“Es un trabajo que uno ha desarrollado toda la vida”
El 11 de junio de 1944 se
estableció en la República
Argentina el Día del Vidriero,
con el fin de reconocer
esta actividad profesional que
pronuncia la creatividad de un
trabajo artesano. El vidrio es uno
de los materiales más usados por
la fabricación humana, por eso
realza valor la importancia que
tienen los vidrieros y sus técnicas
en el desarrollo de sus habilidades
para satisfacer las necesidades de
sus clientes.
En diálogo con La Voz del Pueblo,
Gustavo Curia, referente de
Vidriería Curia, ubicada en calle
Larrea 173, manifestó que “acá
estoy hace muchos años. Cuando
estaba terminando la escuela primaria,
arranqué junto a mi padre
en esta pasión. Tengo 57 años y
hace mucho que estoy en el rubro.
Siempre estuve en este local, mi padre
comenzó en otra época en otro
lado. Cuando me inicié, estábamos
acá en calle Larrea”.
Gustavo Curia, referente de
Vidriería Curia, ubicada en calle
Larrea 173, manifestó que “acá
estoy hace muchos años. Cuando
estaba terminando la escuela primaria,
arranqué junto a mi padre
en esta pasión. Tengo 57 años y
hace mucho que estoy en el rubro.
Siempre estuve en este local, mi padre
comenzó en otra época en otro
lado. Cuando me inicié, estábamos
acá en calle Larrea”.
Gustavo Curia nació el 21 de
diciembre de 1963. Su familia
está compuesta por tres hijos; dos
hombres y una mujer. Su esposa lo
ayuda con el trabajo diario. Van
juntos a la par y, ese, es el motor
principal para seguir marchando.
diciembre de 1963. Su familia
está compuesta por tres hijos; dos
hombres y una mujer. Su esposa lo
ayuda con el trabajo diario. Van
juntos a la par y, ese, es el motor
principal para seguir marchando.
El trabajo diario lo va llevando de
la mejor manera posible, dentro de
un contexto complejo para todos.
“Nos gusta lo que hacemos. Han
ido pasando los años y seguimos
hacia adelante, siempre con fe y
optimismo. La situación no es fácil
para nadie. No podemos bajar los
brazos. Esto es un emprendimiento
familiar, mis hijos me ayudan y mi
señora también”, valoró Curia.
la mejor manera posible, dentro de
un contexto complejo para todos.
“Nos gusta lo que hacemos. Han
ido pasando los años y seguimos
hacia adelante, siempre con fe y
optimismo. La situación no es fácil
para nadie. No podemos bajar los
brazos. Esto es un emprendimiento
familiar, mis hijos me ayudan y mi
señora también”, valoró Curia.
Varios clientes son de Tres Arroyos,
y otros tantos, de los campos
presentes en nuestra zona. Además,
cuenta con una vidriería en
Claromecó, donde también captó
una importante cantidad de clientes.
“Vamos y venimos todo el
tiempo. Nos manejamos bien junto
a mi familia en este proyecto. Todo
lo que sean obras, trabajos en máquinas
agrícolas y cualquier trabajo
vinculado al vidrio, es nuestra especialidad.
Vamos al campo y también
tomamos trabajos en obras de la
ciudad, muchas ventanas y demás”,
subrayó.
y otros tantos, de los campos
presentes en nuestra zona. Además,
cuenta con una vidriería en
Claromecó, donde también captó
una importante cantidad de clientes.
“Vamos y venimos todo el
tiempo. Nos manejamos bien junto
a mi familia en este proyecto. Todo
lo que sean obras, trabajos en máquinas
agrícolas y cualquier trabajo
vinculado al vidrio, es nuestra especialidad.
Vamos al campo y también
tomamos trabajos en obras de la
ciudad, muchas ventanas y demás”,
subrayó.
Sus inicios en este camino fueron
desde muy pequeño, donde dio sus
primeros pasos junto a su padre.
En este sentido, Curia expresó que
“yo comencé desde chiquito. Me
gustó el rubro y me entusiasmé
con el paso del tiempo. Te quedas
de lleno con todo lo que uno fue
aprendiendo en el recorrido. Mi
padre me ayudó muchísimo. Él falleció
hace diez años y toda su vida
se dedicó a lo mismo: ser vidriero.
Seguimos sus pasos en mi caso y mi
hijo, Ian, sigue el mismo legado. Es
un orgullo”.
desde muy pequeño, donde dio sus
primeros pasos junto a su padre.
En este sentido, Curia expresó que
“yo comencé desde chiquito. Me
gustó el rubro y me entusiasmé
con el paso del tiempo. Te quedas
de lleno con todo lo que uno fue
aprendiendo en el recorrido. Mi
padre me ayudó muchísimo. Él falleció
hace diez años y toda su vida
se dedicó a lo mismo: ser vidriero.
Seguimos sus pasos en mi caso y mi
hijo, Ian, sigue el mismo legado. Es
un orgullo”.
La pandemia no hizo que su capacidad
laboral se vea tan afectada
como otros rubros. “Gracias a Dios
el trabajo no paró. Estamos trabajando
en gran forma y es importante.
Siempre tomando los recaudos
y las precauciones necesarias para
poder seguir. Venimos trabajando
bien. Durante plena pandemia me
quedé un mes en la vidriera de
Claromecó y mi hijo se quedó acá.
Trabajar, seguimos trabajando
siempre. Nunca hemos parado y eso
uno lo valora, más en estos tiempos
difíciles que corren”, rescató.
laboral se vea tan afectada
como otros rubros. “Gracias a Dios
el trabajo no paró. Estamos trabajando
en gran forma y es importante.
Siempre tomando los recaudos
y las precauciones necesarias para
poder seguir. Venimos trabajando
bien. Durante plena pandemia me
quedé un mes en la vidriera de
Claromecó y mi hijo se quedó acá.
Trabajar, seguimos trabajando
siempre. Nunca hemos parado y eso
uno lo valora, más en estos tiempos
difíciles que corren”, rescató.
En la localidad balnearia de
Claromecó tiene su otra vidriería,
a la cual nunca dejó de lado. “Voy
todo el año, todos los viernes y me
quedo hasta el lunes. En verano estoy
mucho allá, porque acá cuento
con la tranquilidad que se queda a
cargo mi hijo, Ian. A veces, durante
la semana, voy los días miércoles y
me vuelvo los jueves por la mañana”,
agregó.
Claromecó tiene su otra vidriería,
a la cual nunca dejó de lado. “Voy
todo el año, todos los viernes y me
quedo hasta el lunes. En verano estoy
mucho allá, porque acá cuento
con la tranquilidad que se queda a
cargo mi hijo, Ian. A veces, durante
la semana, voy los días miércoles y
me vuelvo los jueves por la mañana”,
agregó.
“Esta actividad representa profundo
orgullo para mí. Es un trabajo
que uno ha desarrollado toda
la vida. Siempre me he manejado
con responsabilidad y cumpliendo
con la tarea laboral. Un negocio de
toda la vida y de tantos años, nos ha
dado resultados más que positivos.
La gente eso lo valora y a uno lo
pone contento”, afirmó Curia.
orgullo para mí. Es un trabajo
que uno ha desarrollado toda
la vida. Siempre me he manejado
con responsabilidad y cumpliendo
con la tarea laboral. Un negocio de
toda la vida y de tantos años, nos ha
dado resultados más que positivos.
La gente eso lo valora y a uno lo
pone contento”, afirmó Curia.
Por último, brindó unas palabras
de agradecimiento hacia todos sus
clientes que lo han acompañado, y
aún lo hacen, hasta el día de hoy.
“Un saludo enorme y agradecimiento
especial a todos los clientes
en general y a mis colegas. Acá estaremos
firmes siempre trabajando
y dando lo mejor”.
de agradecimiento hacia todos sus
clientes que lo han acompañado, y
aún lo hacen, hasta el día de hoy.
“Un saludo enorme y agradecimiento
especial a todos los clientes
en general y a mis colegas. Acá estaremos
firmes siempre trabajando
y dando lo mejor”.
Vidriería Curia está ubicada en
calle Larrea 173. Los teléfonos de
contacto son 425625 y 15641882.
En la localidad balnearia de Claromecó,
está ubicada en calle 38
entre 39 y 41.
calle Larrea 173. Los teléfonos de
contacto son 425625 y 15641882.
En la localidad balnearia de Claromecó,
está ubicada en calle 38
entre 39 y 41.

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