Los sospechosos están acusados de venta a consumidores

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Venta de droga: obstáculos y revelaciones de la investigación

26|09|20 19:53 hs.

Los principales datos que permitieron a los investigadores acceder a la punta de una pesquisa que permitió el cierre de al menos tres supuestos lugares de comercialización de estupefacientes en Tres Arroyos durante los operativos llevados a cabo en la mañana del pasado jueves, fueron brindados por madres de adictos y vendedores que, por estos días, pueden encontrarse en distintos sitios de nuestra ciudad. 


Direcciones, teléfonos y nombres de personas dedicadas a este negocio, sirvieron para que los miembros del nuevo equipo de la Oficina de Drogas Ilícitas, a cargo del oficial inspector Agustín Machuca, titular de una de las delegaciones dependientes de la Jefatura a cargo del Comisario Inspector Claudio Prieto, no sólo puedan dar un golpe significativo para el desarrollo de la causa, sino que, además, queden atrás filtraciones de datos que frustraron su realización meses antes. 

Así se lo informó a LA VOZ DEL PUEBLO el fiscal Gabriel Lopazzo, titular subrogante de la UFI N°17, e instructor de la investigación por “tenencia de estupefacientes con fines de comercialización” que se inició esta semana y que tiene tres sospechosos detenidos, tras la excarcelación de un aprehendido al que no se le hallaron drogas en domicilio, pero al romper su celular, habría incursionado nuevamente en un delito al que apeló en una oportunidad anterior en las mismas circunstancias. 

“Muchas veces estas cosas nacen a partir de las denuncias o relatos de madres de hijos que consumen o están vendiendo drogas captados por estas redes. Es gente que se involucran mucho y aportan datos importantes y certeros”


“Hemos tenido aportes de madres que han sido significativos para esta lucha”, dijo el representante del Ministerio Público al referirse al punto de partida de este caso que ataca un mal que golpea a cada vez más familias tresarroyenses, “muchas veces estas cosas nacen a partir de las denuncias o relatos de madres de hijos que consumen o están vendiendo drogas captados por estas redes. Es gente que se involucran mucho y aportan datos importantes y certeros como números de teléfonos celulares o direcciones. Elementos que te permiten empezar una investigación con grandes probabilidades de obtener resultados positivos”. 


En la casa de la calle Mar del Plata al 400 fueron halladas bolsitas con droga fraccionada lista para vender


En ese sentido, resulta clave la colaboración de estas mujeres, ya que en las sedes judiciales se reciben mensajes de distintas maneras, pero el aporte de ellas es los suficiente claro como para impulsar con certeza una pesquisa, “cualquier ciudadano escucha en la calle o cualquier vecino ve ese tipo de movimientos incompatibles. Y ya sea en forma anónima o encubierta, aporta esa información a la investigación”, señaló haciendo referencia a los comentarios que a veces terminan siendo insuficientes. 

Filtraciones y “protección” 
La investigacion que el jueves fue la prueba necesaria para pensar en llevar a juicio a los sospechosos que perseguía la Justicia, se había iniciado hace bastante tiempo a traves de parte de la policía de seguridad. 

Sin embargo, antes de dar el golpe, se supo que los delincuentes fueron advertidos sobre los procedimientos que les iban a caer y se decidió su postergación. “Estos allanamientos (por los del jueves) se iban a hacer algún tiempo antes, pero se decidió suspenderlos cuando ya estaban para hacerse, porque llegó información de que se había 'filtrado' información sobre el procedimiento. Cuando se organiza algo, con varias órdenes en el mismo día en distintos lugares, necesitas de mucho personal, foráneo alguno, y eso aumenta las posibilidades de filtración. Cuando supimos eso, decidimos no hacerlo y seguir con la investigación que hicimos el jueves”, recordó Lopazzo. 

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Mientras tanto, vecinos compartían sus impresiones sobre lo que pasaba delante de sus ojos. Colas de personas para comprar en un kiosco en horas de la madrugada y autos nuevos de sus moradores, a quienes no se les conocía ninguna actividad lícita, generaban la indignación que se transmitía en mensajes anónimos a la Fiscalía o en redes sociales, “nosotros sabíamos que en los domicilios allanados se vendía droga asiduamente. Incluso, en alguno de los que hemos allanado, no es la primera vez que se hace un procedimiento. Y, sin embargo, nos había ido mal. Evidentemente hay un nexo para protegerse. En todos los lugares que allanamos teníamos elementos fuertes para suponer que había droga y no en todos nos fue bien. Si después no les encontrás la droga, es muy difícil llevarlos a juicio con éxito”, comentó el fiscal. 

La crisis actual y el deterioro de los valores que trajo aparejada en la sociedad, fueron razones suficientes para que, según la visión del investigador, muchas personas elijan la actividad ilegal para generar recursos o caer en el vicio, “lo que nosotros hemos visto con el paso del tiempo es que hay más consumo, más kioscos, más vendedores, más movimiento en cantidad de droga, de plata. En épocas de crisis como la actual, es común que gente que no tiene actividad se convierta en vendedora, otros en consumidores”, y agregó, “con el paso del tiempo cada vez son más las informaciones que nos llegan sobre personas que se dedican a la comercialización de drogas. Cada vez son más, en distintos barrios, distintas personas. De golpe cualquiera se convierte en distribuidor y son varios. Eso se ha acrecentado, como ha pasado en otras localidades”. 

“Cuando hay más vendedores o personas dedicadas a este negocio, es la misma torta para repartirla entre más y eso siempre genera roces entre personas que, por lo general, andan siempre armados. La ciudad no crece en proporción con la cantidad de gente que está involucrada. Entonces, es muy probable que haya pases de factura, competencia”


Mientras tanto, del otro lado, hasta hace dos meses, la Oficina de Drogas Ilícitas de Tres Arroyos no tenía un móvil “no identificable” para hacer las investigaciones que exige su trabajo encubierto, una computadora o una oficina que no se lloviera, “tenían una oficina que era una cueva. Una sola oficina para todos, no tenía computadoras, se llovía, no tenían vehículo 'no identificable' para hacer seguimiento, no había teléfonos para el personal. Los recursos eran pésimos”, mencionó Lopazzo, acerca de las condiciones de trabajo con las que empezó el trabajo más reciente antes del cambio de cúpula, “cuando se hizo, hace poco, algunos recursos se les dieron. Sus superiores entendieron que necesitaban algunos recursos y, esas pocas cosas, permitieron este resultado. Si hay voluntad, los recursos aparecen y, con recursos, tenés más chances”. 

Violencia y competencia 
Muchas veces se conocen heridos de bala, o casas atacadas a tiros por desconocidos. Esos hechos, en su mayoría, constituyen el “fuego de combate” de una guerra que, al igual que en otros lugares del país, se genera en la disputa por los territorios para vender drogas y los clientes que, a pesar de ir en aumento, nunca alcanzan a satisfacer la voracidad del mercado. 

“Cuando hay más vendedores o personas dedicadas a este negocio, es la misma torta para repartirla entre más y eso siempre genera roces entre personas que, por lo general, andan siempre armados. La ciudad no crece en proporción con la cantidad de gente que está involucrada. Entonces, es muy probable que haya pases de factura, competencia”, indicó Lopazzo, quien reconoció que, por lo general, el perfil de los sujetos que abundan en este mundo son jóvenes y personas de no más de 40 años.

“Los policías de Drogas Ilícitas tenían una oficina que era una cueva. Una sola oficina para todos, no tenía computadoras, se llovía, no tenían vehículo 'no identificable' para hacer seguimiento, no había teléfonos para el personal. Los recursos eran pésimos. Y ellos son los responsables del éxito de estas investigaciones”


La Justicia Provincial será la encargada de llevar a un eventual juicio oral a los cuatro sujetos aprehendidos, tres de ellos con su situación judicial modificada en las últimas horas a “detención” en el marco de una causa por “tenencia de estupefacientes con fines de comercialización”. 

Ellos son Gustavo Claudio Daniel Vega, Claudia Margot Urban y Cristian Ariel Isaac. Mientras que Omar Osvaldo Olivera, imputado por “resistencia a la autoridad” es quien recuperó la libertad, sin perjuicio de continuar procesado por ese delito. 

Ahora, desde la Fiscalía se informó que el trabajo sigue con el analisis de todos los teléfonos secuestrados, “eso va a ser clave para saber hacia dónde va esta investigación y nos queda analizar las pericias que se hacen con respecto a la droga”, explicó el fiscal Lopazzo, quien reconoció que, en caso de establecerse que la cocaína de mayor pureza hallada en uno de los objetivos allanados haya tenido como destino la provisión de alguno de los otros lugares registrados, la causa cobraría connotaciones para ser continuada en el Fuero Federal de Justicia.