Gisela y su mundo de capullos de seda
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La tresarroyense Gisela Martinez es licenciada en Diseño de Indumentaria y Textil y ha construido con su creatividad, innovación y decisión su emprendimiento de joyería y luminarias con capullos de seda.
En una entrevista realizada por La Voz del Pueblo, Gisela contó cómo fue creciendo su negocio -desde la cría de gusanos hasta la actualidad- para que sus productos lleguen a estar a la venta a lo largo de 150 ciudades de Argentina y en más de 15 países.
Para poder conocer todo el proceso, en principio describió cómo es el ciclo natural del gusano de seda, el insumo que ellla misma aprendió a producir para convertirlo en bijouterie y accesorios lumínicos.
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Cinco semanas
“Son cinco semanas; en ese tiempo pasa por cinco edades, con periodos de dormición entre semanas y en las que crece en longitud, comiendo solo hojas de mora”, dijo al comenzar a describir el proceso por el que termina produciéndose la seda.
“Una vez que termina de comer -en la quinta semana- busca una cavidad; por lo general se usan rodalinas plásticas o maples de huevo para empezar a largar la fibra y tejer el capullo de afuera hacia adentro, y queda adentro”, precisó.
“Una vez que termina de comer -en la quinta semana- busca una cavidad; por lo general se usan rodalinas plásticas o maples de huevo para empezar a largar la fibra y tejer el capullo de afuera hacia adentro, y queda adentro”, precisó.
Agregó que “es el último estadío, que es la cabecita y el primer anillo, ahí se aletarga y queda en dormición y pasa a ser la crisálida o pupa”.
Diseñadora. Los capullos de seda que Gisela aprendió a producir, se convierten en accesorios de exportación
Imagen
A partir de allí, contó que fue diseñado un horno especial para secar los capullos de seda a 80 grados. “Se detiene el proceso en ese estadío, dividimos la producción en dos; una parte para preservar el capullo y el filamento continuo, y otra parte se deja para que nazca la polilla. La tenés que someter al encuentro entre macho y hembra para que copulen y así se hace la reproducción genética, luego la polilla saca los huevos, se aleja y se muere. Y ahí termina el ciclo completo sin interrupción del gusano”, explicó la diseñadora.
La búsqueda
Recordó Gisela que una vez egresada de la facultad tomó contacto con quien en ese momento era el mayor productor de seda en Argentina, a partir de lo cual nació “Zahori Silk”.
“Fue la unidad productiva junto a la familia Cabrera, donde trabajé durante cinco años en Adolfo Van Praet, cerca de Realicó, La Pampa, un pueblo de doscientas personas en el que teníamos dos hectáreas, un criadero con aproximadamente cinco mil a seis mil plantas de mora con un desarrollo de cinco años, que es lo que come el gusano de seda para poder generar el hilo, ya que la mora es rica en proteína”, comentó.
“Fue la unidad productiva junto a la familia Cabrera, donde trabajé durante cinco años en Adolfo Van Praet, cerca de Realicó, La Pampa, un pueblo de doscientas personas en el que teníamos dos hectáreas, un criadero con aproximadamente cinco mil a seis mil plantas de mora con un desarrollo de cinco años, que es lo que come el gusano de seda para poder generar el hilo, ya que la mora es rica en proteína”, comentó.
Para Gisela eran tiempos en los que iba “todo en aumento” porque ya tenía en marcha su línea de indumentaria y paralelamente comenzaba todo su desarrollo y su incursión en la actividad sericicola.
Indicó que vendían el capullo, el cual se procesaba, también comercializaban la lana de seda, la paja de seda, ‘las hanki’. “Cada capullo tiene un promedio de 8 a 30 cuadras de hilo continuo , es un promedio standard”, confió.
El clima y los cambios
Gisela trabajó durante cinco años en el campo. Contó que en 2015 hicieron la última temporada con una gran inversión hasta que el cambio climático los afectó “muchísimo”.
Recordó que fue un verano con “amplitudes térmicas en la Pampa que fueron insoportables; de 40 grados a la mañana. Eso hace que el gusano se aletargue en el desarrollo, empezó a llover mucho en enero, y de 200 kilos que cosechábamos pasamos a 35”, afirmó.
Toda la experiencia que le fue sumando a su profesión le sirvió para poder convertirse en capacitadora, actividad que paseó por varias provincias en congresos de sericultura.
En 2015 dejó de vincularse con la cría y junto a su socia -de ese momento- Marcia Helman en la Feria Puro Diseño lanzó su línea de Joyería. “Nos fue súper bien y a fines de ese año comenzamos con las exportaciones a Estados Unidos, que es nuestro mayor comprador hoy día”, contó.
Actualmente la diseñadora tresarroyense –que desde el inicio de la pandemia vive en Claromecó- elabora sus productos con producción de seda generada en Misiones.
(Caro Mulder)
Se trata de Sedami, la unidad productiva más grande del país que se encuentra en El Dorado y que fue creada por una pareja hace siete años, según apuntó.
“El campo tiene unas veinte hectáreas, hay más de cuatro a cinco hectáreas plantadas con 16.000 ejemplares de mora en desarrollo; “pero todavía no se han superado los 100 kilos de producción, ni hablar con los incendios de ahora y la sequía”, expresó.
“El campo tiene unas veinte hectáreas, hay más de cuatro a cinco hectáreas plantadas con 16.000 ejemplares de mora en desarrollo; “pero todavía no se han superado los 100 kilos de producción, ni hablar con los incendios de ahora y la sequía”, expresó.
La seda se transforma
De todas maneras Gisela resaltó las cualidades y transformaciones a partir de la fibra de seda. De un capullo de seda se pueden hacer “hilos de filamento continuo, hilo de rueca o de uso devanado artesanalmente, paja de seda, silk hanki y papeles de seda”.
En cuanto a su línea de luminarias, dijo que es un trabajo que hace junto a Natacha Ka, una artística plástica que vive en Tres Arroyos. “Hacemos todo nosotras, desde lijar, cortar, lo único que tercerizamos es el metal y actualmente estamos capacitando gente porque el volumen de ventas es cada vez mayor”, reveló.
Gisela hace dos años que vive en Claromecó y su taller está inundado de capullos de seda en diferentes tamaños para distintos prototipos de lámparas de iluminación que reflejan su creatividad en el mundo del arte, a raíz de un capullo de seda.
Sus trabajos se pueden ver en la plataforma Instagram @indomitaluzoficial y @indomitaluzluminarias.
Sus trabajos se pueden ver en la plataforma Instagram @indomitaluzoficial y @indomitaluzluminarias.

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