La Ciudad

Por Fernando Catalano

A Dante le dieron el alta en la Fundación Favaloro

25|09|20 09:27 hs.

Finalmente los médicos que atienden su caso en la Fundación Favoloro resolvieron darle el último martes el alta a Dante, el niño tresarroyense de seis años que conmovió al país con su historia. 


El pasado 29 de julio recibió de parte de su mamá, Florencia Cejas, un trasplante de médula con el cual comenzó a salir adelante después de padecer -desde sus ocho meses de vida- un severo cuadro de inmunodeficiencia primaria. 

Rápidamente su historia se conoció en el país, y especialmente en la comunidad de los hinchas de Racing de Avellaneda, club del cual es fanático; y desde donde recibió el apoyo y saludos de sus máximos ídolos. 

“Dante está más animado, paramos en un departamento y no puede exponerse al sol. Pero juega al lado de la ventana y por momentos lo observamos que se la pasa mirando el cielo, y dice qué lindo está’, además ayuda a cocinar a pedido de él mismo”, describió ayer a La Voz del Pueblo Florencia, quien comparte a diario todo lo que pasa alrededor de la recuperación de su hijo.

La madre que ha estado permanentemente al lado del pequeño buscando una solución a su problema de salud, confesó las sensaciones que la atraviesan por estos días en que disfrutan de los primeros días fuera de la clínica.

“Estamos muy contentos, la verdad que no lo esperábamos. Hacía unos días que nos venían diciendo de la posibilidad de darnos el alta, pero siempre se posponía por los resultados que no eran lo esperable por los médicos, así que estábamos bajoneados”, describió. 




Pero fue finalmente el lunes a las 16 cuando le avisaron que estaban evaluando darle el alta a la mañana siguiente. Alrededor de las 20 les anunciaron que les daban el alta. 

“En la mañana seguían debatiendo -estábamos medio nerviosos, no sabíamos bien- y temprano a las 8 nos dijeron sí, nos podíamos ir”, contó. 

“Fue una locura, hermoso, no lo esperábamos. Nos dieron el alta pero tiene que seguir recibiendo controles diarios, y una vez por semana -por ahora- se va a hacer el dosaje por plaquetas que es lo que más preocupa”, explicó Florencia. 

Al menos por los próximos 20 días a un mes, deben permanecer en la ciudad de Buenos Aires porque a Dante se le debe controlar la cantidad de plaquetas. “Hay que tener un mínimo de 41.000 plaquetas para poder viajar por tierra y tiene 21.000. Es un número muy bueno, pero vamos a seguir con los controles diarios”, indicó. 

Reconoció luego que el alta les dio “tranquilidad, es muy alentador. A Dante le ha hecho muy bien, estaba muy emocionado. Dentro de todo estamos en un departamento y despertarse sin los sonidos de las bombas de la habitación, es un golazo”, expresó con alivio. 

Nueva etapa
 Después de haber transitado una dura lucha hasta descubrir pocos meses atrás que ella misma podía salvarle la vida a su hijo con un trasplante de médula ósea, Lorena se anima a ver el futuro de un modo distinto, después de que el martes su hijo recibiera el alta.

“Creo que esta es una nueva etapa tanto para Dante como para mí. Los dos pasamos por situaciones bastantes difíciles ya sea en lo personal como con su salud. Creo que es un nuevo comienzo para poder disfrutar de otras cosas a las que muchos están acostumbrados. Nosotros vamos a experimentar otros momentos que se vienen, que creo que son hermosos acá en familia”, sostuvo.

Sobre los sentimientos que la rodean por estos días, dijo que “a Dante lo veo muy bien, estoy muy contenta, era tan lejano este momento y vivirlo así es hermoso, acompañada de Gaby que es un compañerazo y con Dante genial, somos una familia”. 

Desde lo personal manifestó estar “muy tranquila y orgullosa de todo lo que he pasado. Si bien fue al principio triste, por toda la situación, hoy estoy tranquila de poder haber acompañado a Dante en estos seis años, de no haber bajado los brazos ante los diagnósticos malos y de dejarme ayudar”, afirmó. 

En este sentido, valoró como un aprendizaje haber atravesado toda la experiencia. “La aceptación de un trasplante fue difícil al principio, dejarme ayudar fue lo que me abrió las puertas a conocer gente maravillosa, que me siguen ayudando, y dándome la confianza como mujer. Y poder verlo a Dante es hermoso”, resaltó mientras acepta con tranquilidad permanecer las próximas semanas en la Capital Federal para llevar adelante el tratamiento ambulatorio del niño. 

El tránsito de la experiencia que debieron atravesar Florencia y Dante, tuvo el acompañamiento especial de parte de Guillermo Jaime y Verónica Solans, de Tres Arroyos Doná Médula. La agrupación tresarroyense resultó ser vital a la hora de asesorar y sostener la moral del niño y su madre.