Las primeras pulperías, bares y confiterías abrieron en 1886 (gentileza Andrés Errea)

Opinión

Día del Trabajador Hotelero Gastronómico

Tres Arroyos: la gastronomía fundacional

02|08|20 11:13 hs.

Al fundarse la ciudad en 1884, tuvo mayor impulso la actividad comercial favorecida por la mayor seguridad al cesar las incursiones de los indios y aumentar el flujo de nuevos pobladores, muchos de ellos inmigrantes de otros países. 


En 1886, al producirse la llegada del ferrocarril, esas condiciones se vieron aún más favorecidas, ya que el tráfico de mercadería se intensificó, lo mismo que el tráfico de pasajeros. 

Estos motivos y la creciente actividad agropecuaria propiciaron la apertura de comercios, incluyendo hoteles, pulperías, bares, confiterías, talleres, pequeñas fábricas, almacenes, tiendas y otros negocios. 

Las fondas proliferaron en esa época, la primera en instalarse fue la “Santa Catalina” que perteneció a José Cendoya. En 1885 se abrieron otras, la posada o fonda de Antonio Ferrario; DE la Alegría; de Felipe Morgari; de Francisco Lembi; La Unión Vascongada de Próspero Puchulu; La Unión Italiana de Nicolás Retrivi. 

En 1886 comenzaron a funcionar las fondas de La Nueva Italia perteneciente a José Sabatini; otra de Luis y Guido Vescovo; y una tercera de Juan Massera; Luis Cozzolino, Pedro Silvani y Juan Ignacio Errasti pusieron en marcha otras tres fondas en 1890. 

Más adelante abriría La Amistad, de Bartolomeo Etcheverry; La Vascongada de Juan Cruz Iraola; y otra de Francisco Manterola.