Continuaron las amenazas a Lucrecia Conde y tiene miedo
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“Voy a matarte ya nada importa te voy a matar hija de p… yo te dije sos mi propiedad”. Con ese mensaje en el WhatsApp de su teléfono se acostó Lucrecia Conde en la noche del martes, mientras que ayer, después de la publicación de La Voz del Pueblo, donde la mujer explicó los pormenores del hallazgo de un misil que posteriormente fue detonado en cercanías a la Planta de Reciclado por la Brigada de Explosivos de Bahía Blanca, y una caja de balas en su casa, continuaron las amenazas aunque desde un teléfono con “número desconocido”, informó su abogada, la doctora Daiana Larsen.
Al respecto, la abogada además compartió capturas de pantalla de otros cinco mensajes de ese tono, en los que el ex marido de Conde asegura que la va a matar.
“Yo ya no sé más qué hacer. Ya he presentado absolutamente todo y mañana (por hoy) voy a presentar otro escrito más responsabilizando al Estado de lo que pueda pasar. Yo solicito que al menos se le haga un rondín en su casa, porque son ellos los que tienen que garantizar la seguridad de esa mujer, que no paró de recibir amenazas”, dijo y agregó, “este hombre le puso un explosivo en la casa. El principal sospechoso es él y ni siquiera se sabe dónde está viviendo, ya que hoy (por ayer) en la Comisaría de la Mujer, me dijeron que en Cascallares no está”, apuntó antes de anunciar que pedirá una “averiguación de paradero”.
En ese sentido, la doctora Larsen recordó que el ex marido de Conde, cuya identidad no puede ser publicada por razones legales, ya que en esta causa por la que trascendió no se halla imputado, aunque sí está procesado en el caso de violencia de género que recordó ayer la propia víctima y por el que estuvo detenido 48 horas a mediados de mes, aunque según la representante legal de la mujer amenazada, “ni siquiera por eso pueden decir dónde está ahora. Está imputado en otra causa y no se sabe dónde está”, señaló.
Un peligro real
Lucrecia Conde es una empleada doméstica de 29 años que, en la noche del lunes, al llegar a su casa después de visitar a sus padres e hija, sobre quien existe una medida de resguardo a raíz de los hechos de violencia de género que la pequeña vivía en su vivienda de la calle Sargento Cabral 924, se encontró con una caja de balas sobre el aparador a modo de “mensaje mafioso” y, lo más insólito estaba en el lavadero, donde halló un misil del Ejército parado junto a un termotanque; un artefacto explosivo que, con el calor o un movimiento brusco, corría el riesgo de explotar.
Luego de hacer la denuncia en la Comisaría de la Mujer y la Estación de Policía, desde donde se consultó a las Brigadas de Explosivos de Necochea y Bahía Blanca, finalmente ésta última se acercó en la mañana del martes a nuestra ciudad para extraer el artefacto del inmueble y detonarlo en un predio vecino a la Planta de Reciclado.
La doctora Larsen indicó ayer a este diario que tomó contacto con el personal de la Brigada de Explosivos de Bahía Blanca, donde le indicaron que el respectivo informe sería elevado en los próximos días a la Fiscalía encargada de seguir la investigación de esta denuncia.
