Con la mirada en diciembre y en 2023
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Aunque todavía faltan dos años, una eternidad en el mundo de la política y más aún en Argentina, la mirada ya está instalada en 2023. No obstante, en el cortísimo plazo, los cañones, sobre todo en el ámbito legislativo, apuntarán a dos temas específicos: por un lado, a dirimir entre los espacios que conforman el Concejo Deliberante quiénes serán las próximas autoridades del cuerpo deliberativo, es decir, presidente, secretario y los titulares de las comisiones internas, un tema que en los pasillos de la planta alta del Palacio Municipal desvela a más de uno, pero que de las puertas hacia afuera de Rivadavia 1 mueve poco y nada la aguja del interés social.
Y por otro lado, el restante asunto que marcará la agenda en el Concejo Deliberante es el tratamiento del presupuesto 2022, un debate que si gana mayor consideración es porque en ese marco se pondrá en discusión el aumento de las tasas que propondrá el Departamento Ejecutivo para el año que viene.
El proyecto oficial todavía no fue girado para que sea analizado por los bloques de la oposición. Se espera que el expediente sea elevado en los primeros días de diciembre, ya con las últimas horas de la actual conformación del Concejo Deliberante y en la previa de la renovación.
El resultado electoral del domingo último arrojó que a partir del 10 de diciembre el Concejo Deliberante quedará conformado por tres bloques (Juntos, Movimiento Vecinal y Frente de Todos) con seis concejales cada uno de ellos. “Se vendrán tiempos de muchas conversaciones y negociaciones para llegar a consensos”, expresó durante la semana Claudia Cittadino, antes de confirmarse su desembarco a la Secretaría de Desarrollo Social en lugar de Marcelo León, quien asumirá como concejal el próximo 10 de diciembre.
Previo a lo que será la despedida de los concejales que no renovarán su mandato y a la jura de los ediles electos, la “puja” política interna en el Concejo se centrará en la distribución de los cargos principales.
En Juntos, el espacio que más cantidad de votos sacó en las elecciones, buscarán poner sobre la mesa ese pergamino y proponer quedarse, por lo menos, con las presidencias de las principales comisiones y el de la secretaría, un cargo estratégico que hoy está en poder del Frente de Todos bajo la custodia de Martín Garrido.
“En 2019, ganó el Movimiento Vecinal y nosotros nos quedamos sin nada”, recordó un memorioso concejal macrista, quien además dijo: “Ahora ganamos nosotros y vamos a poner nuestras condiciones”.
Si bien no hay nada escrito en el Concejo Deliberante, internamente y desde hace años, existe una especie de “tradición” o acuerdo tácito entre los espacios: “El que gana las elecciones, elige”, es lo que reza el famoso pacto cargado de códigos que solo los concejales conocen.
Bajo esas circunstancias, Juntos pedirá la secretaría del Concejo y para el puesto ya tiene el nombre: Adriel Sorgue, un joven de las filas del radicalismo, quien por estos días cumple el rol de secretario del bloque.
A su vez, desde el espacio se solicitará tener bajo su ala las presidencias de las principales comisiones internas del cuerpo deliberativo.
Ante ese panorama, en el peronismo hay serias intenciones de quedarse con la presidencia, sobre todo, a partir de la idea que tiene Martín Garate de llegar al estrado para implementar profundos cambios en el funcionamiento del órgano legislativo local.
Sin embargo, el Frente de Todos deberá negociar con el fortalecido Juntos, que buscará revancha de lo sucedido a finales de 2019, cuando el vecinalismo se quedó con la presidencia, el peronismo con la secretaría y, al mismo tiempo, entre ambos bloques se repartieron las titularidades de las comisiones internas.
Todavía las negociaciones no tuvieron el puntapié inicial. A menos de dos semanas para el inicio de la nueva conformación, en los pasillos del Concejo reinan los rumores y los trascendidos.
En los próximos días, el tema de los cargos en el cuerpo legislativo, un asunto de irrelevante interés social pero con mucha importancia para el arco político local, ganará luz y claridad.
Juntos quiere la secretaría del Concejo. En el peronismo hay intenciones de quedarse con la presidencia, pero deberá negociar
Semana
post elecciones
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El 10 de diciembre comenzará el conteo de lo que serán los últimos dos años de Carlos Sánchez como intendente. El tramo final de su mandato lo encontrará con un Concejo Deliberante complicado para su gestión, un aspecto que el propio jefe comunal y su entorno ha criticado en reiteradas ocasiones en los últimos tiempos.
El resultado electoral del pasado domingo tuvo ganadores y perdedores, claramente. El Movimiento Vecinal no pudo lograr los votos necesarios para sumar un edil más a los dos que este año puso en juego y que, al menos, logró renovar.
La idea primaria del vecinalismo de ganar terreno en el cuerpo legislativo quedó en eso, en una idea. Nada más. Desde el bloque oficialista deberán ingeniárselas para negociar con la oposición para que sus iniciativas o las presentadas desde el Ejecutivo “salgan” por consenso, algo que en los últimos tiempos le costó más de la cuenta.
La salida de Claudia Cittadino -volverá a la Secretaría de Desarrollo Social- debilitará al bloque vecinalista, el cual ya venía con las defensas bajas, sobre todo, tras el mandato de Guillermo Salim y de otros referentes con peso político propio.
Será cuestión de tiempo analizar el desempeño de Marcelo León y de Claudia Diez, quienes harán sus primeros pasos en las bancas. Werner Nickel, que hasta el 10 de diciembre será presidente del Concejo Deliberante, quedará como uno de los referentes del bloque; y no se descarta que, por trayectoria política, y más allá de las diferencias que mantiene con los referentes del gobierno municipal, quede como presidente de la bancada vecinalista.
La ola triunfante de Juntos que impactó en todo el país también se replicó en Tres Arroyos el pasado domingo. Con Carlos Avila a la cabeza, la nómina que tuvo a sus cuatro primeros candidatos con ADN radical se impuso claramente en las urnas.
Sin dudas, la presencia del ex funcionario vecinalista fue fundamental para cautivar un gran porcentaje de la totalidad de los votos que el espacio cosechó.
En el peronismo local hubo una celebración en la noche del domingo y expresiones de satisfacción por el resultado, ya con la confirmación del ingreso de tres concejales electos.
Los fríos números indican que en las elecciones de este año, bajó su rendimiento electoral en comparación con las legislativas de 2017. En ese año las fuerzas Un País y Unidad Ciudadana (sumando lo conseguido por cada una las listas con sus respectivos candidatos) obtuvieron casi el 40 por ciento de los sufragios.
En tanto, el espacio liderado por el diputado Pablo Garate -que llevó a Julio “Pity” Federico como su principal candidato y figura-, logró el 29,15 por ciento con 10.076 votos (dato que corresponde a 155 de 157 mesas escrutadas).
Es un buen porcentual, pero parece insuficiente de cara a 2023, el principal objetivo del Frente de Todos, especialmente, al considerar que Carlos Sánchez no podrá volver a postularse para una nueva reelección.
Este año, el peronismo puso en juego cuatro bancas en el Concejo Deliberante, de las cuales, por el desempeño electoral más reciente, renovó tres. Perdió un lugar. Ese lugar, por el caudal de votos obtenido, quedó en la vereda de Juntos.

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