Policiales

El hombre de 71 años se negó a declarar

Polémica por la detención del jubilado que mató a un ladrón que entró a su casa

20|07|20 15:52 hs.

Un jubilado de 71 años mató de un balazo en el tórax a uno de los cinco delincuentes que el viernes pasado ingresaron a robar a su casa, en Quilmes, y tras quedar detenido se desató una polémica debido a su estado de salud. 


El jubilado, identificado como Jorge Adolfo Ríos, se negó a declarar durante el fin de semana sobre el incidente en el que mató de un balazo en el tórax a uno de los cinco delincuentes que ingresaron a su casa, identificado como Franco Martín Moreyra, de 26 años, y según su abogado el haber quedado tras las rejas se debió a “un error judicial”. 

“No queremos que lo mate la Justicia, queremos que llegue a juicio oral para que podamos probar su más absoluta inocencia”, dijo al canal TN el abogado Marino Cid Aparicio, defensor del herrero. 

El letrado apuntó contra el proceso llevado a cabo a partir de la detención del jubilado, ya que “el sábado por la mañana, que fue cuando lo indagaron”, el fiscal Ariel Rivas, titular de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) 1 de Quilmes, le había asegurado “que posiblemente no lo iban a detener, que se iba a morigerar y podía estar en su casa”. 

 Además, señaló que Ríos tiene un “estado de salud gravísimo” y en ese sentido se refirió a la Convención Interamericana de Derechos Humanos de Personas Mayores, a la cual Argentina suscribió en 2017, “que dice claramente que no pueden estar sujetados durante mucho tiempo, aún cuando estén sometidos a procesos”. 

Por su parte, los tres hijos del jubilado, quien tiene desde hace décadas una herrería en la zona de Quilmes, cuestionaron también la decisión judicial, destacaron que su padre tiene “serios problemas de salud” y aseguraron que es un “hombre de trabajo” que “quiso defender lo suyo”. 

 La detención del jubilado provocó la indignación de los vecinos, quienes aseguran que no sólo denuncian un aumento en los casos de inseguridad, sino que no pueden entender cómo la Justicia transforma a una víctima en victimario.

El caso 
Mientras el fiscal aguarda el resultado de la autopsia, como así también el informe de la Policía Científica, entre otras pericias, los investigadores pudieron reconstruir lo que sucedió en la casa de Ríos. Gracias al análisis de las imágenes de dos cámaras de seguridad, se supo que los cinco delincuentes ingresaron minutos antes de las 5 de la madrugada a la vivienda ubicada en la localidad de Quilmes Oeste, luego de trepar la medianera de un vecino para llegar al fondo de la propiedad. 

El jubilado fue sorprendido mientras dormía por los asaltantes y fue golpeado e intimidado con un destornillador, mientras le exigían dinero. En esas circunstancias, Ríos extrajo una pistola Bersa Thunder calibre 9 milímetros de su propiedad y les efectuó al menos seis disparos a los delincuentes, quienes huyeron de inmediato. 

Dos de los ladrones quedaron registrados por las cámaras mientras huían, mientras que un minuto después se observa al último de los delincuentes, Moreyra, quien escapa rengueando y luego de doblar la esquina, ya a unos 60 metros de la vivienda del jubilado, se sienta en el suelo.

Siempre según la misma secuencia, el ladrón se encontraba desarmado cuando se ve a Ríos portando un arma de fuego en la calle y se acerca a Moreyra. Luego se ve al jubilado que forcejea con el asaltante hasta que éste deja de moverse, informaron fuentes de la investigación. Esto les permite inferir a los investigadores que fue el momento en el cual el jubilado le disparó en el tórax, ya que de las imágenes se desprende que Moreyra no tenía previamente una herida en el pecho por la forma en que escapaba “a los saltos”. 

Además, al momento de peritar la escena del crimen se hallaron tres vainas servidas de calibre 9 milímetros, que fueron levantadas para cotejarlas con la pistola que le secuestraron al imputado. Una fuente con acceso al expediente explicó que el ladrón fue baleado “en un estado de total indefensión, cuando ya no representaba ningún peligro”. 

Asimismo, los pesquisas sospechan que la herida en la pierna que tenía Pereyra pudo habérsela provocado mientras trepaba la medianera, en la cual fueron encontradas huellas que también serán peritadas. 

Ríos fue aprehendido luego de un allanamiento en urgencia que se realizó en su casa dispuesto por el fiscal Rivas, quien en principio ordenó su aprehensión por el delito de “homicidio con exceso en la legítima defensa” y luego agravó su acusación. 

El jubilado fue asistido por personal de salud, que constató heridas sangrantes en su cabeza y lesiones visibles en un antebrazo y el rostro. (DIB) FD