Cuando el exceso puede matar
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En el último mes hubo tres siniestros de tránsito donde -por lo menos en dos- el alcohol estuvo involucrado. Todavía queda por determinar el otro caso porque la muestra de sangre del conductor que causó el mismo se envió a analizar a Bahía Blanca.
La policía o la fiscalía solicitan a los inspectores de Prevención Ciudadana que acerquen el alcoholímetro -cuando ocurre un accidente- para efectuar las pruebas. Si esto no se concreta rápido, y pasa el tiempo, la medición es inexacta o directamente no se puede realizar.
El control de alcoholemia -o test- mide la concentración de alcohol en sangre, un nivel de 0,3, por ejemplo, significa 0,3 g de alcohol por cada litro de sangre. Si bien los operativos de control de tránsito y de alcoholemia son frecuentes y se dan a conocer informes de cada operativo, las estadísticas mensuales o anuales no se conocen públicamente, según se desprende que consultas que LA VOZ DEL PUEBLO hizo con personal especializado en la materia, como también a referentes de Prevención Ciudadana, y el informe obtenido da cuenta de la gravedad del tema.
Alcohol en sangre
En Claromecó se labraron 10 actas de constatación por alcoholemia positiva en un sólo fin de semana de enero, mientras que en los dos anteriores los números arrojaron unas 8 y 7 actas respectivamente por conducir alcoholizado. En Tres Arroyos todos los fines de semana se levantan entre 6 y 8 alcoholemias positivas. Los controles son sorpresivos, dinámicos y algunas veces estáticos.
El viernes, en la localidad balnearia se realizaron controles entre las 2 y las 6 de la mañana. Dieron positivo los exámenes de alcoholemia a tres personas que tenían 1.40 g , 0.70 y 1.30 g de alcohol en sangre.
El procedimiento -cuando quien conduce el vehículo tiene más de la graduación de alcohol en sangre permitida- consiste en retener la licencia de conducir, secuestrar el auto y poner todo a disposición del Juez de Faltas. Si el acompañante tiene menos de 0.5 g en sangre y carnet de conducir se le permite conducir el auto para que conduzca mientras que el registro queda en custodia del Juez de Faltas.
Según se supo algunos conductores fueron sorprendidos en la misma falta, alcoholizados hasta con 3g de alcohol en sangre y a algunas personas se les han retenido hasta tres veces el registro de conducir. Otro dato que emerge de las averiguaciones revela que uno de los conductores involucrados en los últimos incidentes registra varias infracciones de tránsito y algún desacato a la autoridad.
Ana, la tía de Luna
Ana de la Torre relató a este diario lo que está viviendo y advirtió a la población sobre este tremendo mal. “Estoy destrozada, es terrible lo que pasa. No tiene reacción, estoy sola sentada acá en el Hospital Penna hace tres días. Lo pincho, lo muevo, pero nada. Me dicen que desde las 3 de la mañana el chico que lo atropelló a Rocky estaba tomando en el Parque Cabañas. Cuentan los testigos que cuando lo chocaron a mi sobrino no sabían si había chocado a un perro, una liebre o algo de eso, daba vueltas alrededor del auto completamente ebrio”.
La mujer que acompaña al joven en el centro de salud bahiense contó que cuando fue a terapia y vio a su sobrino “no lo podía creer. Pienso que quedó en coma ni bien lo agarró, es más, el médico que lo subió a la camilla dijo que lo taparan porque estaba muerto. Otro sobrino político que lo ayudó, no lo reconoció. Y nos devolvieron los auriculares ensangrentados porque le robaron el celular”.
El estado de la víctima
La familiar de la víctima del accidente ocurrido el reciente jueves dio a conocer a este diario estremecedores detalles de su estado de salud. “Rocky no se mueve, sé que este nene no está bien. El coágulo se lo sacaron, tiene un drenaje en la cabeza para que no haga otro coágulo, está completamente frío y sólo calentito donde está el corazón. Nunca reaccionó, no ha despertado, no siente nada, te destroza, tiene todo en la cabeza y el brazo se está inflamando por los tendones pero no pueden operarlo”.
En tanto ayer por la mañana se encontraba “estable, con fiebre, todavía no abre los ojos. Tiene un virus y hay que esperar que reaccione para saber qué daño tiene o qué secuelas le van a quedar. Además le tienen que operar el brazo en 20 días porque ahora es imposible”. Por la tarde no había mayores novedades.
El accidente
Además, en el marco de la entrevista que sostuvo con este diario, contó su versión de los hechos producto de lo que pudo averiguar por testigos del hecho. “Rocky estaba paradito en la esquina, con los auriculares escuchando música y esperando que una camioneta lo pasara a buscar. Iban a San Francisco (de Bellocq) y estos chicos que estaban tomando desde las tres de la mañana -en el Parque Cabañas- porque una familia amiga los vio, re borrachos estaban acompañados por tres chicas y otros dos que se escaparon”, precisó Ana. Señaló también que el conductor del Peugeot 207 “cuando dobló la ruta lo agarró. La chica de la parrilla es testigo, lo llevó arrastrando, y no lo encontraban a Rocky. Mi sobrino político lo ayudó y lo levantó, no lo conoció y pensó que estaba muerto”, cerró.
“No entiendo”
No obstante, y producto de su indignación, expresó entre lágrimas que “este tipo anda suelto como si nada, ya tuvo otro choque con una Partner del padre, y sigue manejando. No le importa nada, va a matar a otro, a mí, a vos, a un abuelo, a un nieto. No entiendo cómo Lemble los suelta a todos, no puedo entender. No tengo nada con él, pero porqué los suelta. La mamá de Rocky está muerta, él se está yendo con ella, no puedo verlo así”, dijo desesperada. Y pidió: ¡Que Dios no lo haga sufrir más!
Ana, además, afirmó que “mientras tengan alcohol al volante esto va a pasar. El que chocó a Rocky no tenia 2.3 g, tenía mucho más. De lo borracho que estaba no sabía lo que había agarrado, se agarraba la cabeza y daba vueltas en el auto, y los otros dos dispararon”.
“Te matan”
En medio de su dolor, Ana, dijo que lo único que quiere es que su sobrino “se despierte”, y pidió que “la gente tenga cuidado, estos locos matan a todos. Venís bien y a estos locos no les importa nada, que estén atentos, que miren bien, que frenen, porque podes venir bien caminando, en bicicleta o en auto, y estos locos te matan. La madre del chico ni siquiera llamó para preguntar cómo está”.
Por último – y en el marco de una descripción desesperada y desgarradora, contó que su sobrino “estuvo media hora tirado” porque según dijo su sobrina “nadie llamaba a la ambulancia”.
