Deportes

El entrenador los tuvo en Argentino cuando eran Mini

Beitía y la experiencia de volver a entrenar a Fjellerup y Thygesen

24|09|20 22:31 hs.

Durante la pandemia el deporte tuvo un abrupto freno, cambió los planes de todos y obligó a buscar alternativas. Cuanto más alto el nivel, más difícil resultó poder mantener una práctica para no perder estado físico, ritmo de juego y también continuar evolucionando, pero cada deportista encontró la forma de hacerlo, como es el caso de los basquetbolistas profesionales Máximo Fjellerup y Fermín Thygesen que en su Tres Arroyos natal recurrieron a su antiguo profe de Mini para que los entrene. 


Los jugadores locales arribaron a la ciudad cuando se suspendió la Liga Nacional en marzo, ambos con acción en San Lorenzo, y tras un tiempo de hacer trabajos de forma personal (Thygesen trabajó un tiempo con su mamá y Fjellerup hasta instaló un aro en su casa) recurrieron a Damián Beitía, su antiguo profe, para que los entrene durante el largo parate.

 "Con los chicos mantenemos un contacto de chiquitos porque fui entrenador de ellos cuando eran Mini, Premini, hasta los 13/14 años fueron jugadores que yo tenía en mis equipos de Argentino Junior”, reconoció Beitía en diálogo con La Voz del Pueblo en el momento de contar lo realizado, lo cual reconoció que fue “muy lindo”. 

El 13 de julio se habilitó en Tres Arroyos la práctica de básquet tras el parate en marzo, y ahí fue cuando ambos jugadores pudieron volver a picar la pelota en un gimnasio. Tras unos mensajes “nos pusimos a charlar y surgió la idea de entrenar”, reconoció el profesor, que les consultó qué querían hacer y la respuesta fue que él les arme los trabajos. “La verdad, como experiencia personal, hermosa, porque son dos jugadores de altísimo nivel, la simpleza y lo humilde de ellos de poder entrenar acá en Tres Arroyos, decime a mí, no tener problema en las cuestiones que yo les pedía. Sin dudas ellos están enfocados en entrenar y ser lo mejor posible todos los días. En lo personal es una alegría enorme", explicó. 

 Los trabajos 
Desde aquel lunes 13 de julio hasta la semana pasada los entrenamientos fueron de lunes a viernes por la tarde sin ausencias, con prácticas de una hora y media en el gimnasio de Costa Sud y en alguna ocasión en el Polideportivo Municipal. 

“Fuimos un par de veces al Polideportivo, que pudimos utilizar las instalaciones ya que está todo nuevo, las jirafas nuevas y los chicos pudieron ir medio a testear y aprovecharon a entrenar en una cancha grande. Estuvimos en los dos lados, la gente de Costa Sud nos prestó la cancha y ellos ningún tipo de problema", reconoció Beitía, que sobre la parte de los trabajos detalló: “Mucho de parte técnica, muchísimos lanzamientos que es lo que más quieren mejorar ellos dos. Realizábamos situaciones parecidas a lo del juego, pero al ser pocos muchas cuestiones técnicas e individuales".

 Sumado a Thygesen y Fjellerup, trabajó a la par y en modo de colaboración Rodrigo González que “es un chico que jugaba en Argentino Junior con ellos y entrenó todos los días con ellos” y Joaquín Bruel, más algunos jugadores en momentos particulares, “cuando necesitábamos alguna mano para hacer algún ejercicio especial". 

 El protocolo 
Sin la posibilidad de hacer todos los trabajos para mantener los protocolos, las restricciones en cierto modo ayudaron a puntualizar los trabajos en las necesidades de los basquetbolistas. "Ellos durante la Liga y en competencia no pueden realizar muchas cuestiones de técnica individual, por lo tanto siempre a ese nivel se usan los 'fuera de competencia' para entrenar cuestiones de técnica individual, como lanzamientos, dribbling y demás. Lo que pasó, es que este parate fue más largo que cualquiera, entonces nos ayudó el protocolo a tener que hacer cosas individuales, no tener que estar tanto en contacto, jugar 4 contra 4 ó 5 contra 5”, describió Beitía. Mientras que sobre los cuidados agregó: “Cada uno con su pelota, barbijo a la entrada, alcohol en gel, desinfectar las pelotas. No hicimos tantas situaciones que corran riesgo de juego, al entrenar individual entre los tres nos sobraba cancha". 

Contacto con los clubes 
Por estos días Fjellerup y Thygesen ya dejaron la ciudad y se preparan para poder retornar a la rutina de sus clubes, San Lorenzo y Bahía Basket respectivamente. Al consultarle a Beitía si tuvo contacto con los profes de ambas instituciones indicó que se lo transmitían los jugadores. “Les preguntaba que hacían de la parte física que le mandaban, y de la parte técnica que me tocaba a mi le pedían algunas cosas, ellos me las transmitían e íbamos haciendo lo que les iban pidiendo. Pero la gran mayoría de las cosas fueron cuestiones individuales a mejorar de cada una, una cuestión más individual", explicó. 

A la espera de poder retornar a la acción en la Liga Nacional, ambos basquetbolistas quedaron con el entrenador en que “en la vuelta, si los mandan para Tres Arroyos y si se puede, volver a entrenar". 

Mientras que en el cierre de la nota agregó: “Por un lado muy lindo de poder entrenarlos, y por otro te quedan las sensaciones que por ahí podríamos haberlo compartido con el básquet local, pero las circunstancias de la pandemia y los protocolos no nos dejan. Son dos chicos que a los que les gusta el básquet, son para ir a verlos entrenar todos los días. Esperemos que se pueda la próxima vez que estén acá".