Ana Lía Beitía, en el centro de la foto, junto a Valeria Perotti y Ximena León, integrantes de la Co

La Ciudad

La Meister brinda contención a 50 familias

“Nosotros somos un nexo, la que ayuda es la gente”

13|07|20 09:57 hs.

En el año 2014, y en base a la necesidad -luego de la inundación del 2012-, se inauguró en el Barrio Villa del Parque la Biblioteca Meister. “Nosotros empezamos a ver las necesidades que había y se nos ocurrió abrir una biblioteca para brindarle educación y cultura más que nada a los chicos, que tuvieran algo para hacer” cuenta al respecto la presidenta de la biblioteca Ana Lía Beitía. 
En el año 2020, la pandemia del coronavirus y el aislamiento social obligatorio crearon una nueva necesidad, esta vez, económica. “Nos aggiornamos a otros tiempos, tuvimos que dejar de lado lo que es cultura y educación para abocarnos plenamente a lo social, más allá de que siempre lo hacíamos porque teníamos el merendero, pero no era más que una merienda y alguna ayuda puntual”. 

Hoy, la Biblioteca Meister apunta a generar una contención social, colaborando con 50 familias de distintos barrios. “Estamos abocados al cien por ciento a la ayuda social del Barrio Villa del Parque más que nada, pero también hemos tratado de abarcar otros barrios con gente puntual que se ha acercado a pedir ayuda” cuenta Beitía. 

Esta ayuda está compuesta por “dos bolsones de alimentos no perecederos por semana y por familia, cada 15 días les damos la leña y después también contamos con un equipo de psicólogas y psicopedagogas que brindan contención a quien lo necesita”. 

Además, cuentan con ropa para quien lo necesite. “Nosotros tenemos un ropero permanente para cualquier persona que necesite, no solo del Barrio Villa del Parque. Nosotros estamos de 9 a 12 y de 13.30 a 16.30, el que necesite que vaya, elija lo que necesite para él o su familia y se lo lleve” señala Ana Lía. 


Todas las semanas, 50 familias de la ciudad reciben dos bolsones de comida de la Biblioteca Meister. Asimismo, el lugar ha conseguido ropa y zapatos para quienes lo necesiten



Pero esto no es todo ya que, además, en el lugar se brinda apoyo escolar. “Ahora, con todo el protocolo que nos mandaron desde Cultura podemos hacerlo de manera presencial. Ya tenemos todos los turnos dados, tanto de mañana como de tarde” dice la presidenta de la institución, explicando además que, al principio, este apoyo se brindaba solamente de manera virtual.

“Cuando empezó todo enseguida nos adaptamos y, a través de Zoom, Classroom o por videos de Whatsapp dábamos apoyo escolar. Ahora que lo podemos hacer presencial lo hacemos con turno y como tenemos todo dado seguiremos un poco con lo virtual”.   

Colaboración 
Sin dudas, es una gran apuesta la de la Biblioteca Meister, aunque para llevarla a cabo debieron recibir ayuda de una gran cantidad de gente ya que, según dicen, “nosotros somos un nexo. A nosotros nos llega y nosotros lo damos, la que ayuda es la gente”. 

“En primer lugar, nos ayuda la gente en general… son los primeros que se acercan a ayudar y los que siempre están desde que inauguramos. Después empezamos a trabajar con Desarrollo Social y con Marcelo León un poco más unidos en este contexto... él nos asesora un poco y nos ayuda, nunca nos soltó la mano; la Municipalidad también nos ayuda con subsidios o lo que necesitemos; la Cooperativa Agraria siempre nos ayudó y nos ayuda con gasoil para traer leña, con órdenes de compra para mercadería; Cristina Fernández, la dueña del negocio "Envases" nos provee todos los descartables; el Rotary Club Tres Arroyos Libertad que si bien siempre nos hizo donaciones, este año se ha acercado mucho más y está presente continuamente cuando nosotros necesitamos cosas; Unidos por Vos; Alejandra Suhit, de "Boston", que nos provee con calzados o lo que necesitemos; la diputada Rosío Antinori y la directora de Cultura Noemí Rivas, que nos da su apoyo y nos permite dejar de lado nuestra tarea de biblioteca para centrarnos en la ayuda social”. 

Adaptación
Mientras dialoga con este medio, Ana Lía Beitía no deja de destacar la labor de sus compañeras de la Comisión Directiva, quienes se adaptaron rápidamente al cambio de enfoque del lugar. “De un día para el otro les cambió el trabajo y no tuvieron ningún problema, se pusieron la camiseta y arrancaron a trabajar” dice y destaca que “acá hay un grupo atrás que está siempre al cien por ciento”.

En el cierre, la presidenta de la biblioteca le pide a la gente que “nos siga ayudando y acompañando; que nos ayuden con mercadería y ropa de abrigo, la gente está necesitando frazadas porque hace mucho frío” y los invita a acercarse y a conversar:

“Tal vez si no lo podemos resolver nosotros tratamos de que lo haga Acción Social o vemos de qué manera se puede hacer… no damos soluciones, siempre lo digo, si puedo hacerlo lo hago, pero escuchamos, que es importante. Hoy proveemos a 50 familias y anotamos a la gente que se acerca en un listado, porque hay veces que nos sobra mercadería entonces la destinamos a otra familia que también necesita. Si es un caso muy puntual, nunca corremos la vista, por eso siempre se nos van sumando más”.