Julián Lamberti, director del Ente Descentralizado Claromecó Servicios Turísticos

Claro, Reta y Orense

Fin de semana movido en Claromecó

Lamberti: “Se para a todo el mundo”

24|08|20 09:47 hs.

-¿Cómo marcha la obra del nuevo murallón?

-Con el murallón arrancamos el viernes pasado (14), esta semana avanzamos a paso firme a pesar que tuvimos días muy ventosos, y se llegó con el murallón hasta la bajada de lanchas, y se arrancó desde la bajada de lanchas hacia el oeste. Hay hechos unos 50 metros de cimientos aproximadamente en ese tramo. 

Esta semana como objetivo se harán los dos remates -dos murallones laterales- que van a enmarcar la bajada de las lanchas en el Náutico. Así, en la placita seca que nos queda al este de la bajada ya se puede hacer la boca de hormigón que remata el murallón y los trabajos de terminación en ese sector.

-¿Qué plazo de tiempo tienen estos trabajos? 
 -Estimamos en veinte días, más o menos, estar terminando la primera etapa del proyecto que es la etapa del murallón, según como toque el clima. Luego comenzaríamos con la terminación de los dos placitas secas y luego haríamos las luminarias y la senda marítima. También se comenzó con el molde de la palabra Claromecó en hormigón. Y se hizo el molde para las chicas que hacen mosaiquismo. 

-¿Que dimensión tendrán las plazas secas y la palabra Claromecó? 
 -La letra C que es la más grande -con la tipografía del logo de Claromecó- mide dos metros de alto. El desarrollo de la palabra es de aproximadamente 8,5 metros de largo. Las plazas son dos triangulitos; uno de 12 por 20 mts. que se cierran con una diagonal; y la otra es bastante más grande, de 20 por 30 mts. 

-¿Qué plazo de tiempo tiene la obra completa en el frente costero?
-La idea es inaugurarla para el Centenario, completa. Incluida la pequeña forestación que va a llevar. 

-¿Cómo avanza la restauración de lanchas pesqueras? 
-La primera (Renegao) ya tiene una mano de pintura, y esta semana tanto El Pirata como Renegao van a quedar emplazadas en sus lugares definitivos. La idea es hablar con Osvaldo Hiriarte, que es el dueño de la Adelina, para ver si podemos movilizarla hacia el sector de la costanera que se está arreglando, donde va la palabra Claromecó. 

Después de una charla con Mario Izurieta (secretario de Obras Públicas) y con el intendente (Carlos Sánchez) y con Gustavo Gochi (pescador y fotógrafo) la idea es hacer el paseo de las lanchas, no llenar la placita, sino hacer el paseo. Muy probablemente El Delfín quede en el Faro, la Adelina la moveríamos al sector de las placitas, el Regenao y el Pirata donde se las está restaurando y habría una lancha más, El Corsario, que podría estar en el ingreso a Claromecó, en el pórtico de acceso, una obra que comenzará pronto. Ese paseo, es visto también como un futuro circuito donde poder hacer carreras o caminatas. 

-¿Llegó mucha gente durante el fin de semana? 
-Se vio mucha gente desde el viernes y hoy -por ayer- acompañó el día, se vieron las playas y el pueblo con mucho movimiento. 

-¿Como se manejaron las políticas de seguridad sanitaria? 
-Con gente que viene de fuera del distrito trabajamos intensamente en la garita policial, con un equipo de inspección nuestro y coordinados con personal de Salud. Se para a todo el mundo; y a la gente que por ahí viene por algún motivo desde fuera del distrito se inicia un protocolo. Si es gente que viene por 48 horas se avisa a Salud, se hace un registro de que esa persona ingresa, se la acompaña hasta su domicilio, se le avisa que no puede salir de su domicilio a hacer las compras o andar por la localidad. 

Nos ponemos a disposición para cualquier cosa que necesiten y –después, cuando la persona quiere pegar la vuelta a su destino de origen- la acompañamos y nos aseguramos de que haya partido, y damos de baja a aquella persona que está dentro del distrito Hemos hecho un trabajo arduo con muchas personas dentro de distrito y unas 15 ó 20 recibidas fuera del distrito. 

-¿Cumplieron con el protocolo los visitantes que no pertenecen al distrito?
-Sí, agradecidos porque lo que están haciendo, que es venir después de muchísimos meses a ver cómo está su casa. Algunos habían dejado hasta un cuatriciclo afuera; vienen, acomodan un poco la casa, ventilan, se fijan que esté todo bien y parten. Lo que hemos recibido es agradecimiento, no es que vienen a hacer turismo.