Un viaje hacia la libertad
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Ayer se dieron por finalizadas las actividades propuestas para conmemorar la Semana por la Memoria, la Verdad y la Justicia con la presentación del libro web “Nosotras en libertad”. Más que un libro, una experiencia virtual en la cual 200 ex presas políticas cuentan a través de textos, imágenes y videos cómo continuaron con su vida luego de salir de la cárcel de Villa Devoto.
Con el Salón Blanco municipal lleno de oyentes, estuvieron presentes miembros de Editorial Caravana, que fueron partícipes de este proyecto, la directora del Instituto 33 Graciela Callegari, Beatriz Horrac, una de las autoras del libro, y quien se encargó de las ilustraciones y el arte, Mariana Ardanaz.
Para comenzar, Diego Slagter como encargado de la cátedra de Derechos Humanos del Instituto 33 y Martín Garate como presidente del Concejo Deliberante, hicieron un balance sobre lo vivido a lo largo de estos días y de la importancia que tomó el 24 de Marzo en Tres Arroyos.
Luego, tomó la palabra Graciela Callegari que, primero agradeció a los presentes, y expresó: “Cuando Diego me compartió el libro lo leí casi sin poder parar porque abre un mar de amor y de esperanza que surge desde el amor con que ellas dicen sus versiones sobre ellas y su historia, que es la historia de nosotras. El libro es necesario, emocionante y no se puede transitar por él sin sentirse que estás allí en el medio del mar, de la verdad histórica de este pueblo”. Luego recitó un fragmento del libro sobre unas palabras de Alicia Partnoy.
Lo que sigue
Estuvo presente en el encuentro, que viajó hacia Tres Arroyos para compartir el momento, una de las coordinadoras del libro y también partícipe de las historias, Beatriz Horrac. Contó que “estuve presa desde 1976 a mediados de 1980. Formo parte de ese colectivo de más de 300 ex presas políticas de aquella época que seguimos en contacto y que a lo largo de los años sentimos la obligación de hacer que nuestra historia sirva para otros”.
Con emoción, señaló que “este libro es producto de mujeres de esa generación y también de un equipo que se armó de gente joven que nos ayudó a pensar y a hacer real esto que era en principio un delirio. Nuestros delirios fueron en realidad sueños. Nosotras soñamos un país distinto, peleamos y arriesgamos la vida y la libertad por otro país que todavía no logramos construir, pero vamos a seguirlo peleando”.
En ese sentido, destacó que una manera de seguir luchando fue la creación de este libro. “Habíamos producido anteriormente un libro que se llama ‘Nosotras, presas políticas’, que participamos 112 y lo publicamos en el 2006. Cuenta cómo fue la vida en la cárcel. Pero sentimos en un momento justo antes de la pandemia que podíamos hacer otra cosa, que nosotras no somos las que estuvimos presas nada más, somos mujeres que seguimos viviendo y que tenemos muchos más años de vida que de cárcel”, sostuvo.
La presentación tuvo lugar en el Salón Blanco, que estuvo con buena presencia de público (Fotos: Marianela Hut)
Y agregó: “Nuestra vida después siguió siendo nuestra y seguimos aprendiendo a vivir y adaptándonos a tiempos distintos. No nos han vencido porque cuando nos pretendieron derrotar, pretendieron que no siguiéramos siendo las mismas, que no siguiéramos pensando lo que pensábamos, que perdiéramos la alegría y la esperanza de transformar el mundo, no lo lograron”.
Así, contó que en el 2019 asistieron al Encuentro Plurinacional de Mujeres con un taller que se llamaba “Mujeres: militancia de los ’70 y de hoy”, al cual fueron más de 600 participante. “Quedamos muy conmovidas. Después de eso pensamos en que teníamos que hablar porque las pibas no nos preguntaban de la cárcel sino qué hicimos después y por qué estábamos ahí”, recordó.
Con la llegada de la pandemia, muchas de ellas viviendo solas, salió la idea de la creación de esta segunda parte. Con grupos de WhatsApp y encuentros por Zoom se fue gestando de a poco el libro, que llegó a contar con la participación de 200 historias de mujeres que estuvieron dispuestas a contar su versión en relatos cortos.
“Nuestra consigna fue no dejar a nadie afuera, todas las voces valen. También dijimos que tenía que ser un libro accesible, por lo que decidimos financiarlo entre nosotras y terminamos haciendo un libro web”, remarcó Beatriz.
Y destacó que “pensamos un libro alegre porque nosotras peleamos por la alegría y no nos estancamos en lo que fueron profundos dolores y porque creemos que desde ahí se construye”.
Arte y construcción
A partir de la idea, comenzaron a convocar a diferentes artistas. Entre ellos, estuvo Mariana Ardanaz, artista plástica que también ayer se hizo presente en el encuentro del Salón Blanco. “Yo trabajo usualmente ilustrando libros infantiles, o sea que esto era un desafío muy importante y algo muy diferente de lo que yo venía haciendo. El hecho de que sea una página web me parece una decisión súper acertada porque había mucho material audiovisual para compartir y que sumaban un montón”, manifestó.
“La intención también es que se pudiera acercar a las nuevas generaciones y que estos relatos permanecieran. Tenía que ser una representación alegre, con esa celebración que ellas tienen cada vez que se encuentran. Algunas veces nos juntábamos por Zoom con grupos de más de 20 mujeres, cada una con su pensamiento y con lo que quería de este libro. Fue una experiencia hermosa y sigue todavía teniendo repercusiones”, resaltó la artista.
En tal sentido, Beatriz comentó que “el diseño del libro no lo hizo nadie solo y también tiene que ver con una opción metodológica. Entre todas discutíamos y Mariana participaba de esos encuentros donde teníamos que definir finalmente cómo queríamos que fuera el libro”.
Continuando con el proceso, Beatriz contó que llamaron a tres correctores “pero la consigna para ellos era que no corrigieran los textos, por más contradictorio que suene. Porque en esas 200 hay todo tipo de compañeras, entonces era un trabajo difícil que nos tuvimos que poner de acuerdo en cómo hacerlo. Mariana y Diego fueron parte de ese desafío junto con otra compañera de Bariloche”.
Por su parte, Mariana Hernández señaló que “la experiencia que tuvimos fue súper enriquecedora. Lo llamé a Diego porque sabía que no iba a poder sola. Hay dos palabras que pensamos en un primer momento: desafío y regalo. Sabíamos que a partir de empezar a corregir este libro iba a haber una transformación en nosotros y que no sabíamos a dónde nos iba a llevar. Realmente fue así porque aprendimos un montón. Lo que nosotros entendimos es que esa gran diversidad de mujeres necesitaba ser expresada de esa manera, diversa, como cada una de ellas es. Entonces las correcciones tenían que ser así, particulares en función de su forma de expresar el mundo”.
El libro web se encuentra en la página www.nosotrasenlibertad.com y cuenta con los 200 relatos de las ex presas políticas. Además se puede encontrar material audiovisual creado especialmente para acompañar a cada relato y que cada una de las historias sea un viaje hacia la libertad.

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