La Ciudad

Crecieron las consultas de personas más jóvenes

Cómo cuidar el corazón en pandemia

25|09|20 22:47 hs.


Como medidas fundamentales no se deben abandonar los tratamientos, las indicaciones médicas y llevar una vida saludable El 29 de septiembre es el Día Mundial del Corazón. Al ser consultado al respecto el doctor Ernesto Picone, cardiólogo del Centro Municipal de Salud, indicó que es necesario implementar estrategias de concientización en la comunidad para reducir los factores de riesgo modificables asociados a las enfermedades cardiovasculares, ya que estas constituyen la primera causa de muerte en el mundo y por esto se implantó este día. 

 Según la Organización Mundial de la Salud, las enfermedades cardiovasculares causan el fallecimiento de más de 17 millones de personas en el mundo cada año. 

 Entre las enfermedades cardiovasculares hay varios grupos. En estos se encuentran las enfermedades coronarias y el infarto dentro de ellas tiene una importante prevalencia en la aparición de afecciones graves.

Hay otras enfermedades como las insuficiencias cardiacas y las miocardiopatías. En este sentido, el doctor Picone explicó que la mencionada en primer lugar es una afección en la cual el corazón ya no puede bombear sangre rica en oxígeno al resto del cuerpo de forma eficiente. Esto provoca que se presenten síntomas en todo el cuerpo y múltiples pueden ser sus causas. 

La hipertensión arterial y patologías por causas congénitas o genéticas, o enfermedades valvulares en estado avanzado completan el mapa de las enfermedades causantes de insuficiencias cardiacas. 

También dentro de las enfermedades cardiovasculares hay que mencionar las arritmias, que son un trastorno del ritmo cardiaco. A su vez se le suman las enfermedades vasculares cerebrales y la enfermedad arterial periférica. Estamos mencionando entonces todas las enfermedades en las que interviene la circulación sanguínea, y en las que el rol fundamental lo cumple el buen funcionamiento del corazón.  

“La enfermedad coronaria, básicamente tiene relación con el desarrollo de la arteriosclerosis, que es el depósito de placas de colesterol en las arterias coronarias; lo que hace que se vayan generando obstrucciones en el flujo arterial y esto provoca que falte irrigación a nivel del corazón”, explicó el profesional. 

 Como otras causas de alteraciones en las actividades del corazón pueden mencionarse problemas de las válvulas, problemas congénitos u alteraciones en el origen de las grandes arterias que se generan por trastornos embrionarios.

 Dentro de las enfermedades adquiridas están aquellas que se producen por la edad, por una degeneración de las válvulas, entre las que se afectan en su función. Las miocarditis, que son infecciones que se producen por cuestiones virales o por ingestión de algún toxico como pueden ser las drogas o el alcohol.

 Factores de riesgo 
Hay dos grandes grupos de factores de riesgo para el corazón. “Aquellos que no podemos modificar -señaló el doctor Picone-, entre los que se encuentran la edad, cuyo riesgo es más ostensible al superarse los 35 años y cuanto más van en aumento los años, si se le suman los factores modificables, más probabilidades hay de padecer enfermedades del corazón”. 

 A los mayores de 65 años ya se los considera dentro de ese grupo de riesgo específico, que es importante controlar. El segundo factor de riesgo que no es modificable, es el sexo que en cuanto al desarrollo de la enfermedad coronaria se da en un mayor número en hombres y en tercer lugar se encuentran los factores genéticos. Sin embargo estas no son situaciones modificables, por lo cual es muy importante hacer hincapié en todas aquellas enfermedades, que si podemos prevenir, fundamentalmente con un estilo de vida saludable y modificando pautas de comportamiento individuales y familiares. 

 “Es decir, tenemos opciones para cuidar al corazón y debemos hacerlas parte de nuestra vida cotidiana”, aseguró el cardiólogo. 

Lo que podemos modificar 
Presión arterial alta (hipertensión arterial). La hipertensión, también conocida como tensión arterial alta o elevada, es un trastorno en el que los vasos sanguíneos tienen una tensión persistentemente alta, que puede dañarlos. Cada vez que el corazón late, bombea sangre a los vasos, que llevan la sangre a todas las partes del cuerpo. Cuando se diagnostica esta enfermedad, es necesario modificar el estilo de vida, además de seguir un tratamiento con medicamentos. 
La hipertensión, asociada al estrés, sobrepeso o consumo de sal o alcohol en exceso, se constituye en una de las principales causas de accidente cerebrovascular, infarto del miocardio, insuficiencia cardíaca o renal. 

Colesterol elevado. Uno de los principales factores de riesgo cardiovascular es el colesterol elevado. El colesterol, una sustancia grasa (un lípido) transportada en la sangre, se encuentra en todas las células del organismo. El hígado produce todo el colesterol que el organismo necesita para formar las membranas celulares y producir ciertas hormonas. El organismo obtiene colesterol adicional de alimentos de origen animal (carne, huevos y productos lácteos) o que contienen grandes cantidades de grasas saturadas. Generar una dieta basada en frutas y verduras, como así también reducir el consumo de sal y azúcar es fundamental. 

 La diabetes. Es una enfermedad crónica que aparece cuando el páncreas no produce insulina suficiente o cuando el organismo no utiliza eficazmente la insulina que produce. El efecto de la diabetes no controlada es la hiperglucemia (aumento del azúcar en la sangre). Puede darse en el tipo 1, 2 o gestacional.    

Vida sana, corazón sano 
El tabaquismo, el sedentarismo, la obesidad y el estrés completan el grupo de factores de riesgo modificables. 

 Con todos estos factores podemos trabajar cada uno de nuestros días, para mejorar la salud no solo del corazón, sino también nuestro estado general. 

La mejor estrategia es llevar una vida saludable con todo lo que esto implica. No fumar, no consumir alcohol en exceso, realizar una dieta balanceada y hacer actividad física y para lograrlo, el doctor Ernesto Picone realizó una serie de recomendaciones. 

Qué se debe hacer 
 “En esta situación de pandemia, debido a las restricciones de movilidad y a esta medida que involucra permanecer en los hogares, los pacientes cardiovasculares vieron resentida su rutina de cuidados, ya que por temor, algunos redujeron la actividad física o no concurrieron a los controles o mucha gente aumento muchó de peso”, enumeró el profesional. 

 Todo eso hace que las probabilidades de tener alguna descompensación también aumenten. Por lo cual, en primera medida no deben suspender los tratamientos farmacológicos los pacientes que tienen alguna enfermedad cardiológica y no deben dejar de realizar los controles que su cardiólogo le indicó para disminuir los riesgos de complicaciones. En todo momento, desde el servicio de cardiología se garantizan los controles de pacientes en seguimiento. 

 Como tercera medida, deben realizar actividad física, teniendo en cuenta las recomendaciones de las autoridades sanitarias respecto del Covid-19, continuar con la rutina de ejercitación consensuada con su médico. 

 Caminar o andar en bicicleta, son actividades que si se realizan al aire libre, sin compañía o con quienes conviven; alejados dos metros de los demás transeúntes se deben continuar y son fundamentales para cuidar el corazón. 

 “No implican un mayor riesgo, si se realizan con barbijo. Es importante esta recomendación y se debe remarcar; para la realización de caminatas se debe utilizar el barbijo”, afirmó el doctor Picone. Ya que por el hecho de estar al aire libre se disminuye la probabilidad de contagio de Covid -19 pero no quiere decir que no exista la posibilidad. Debe utilizarse el barbijo y también alcohol en gel. Se deben evitar las paradas en el ejercicio para charlar y por supuesto no se permiten hacer reuniones en las pausas. También antes de salir y al llegar, efectuar el lavado de manos. 

Todos aquellos que no puedan salir de su casa por el motivo que sea deben continuar con sus rutinas de ejercicios dentro del hogar con una bicicleta fija, cintas autodeslizantes o caminando en el patio, ya que no se debe abandonar la actividad física por los riesgos que implica de aumentar de peso, de aumentar el colesterol, de perder masa muscular; que es algo que se da en los adultos mayores y que luego los complica para realizar las actividades cotidianas y exacerba el sedentarismo. Esto es algo que se de manera frecuente. 

 La importancia de mantener un peso adecuado. El exceso de peso puede elevar el colesterol y causar presión arterial alta y diabetes. Todas estas situaciones son factores de riesgo importantes que agravan o desencadenan enfermedades del corazón, por lo cual es muy importante mantener la dieta indicada por el médico y no aumentar el consumo de alimentos por la situación de aislamiento o estrés.

 El estrés ante esta situación atípica de vida es un impulsor de cuadros coronarios agudos y ocasiona el aumento de la cifra de tensión arterial. 

 Además la tensión emocional hace que la ansiedad muchas veces ocasione un aumento en el consumo de alcohol, de alimentos o de psicofármacos no indicados a la situación específica por lo cual son todos factores que van en contra de la salud cardiovascular y que llevan a un aumento de casos de enfermedades del corazón. 

 En nuestra ciudad no se ha evidenciado una mayor mortalidad pero si hay mucha consulta por el aumento de la tensión arterial en gente más joven, que nunca habían tenido esta alteración. La incertidumbre, el estrés y la tensión que se está viviendo son factores que ocasionaron que se haya bajado la edad en las consultas.

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Síntomas a tener en cuenta

Hay que prestarle atención a la denominada angina de pecho que es un dolor en el pecho centro external, una sensación de opresión como si nos estuvieran oprimiendo el tórax; suele estar acompañado de dolor del brazo generalmente izquierdo, el cuello, la mandíbula, dolor dorsal, falta de aire aguda. Estos son algunos de los síntomas que tienen que hacer sospechar una afección cardiaca aguda. La sensación de que el corazón late de manera rápida y fuerte también es signo de alerta. Ante un síntoma que haga pensar en un compromiso cardiaco se debe realizar una consulta lo más rápidamente posible. 

 En ese caso se aconseja concurrir, de inmediato al servicio de emergencias, si está dentro de las posibilidades o llamar a la ambulancia, porque el tiempo es fundamental para actuar y disminuir el riesgo cardiaco. A menor tiempo transcurrido de la aparición de síntomas, más exitoso será el tratamiento. 

 “A partir de esta evaluación rápida se solicitará la asistencia de la guardia cardiológica, de ser necesaria”, explicó el doctor Picone. 

 ¿Cómo y cuándo consultar? 
Ante un evento adverso con los síntomas antes descriptos, hay que dirigirse al servicio de emergencias, o llamar al 107. 

 El Servicio de Cardiología del Centro de Salud está atendiendo a demanda espontanea a todos aquellos pacientes derivados del servicio de emergencias o que realizaron la consulta en los Centros de Atención Primaria o en algún otro servicio del Centro de Salud y fueron derivados. 

 Sostuvo que “en cuanto al seguimiento de pacientes, concurren a retirar las recetas de medicación como lo hacen habitualmente y nosotros estamos todos los profesionales del servicio para atenderlos en caso de ser necesario. Lo único que no se están realizando son los controles de rutina a personas que no requieran de seguimiento o no posean derivación”. Los profesionales que acompañan al doctor Ernesto Picone en el servicio de cardiología son los doctores Claudia Mortati, Martin Medawar y Santiago Marrodan. 

    

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