generan asombro, tanto en los veraneantes que llegan por primera vez al pueblo como en aquellos que ya lo tienen visto de temporadas anteriores. El paseo cotidiano por la plaza céntrica obliga a un “stop” por el lugar de trabajo que Luis comparte con su esposa, también artesana.
“Con las caricaturas en Claromecó arranqué en el 97. Decidí presentarme en la Secretaría de Cultura, que en ese momento manejaba la Feria de Artesanos y fue cuando empecé a mostrar lo que sé hacer”, sostuvo Retta.
En cada jornada, grandes y chicos no sienten pudor ni vergüenza y se animan a ser retratados por el artista, siempre ante la mirada del público que observa cómo el dibujante, concentrado al máximo, hace su show. “La gente que tiene la intención de hacerse, lo hace directamente. Se sienta y se la retrata. Hay otra gente que le cuesta un poco más por una cuestión de timidez”, indicó.
Dejó en claro que “la gente se divierte y se ríe de las caricaturas. Es mutuo. Se comparte esa diversión con el artista y con el resto del público. Es todo una cuestión psicológica. Yo siempre les digo que se relajen y que se aflojen para que puedan salir mejor en la caricatura”.
Retta manifestó que “hay algunas personas que les da vergüenza exponerse porque sabe que cuando se sienta para que las dibuje se llena de gente a su alrededor. Es lo normal y es la atracción de un espectáculo. La caricatura en vivo es un show y siempre atrae gente. Alguien, que hasta ese momento era anónimo, se puede incomodar, pero es sólo un momento”.
Retta abrazó al mundo de la caricatura cuando transitaba por el nivel secundario, aunque su habilidad para plasmar una idea en el papel data de cuando apenas caminaba. “Según mi madre, dibujo desde los dos años. En ese momento, cuando pasaban los repartidores de leche con el tamborcito de aluminio, los dibujaba”, expresó.
Comics
Durante el año, en su Lanús de origen, Luis da clases de comics e ilustración en distintos talleres que se dictan en la Escuela de Artes Plásticas.
A partir de sus conocimientos y la pasión que siente por los comics, Retta consideró que ese tipo de animación gráfica nunca va a desaparecer, a pesar de todos los desarrollos técnicos que se han dado y que se van a dar. “El comic no muere, más allá que el público varíe o las generaciones pasen”, indicó.
“El comic siempre va a estar vigente. Tiene un atractivo que, a pesar de toda la tecnología que hay, no ha sido superado. Esa idea de leer, ver imágenes y asociar lo que se lee con la imagen, siempre va a llamar la atención”, señaló.
En cada noche, el ilustrador demuestra que siente pasión por lo que hace. “Esto siempre me gustó, desde chico. Por eso lo ejercité y me dediqué a seguir aprendiendo como corresponde y con una disciplina constante”, remarcó.
Posteriormente, el ilustrador sostuvo: “Al chico que le gusta el dibujo, va a dibujar siempre y el artista que lleva dentro suyo va a evolucionar, pese a quien le pese”.
