Alberto Cedrón recordó su historia futbolística

Deportes

Alberto "Colorado" Cedrón, sinónimo de fútbol

La pelota como forma de vida

11|08|20 10:00 hs.

Por Emanuel Fredes


Alberto “Colorado” Cedrón es sinónimo de fútbol en Tres Arroyos. Si se hace una encuesta, 8 de cada 10 amantes del balompié lo reconocen. Integrante de aquel recordado plantel de Boca Junior de la década del 70’ y personaje reconocido de la ciudad por su larga trayectoria, la cual lo muestra vigente hoy, a sus 73 años, jugando con los Veteranos. 

“Yo era 8” dice el Colo mientras se empieza a hundir en recuerdos. “Empecé de chico a jugar en los terrenos, con gente grande; ahí había jugadores de Colegiales, de Boca... se juntaban en un terreno en Pedro N. Carrera 1320 que todavía está. Ahí me fui haciendo con los grandes, pero no me querían mucho porque era pichero, me quedaba al lado del arco, la empujaba y salía gritando el gol” cuenta.

Pero sus inicios en el terrenito no fueron fáciles. “El señor Galeano hacía que me dejen jugar, porque yo era pibito y me iba, él siempre me elegía a mi” sostiene mientras se detiene para detallar un hecho puntual. “Había un pibe, Miguelito Torres, con el que jugamos juntos en Primera y tenía 17 ó 18 como yo cuando yo debuté en Primera. El jugaba de 5 y yo de 4. El siempre lo jodía a mi viejo, 'déjelo ir' decía, y mi papá con el único que tenía confianza era con él; me podía ir a buscar todo el barrio que no me dejaba ir” sostiene. 

Una vez asentado en el potrero, le llegó la oportunidad de ir al fútbol liguista. “Empecé a ir a Boca porque Galeano, cada vez que iba al terreno, me decía 'vos tenes que ficharte en Boca', me insistía, y ahí empecé. Empecé en las inferiores de 8, y un día fui a ver la Tercera y la Primera, iba siempre temprano al vestuario porque el fútbol me apasiona y tarde es muy difícil que llegue… fui temprano y dirigía don Luis Giano la Tercera y yo estaba ahí atrás en el vestuario y me dice 'nene, ¿te animás a jugar en la Tercera?' y le dije que sí. Jugué 3 ó 4 partidos de 8, hice 4 ó 5 goles, y al otro año, en el Milanesi, me citaron en cancha de Huracán para Primera”. 

Su debut en Primera es algo que tiene claro como el agua. La nitidez de aquel momento es tal, que hasta repite las mismas palabras que se usaron aquel día de 1963, cuando Cedrón tenía apenas 17 años. “En esa época no teníamos técnico, estaba un hombre grande que era del club y siempre iba a colaborar. Estaban todos y faltaba el 4, y le dije que jugaba yo. El no quería porque decía que yo era 8, pero el que jugaba de 8, que era Juan Ulibarre, dijo 'no, póngalo al pibe de 4', y jugué de 4. Esa tarde me tocó marcar a un ala izquierda, Chico Senna, que venía de La Plata… ya gente madura, y aparentemente tuve un desempeño bueno”.


El día del debut. En 1963, el Colo debutó en Primera ante Huracán, en un Milanesi. En aquella oportunidad, La Voz del Pueblo publicó esta foto con el siguiente epígrafe: “Buen valor del equipo boquense, se desempeñó con mucha voluntad en el transcurso del encuentro”


Una vez que se puso la 4 del Xeneize, no la soltó más. El Colo llegó a los 13 años a Boca y se quedó hasta los 36. En ese tiempo, se consagró campeón en los años 1971, 1975 y 1976 y disputó dos Torneos Regionales. Asimismo, su desempeño le permitió ser refuerzo de Huracán en otras tres ediciones del mencionado certamen, y también formar parte del seleccionado tresarroyense mayor, con el que ganó un Regional Centro y con el llegó hasta la etapa final de un certamen argentino. 

Selección 
A sus 15 años, Cedrón formó parte de un combinado Sub-15. Luego, defendió la casaca tresarroyense durante muchos años, cosechando títulos, amigos y recuerdos. “Ganamos un Campeonato Regional Centro. El torneo se jugaba de noche y en verano, se ponía hermoso” recuerda. 


Con la selección. La foto es del 18 de noviembre de 1979, el día que el combinado local cayó como visitante ante Mar del Plata por 3 a 2 en el estadio de San Martín


Ese título, le permitió a la selección disputar un certamen a nivel nacional. “Salimos terceros, nos eliminó Mar del Plata, que después jugó la final con Olavarría” remarca. 

Más equipos 
A los 36 años, Cedrón decidió irse de Boca. “Me fui porque habían aparecido chicos en Boca que jugaban bien como Annechini y Daniel De La Canal, que después jugaron en Primera. Ahí decidí irme, darles el lugar, porque todavía podía jugar un año más. Me fui a Quilmes, al año siguiente a Huracán y ahí me embromé la rodilla y no pude terminar el año, estuve un año sin jugar y me fui a Villa. Ascendí con Villa y estuve un año en Primera, jugué con Colegiales y ascendí con Colegiales y después me fui a la Liga de Dorrego para jugar en Oriente... perdimos una final por penales con Progreso de Guisasola que prácticamente tenía todos jugadores de Bahía Blanca”. 

- O sea que te retiraste a los... 
- Y, jugué hasta los 42 ó 43 años… el último año lo hice en Cascallares, pero ya casi ni entrenaba, me costaba mucho la recuperación. Lunes y martes ya lo sufría. No entrenaba, jugaba mucho al fútbol 5 para estar en movimiento 

- En todos tus años de carrera, ¿Cuál es el equipo que más recordás?
- 75 y 76'. Con ese equipo tuvimos 42 partidos invictos. Creo que nos ganó Talleres de Córdoba acá en la cancha de El Nacional 2 a 0 un partido amistoso que se hizo de noche... me acuerdo que vino Galván, conocí a Willington que era un oso terrible y tenía una clase bárbara. 

Aquel Boca de la década del 70 ha quedado en la memoria colectiva de mucha gente. En aquel entonces, era habitual ver La Bombonerita llena, ya que el público se agolpaba para verlos jugar. “Hay gente que lo dice, nosotros perdimos la semifinal con Jorge Newbery de Junín, por penales, y si nosotros la ganábamos íbamos a jugar la final con Renato Cesarini. Después Jorge Newbery le ganó a Renato Cesarini y jugó con River y Boca en la cancha de Sarmiento. Nosotros teníamos buenos jugadores pero ellos eran profesionales” dice Cedrón y los recuerdos empiezan a invadirlo. 

“Me acuerdo que vino la selección de Tandil y le hicimos 5 con Boca en cancha de El Nacional... acá venían selecciones y con el equipo de Boca le ganábamos, andaba muy bien, aparte los refuerzos que vinieron... Acosta que había estado en la Reserva de Estudiantes, Luisito Sasso que había jugado en la Reserva de Gimnasia…”. 

- ¿Cuál fue el rival más difícil que te tocó marcar? 
- Delanteros muchos. Cuando vino Boca, con el Mané Ponce, que era jugador de selección... si no estás bien físicamente contra esa gente, no podés competir. Vos te das cuenta que estando entrenado podés jugar contra ellos y podés jugar como ellos, pero si no estás entrenado al mismo nivel no podés jugar. Yo me acuerdo que adivinaba para dónde iba a arrancar, pero no tenía piernas para seguirlo y llegaba tarde siempre. 

- ¿Y el mejor partido que tuviste? 
 - Había ido a Huracán como refuerzo para jugar un Regional. Entrenábamos en Claromecó e hicimos como dos o tres semanas de médanos. Yo estaba que volaba, hacía de cuenta que estaba en una alfombra. Jugamos un amistoso con San Lorenzo, que tenía al Toto Lorenzo como DT, y jugó un wing que se llamaba Figueroa y era rapídisimo. Era hacha y tiza, no le fue fácil, pero faltando 10 minutos ya me sabaca ese metrito y medio o dos para tirarme el centro. Recuerdo que el Toto Lorenzo le decía “no se ponga porfiado que marca muy bien”. Ese mes me dieron el Círculo de Bronce, porque antes se daba uno por mes al deportista más destacado. 

Actualidad 
Cedrón está cerca de cumplir 74 años y “sigue despuntando el vicio”. “Hace 15 años que viajamos con la Liga de Veteranos; ahí conocés jugadores de Catamarca, Formosa, Río Cuarto... el año pasado en noviembre fuimos a Entre Ríos y salimos cuartos porque se nos lesionaron varios jugadores fundamentales y jugamos con lo que teníamos. Nos ganó un equipo de Buenos Aires, de Isidro Casanova, con ex jugadores de Defensa y Justicia por ejemplo”. 


En la actualidad, el Colo sigue jugando al fútbol en la Liga de Veteranos


En estos viajes, se dio otro gusto: conocer a Víctor Palomba, ex jugador de Independiente y tricampeón de la Copa Libertadores en la década del 70’. “Nos hicimos muy amigos y siempre que vamos a jugar el Campeonato Argentino de Veteranos y él va a jugar, pregunta si estoy yo”. Cedrón vive y respira fútbol. Su vida es la pelota y se nota. “Ya de chiquito jugaba a la pelota y nunca dejé de jugar. Jamás. El fútbol es parte de mi vida, puedo estar tres horas hablando de fútbol porque me encanta”. 

- ¿Cómo te tratan en Boca cada vez que vas?
- Bien, la mayoría son jóvenes y no me conocieron... se enteran por los comentarios. Yo soy hincha de Boca, lo voy a ver y sufro como loco. Voy temprano, miro la Tercera y después la Primera. En casa estamos almorzando y capaz que viene mi hija con mi yerno, me levanto, digo 'buen provecho' y a las 13 salgo para la cancha. 

En cualquier cancha, el Colorado Cedrón es bien recibido y eso marca lo que fue y es dentro y fuera de una cancha de fútbol. “Nunca tuve rivales fuera de la cancha, yo siempre respeté y me respetaron también. Yo camiseta que me puse, la traspiré, siempre. Además siempre lo hice con disciplina, jamás entré a una cancha a decir 'voy a pegarle a un contrario', yo entraba a jugar, la mentalidad mía era esa. A mí me podían bailar toda la tarde que jamás le iba pegar una patada a nadie. 

- ¿Y cómo estás pasando este año donde no hay y no se puede jugar al fútbol? 
- Bueno, ahora la estoy pasando bien porque voy a ver los partidos que se hacen, de fútbol 5 o fútbol 8. Ahora voy a ver si empiezo a correr o hacer algo porque es lo que me mantiene, yo voy a cumplir 74 años…    

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El Boca del 71’ 
En el año 1971, Boca Junior se consagró campeón oficial de la Liga Regional Tresarroyense por quinta vez en su historia. En una publicación realizada por el club en su página de Facebook, recordaron que el título se dio el 22 de octubre de aquel año, en el Día de la Madre. 


Parados: el DT. Tite Galeano, Gallego Alvarez, Colorado Cedrón, Guerrero, Galucci, Sasso, Cantilo Destéfano, Gómez, Azurmendi, Bochita Martínez y Caselli. Hincados: Fernández, Pez, Sola, Perrone, Osvaldo Acosta, Oscar Piernes y Chico. La mascota del globo es Marcelo Marquinez (Facebook Boca de Ts As)


La publicación reza lo siguiente: “Ese año con un formato de torneo en dos zonas, clasificó a Boca en primer lugar, siendo Cascallares el segundo clasificado, y Huracán y Quilmes por la otra zona. Boca llegaría a la final con Huracán de Tres Arroyos, cruzando al globito en dos finales. La primera en cancha de Huracán fue un cerrado empate en 2 tantos. La segunda se disputó en la cancha de Boca, donde se consagra campeón derrotando en el clásico por un contundente 4 a 1. Los goles de Boca en la final fueron marcados por Acosta, Azurmendi, Tito Gómez y Pez”.  

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Sus chances de emigrar
En su larga historia dentro del verde césped, Cedrón tuvo posibilidades de partir hacia otros lares. La más importante, sin dudas, es la chance que tuvo de incorporarse a Gimnasia de La Plata. “Ordoqui, que era Juez de Paz acá en el Registro Civil, hizo las conexiones con Gimnasia” señala, mientras recapacita: “Capaz que yo cometí el error en volverme, porque me tenía que quedar 15 días. Era la época que estaba Gatti, yo tenía 22 años. Fui y me acompañó Destéfano. Enseguida fueron los técnicos de las inferiores a ver qué edad teníamos, y como tenía 22 años me tenían que hacer contrato. Fue para las fiestas, me dijeron que me quedara 15 días en Estancia Chica y yo pensé, 'que me voy a quedar acá para las fiestas, me voy y después vuelvo'. Volví y Murúa, el técnico, no me dio bola”. 

En ese segundo viaje, el Colorado no pudo probarse y mostrar sus dotes. “Yo le decía 'mire que vinimos de Tres Arroyos'... hablamos hasta con los dirigentes de Gimnasia, que nos alentaban y nos decían que hagamos lo que hacíamos acá en la cancha, pero no nos dio la oportunidad. Iban a hacer una práctica y habían venido 5 de Tucumán que los había traído el DT, entonces los tenía que bancar. Yo les decía 'pruébenos y si no andamos, mala suerte, nos volvemos' y me ponía peros, peros, peros y peros... al final de todos los que llevó jugó uno solo en Gimnasia”. 

Tiempo después, una segunda chance se abriría. “Carlitos Kerner me quiso llevar a Platense. 'Vamos que tengo parientes en la Comisión' me decía” y el tiempo le daría una tercera. “Acá atajaba Olivieri en Huracán y se fue a Cipoletti. Me llamaba y me pedía que vaya. Un mes me estuvo esperando y nunca fui”. 

Si bien las chances existieron, el interés por irse nunca fue tan firme. “No tenía mucho entusiasmo con irme afuera. Yo era joven, me parecía que no se iba a terminar nunca, que no se me iban a pasar los años”.  

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Anécdotas
Para ejemplificar lo que el fútbol significa para Cedrón, es necesario contar algunas cosas que ha hecho en su vida. Aquí, tres anécdotas que lo pintan de cuerpo entero.

Larga charla
“Yo jugaba en Villa y me encuentro con el Chueco Alcala, que jugaba en El Nacional en esa época. El entrenaba en Belgrano y yo en Villa y nos encontramos en calle Olavarría o alguna que cruzaba. Eran 10 y pico de la noche o las 11. Nos pusimos a charlar de fútbol en una esquina. Eran las 2 y media de la mañana y estábamos charlando ahí, una helada terrible”. 

Tarde al bautismo
“Bautizaban a uno de los chicos míos en la Iglesia de Luján. Me habían invitado a jugar un partido de Veteranos en la cancha de El Nacional. Yo le dije a mi señora: 'termina el partido y me voy a la iglesia'. Qué te cuento que empezó el padre a bautizarlo y yo no estaba... ¡y preguntó incluso quién era el padre! Llegué, todo traspirado, y me paré al lado de mi señora. Ni me alcancé a bañar”. 

El partido más largo 
“Una vez salí a las 13.30 del trabajo y 14.30 me van a buscar para jugar al fútbol 5. Le digo a mi señora: 'preparame las zapatillas que me voy a jugar al fútbol 5'... estaban Tenaglia, Errozarena, creo que iba Jorge Férez, el Tota Beitía... y empezaron a agarrar la Ruta 3. Les dije: '¿Dónde jugamos al fútbol 5?' y me dijeron: 'vamos a Lobería'. Barberón inauguraba una cancha de fútbol 5 y le daba café a los chicos... ahí me encontré con Barberón, con Arrieta que jugaba en Independiente y acá también... volví casi a las 4 de la mañana”.