La licenciada Samanta Pluis realizó un análisis sobre las consultas por trastornos del sueño

La Ciudad

InfoSalud

El valor de la rutina como regulador del sueño

27|06|20 09:35 hs.

La licenciada en Psicología, Samanta Pluis se desempeña en seis de los once Centros de Atención Primaria de Tres Arroyos. En este contexto de Covid -19 y a 100 días de comenzado el periodo de Aislamiento Social Preventivo y Obligatorio, la consultamos para conocer como impactó este cambio obligado en nuestros hábitos en la capacidad de conciliar el sueño y en que este sueño funcione como reparador de la actividad del día. 


“Si bien el sueño tiene como función reparar el organismo para poder seguir la vida en condiciones óptimas. Es una función fisiológica, pero en el sueño aparecen materiales cognitivos de difícil interpretación y con un alto contenido emocional”, define la profesional. 

Al iniciar la charla, asevera que se han incrementado las consultas sobre el insomnio y los trastornos de sueño. “Muchas veces la consulta se realiza por malestares en la parte clínica como pueden ser los trastornos alimenticios o ya en las incumbencias de la psicología por trastornos de ansiedad o irritabilidad, como también se traduce en otras conductas. Vienen a una consulta por malestares generales o ansiedad, específicamente, pero cuando se indaga hay serias dificultades para conciliar el sueño, o se pasan largas horas sin dormir, así como también hay incidencia en sueños a los que comúnmente llamamos pesadillas”, explica.

Que le pasa a nuestro cuerpo si no dormimos bien 
Los cambios de rutina o su ausencia desarticulan la cotidianeidad e impactan a la hora de dormir. Por lo cual hay más consultas por el agravamiento de quienes ya padecían insomnio. Quiere decir que también se agudizó en quienes ya dormían poco. 

Otra de las conductas poco saludables son las trasnochadas o despertarse después del mediodía entre quienes no cumplen horarios establecidos de trabajo, se da mucho en los niños o adolescentes quienes carecen de las rutinas escolares o deportivas por lo cual han invertido sus horarios para vivir. 

“No tener previsibilidad sobre lo que va a pasar nos mantiene en un sistema de alerta continuo”


Es decir, que están durmiendo más de día y viviendo de noche, estos son algunos de los cambios que ha traído consigo la cuarentena. Otras manifestaciones que exteriorizan quienes consultan es un aumento de pesadillas o sueños extraños. 

Es decir se duerme más, ya que quienes no desarrollan tareas laborales con los mismos horarios de antes, tienen la posibilidad de dormir mayor cantidad de horas, pero este sueño no es muy reparador; ya que al no ser esta la situación normal de vida de cada uno, se genera mucho estrés e incertidumbre.

Se repite mucho esto de no saber qué va a pasar mañana. Entonces podemos decir que la cantidad de horas que se duerme es buena, porque son 8, 9 o 10 horas que es lo recomendado por los especialistas; pero este sueño no es de buena calidad.

En estos casos el cuerpo esta aletargado, en un estado de aparente normalidad, ya que lo que necesita el sueño son rutinas horarias, como dijimos tanto para acostarnos y levantarnos como para realizar las distintas comidas. Pero lo que más se necesita es estar tranquilos a la hora de dormir. 

Samanta Pluis puntualiza que “esto no se está cumpliendo porque estamos hiper estimulados, bombardeados de noticias, del uso de las redes, y además con incertidumbre, de lo que va a suceder. No tener previsibilidad sobre lo que va a pasar nos mantiene en un sistema de alerta continuo. Es decir, parece que en esta cuarentena no nos pasa nada. Pero en realidad nos pasan muchas cosas que hacen que el sistema nervioso esté hiperactivo. Por ello aparecen las pesadillas que son sueños intensos que nos generan angustia, llanto, dolor de cabeza. Esto también trae este tipo de síntomas físicos”. 

Los niños, adolescentes y los hábitos nocturnos 
Alguien que presenta angustia por no poder salir puede experimentar sentimientos que van cambiando el contenido de sus sueños, ya que el sueño es un mecanismo para tramitar o procesar lo que nos pasa durante el día. 

Al no poder hacer actividades esto no se tramita de una manera sana; por lo cual nuestra cabeza lo tramita de noche y no podemos descansar; se transforman en pesadillas, sobre todo en los niños. 

“La posibilidad que hoy tenemos en Tres Arroyos de abrir actividades recreativas y deportivas es salud mental. Los niños sobre todo necesitan ocupar los tiempos de diferentes formas, como las creativas, necesitan ese gasto de energía que no les insumen las rutinas escolares para llevarse mejor con otros. El estar aburrido genera malos vínculos”. 


Estos factores exteriores generan un nivel de ansiedad que la mente no llega a elaborar de la misma manera que lo hacía en nuestra forma de vida previa al aislamiento. Esto se ve mucho en los adolescentes que han invertido el uso del tiempo y se pasan la noche con videojuegos, chateando y se duermen a las 4 o 5 de la mañana y se despiertan a media tarde. 

Este desfasaje genera pérdida de productividad ya que cognitivamente hablando, durante las horas del día siempre está más activa la atención y el aprendizaje. 

Por lo cual las capacidades cognitivas caen por la noche, y estamos aletargados durante el día. Indica que “para esto es necesario que los padres marquen los ritmos, hábitos y límites, siempre por supuesto sin violencia, pero los adultos tenemos que tratar que los chicos vuelvan a los horarios habituales; es necesario para su salud mental”. 

Los beneficios 
La cotidianeidad y los problemas económicos tienen un fuerte impacto en el sueño reparador. Esto es tener un sueño tranquilo. Uno no es tan consciente de tenerlo; hasta que nota su carencia; se despierta cansado, contracturado, con dolores de cabeza, síntomas gastrointestinales mezclado con emociones y sensaciones de intranquilidad; esto trae consecuencias clínicas y físicas. 

El sueño reparador ayuda a: Mejorar procesos cognitivos, memoria y aprendizaje. Activa procesos del sistema inmunológico. Ayuda a no enfermarnos a tener mejores defensas. Ayuda a no tener la sensación de cansancio diurno, uno anda lento, irritable y sin ganas de realizar las tarea cotidianas.

En Tres Arroyos tenemos una realidad que nos permite realizar algunas cosas, dentro de esta normalidad admitida. Debemos realizarlas con la máxima responsabilidad y todos los cuidados; también por una cuestión de salud mental


Hay que descansar para poder realizar las actividades mínimas, hacer esas actividades aun sin tener la obligación de realizarlas en un determinado tiempo, es saludable, esto es lo que nos construye rutinas que luego nos ayudan a conciliar el sueño, aconseja la psicóloga.

Desde lo psicológico es importante, generarnos actividades dentro de casa, ya que el tiempo subjetivo, de otra forma, se hace muy largo si uno no tiene metas sencillas que cumplir durante el día; así sea lavar la ropa. No hay que dejar de hacerlo; porque esta sensación de prolongación del tiempo se sufre, esto de estar sin hacer nada; es una de las razones por las cuales mucha gente, en esta cuarentena quiere dormir durante el día. Para pasar el tiempo; hay que llenarlo. 

Destaca que “la posibilidad que hoy tenemos en Tres Arroyos de abrir actividades recreativas y deportivas es salud mental. Los niños sobre todo necesitan ocupar los tiempos de diferentes formas, como las creativas, necesitan ese gasto de energía que no les insumen las rutinas escolares para llevarse mejor con otros. El estar aburrido genera malos vínculos”. 

Ante la no escolarización de los niños, la licenciada Pluis recomienda “que estén acompañados por algún familiar, es necesario una figura que guie, que paute, que esté presente para arbitrar los patrones necesarios para las rutinas. En Tres Arroyos tenemos una realidad que nos permite realizar algunas cosas, dentro de esta normalidad admitida. Debemos realizarlas con la máxima responsabilidad y todos los cuidados; también por una cuestión de salud mental. Hay que seguir en ese camino de forma muy controlada, en este máximo orden, ya que en Tres Arroyos no hay casos; nos da la posibilidad de elegir qué actividad realizar que nos genere gratificación, que nos canse y que nos ayude a disminuir la frustración”. 

Equilibrio
Tiene que haber un equilibrio y un disfrute entre el adentro y el afuera; ir retomando ciertas actividades permitidas en los protocolos hace que tengamos la salud psíquica más óptima. No podemos vivir siempre afuera; como tampoco siempre adentro de nuestra casa. 

Hoy restringir la circulación es muy necesario para la protección de la salud física; por lo cual tenemos que seguir ciertas reglas, hábitos y rutinas para cuidar de la misma forma nuestra salud mental y evitar trastornos psicológicos (como el pánico o los desórdenes depresivos). “Ahora en Tres Arroyos, repito, tenemos la posibilidad de salir pero debemos seleccionar muy bien las actividades que queremos y podemos hacer para que nos generen gratificación”, expresa. 

Comprender la realidad 
Cada persona debe analizar el contexto cercano, comprenderlo y pensar qué puede hacer con esto para su bienestar. Hoy Tres Arroyos, por fortuna, nos permite elegir entre ciertas actividades y compartir con quienes nos rodean. Debemos descubrir “como me organizo con la realidad para generar gratificaciones que me permitan estar mejor”.

Siempre respetando los protocolos específicos de cada una de las actividades que elijamos hacer y las medidas de prevención generales para el Covid -19, como lo son el distanciamiento social de 2 metros, el lavado de manos con agua y jabón o alcohol en gel y el uso de tapaboca. 

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 Prepararse para descansar 
-Evitar la nicotina, el consumo de alcohol y la cafeína cerca de la hora de acostarse

-Realizar alguna actividad relajante antes de acostarse.


Samanta Pluis indicó que “los hábitos hacen que nos organicemos”



-Bajar los decibeles es importante. Si uno puede prepararse para dormir, alejarse de las pantallas, facilita el descanso mental que se necesita. Aporta tranquilidad. 

-Establecer rutinas, horas fijas para acostarse y levantarse todos los días. Establecer un horario como por ejemplo las 9 de la mañana y realizar siestas breves o no realizarlas y aprovechar esos momentos del día más cálidos, para las salidas de esparcimiento. Esto es muy provechoso, ya que de esta forma el cuerpo mismo va ajustando los horarios en los que necesita descansar por la noche. Los hábitos hacen que nos organicemos y que tengamos regularidad. Esto favorece el descanso. 

-Mantener el dormitorio, fresco, oscuro y sin ruidos. Limitar la información que se recibe de manera virtual (redes, televisión, Whatsapp) en los horarios cercanos al sueño. 

-Tratar de realizar actividad física durante el día. En el patio o en nuestras casas, buscar rutinas por Internet que ayuden a que el cuerpo se canse. Realizar actividades con los niños y adolescentes que impliquen el uso del cuerpo, gasto de energías; de esta forma se duerme mejor; se tiene ganas de ir a dormir.

-Cerca de dormir evitar las tareas muy estresantes, que requieran de mucha atención. Para poder dormir cuerpo y mente tienen que estar en la “cama”, es decir, hay que tratar de alejar las preocupaciones del día. 
 
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Cuando consultar 
Si una persona sufre de insomnio y se reitera en el tiempo o duerme demasiado y aplicando estas pautas no retorna a su normalidad tiene que consultar al médico. Esto si tiene continuidad va a generar síntomas físicos. 

Estados prolongados de nerviosismo o ansiedad; por no comer o comer demasiado. 

Cuando uno no siente que está bien, ante la duda hay que realizar una consulta temprana. Es prevenir. “Para esto estamos en Atención Primaria”, indica Samanta Pluis. 

En el caso de Tres Arroyos, tienen atención en psicología los CAPS de los barrios: Ruta Tres Sur, Olimpo, Colegiales, Villa Italia, Benito Machado, 25 de Mayo, Boca y Ranchos. Se debe consultar en cada uno por sistema de admisión. 

Todas las direcciones y los teléfonos están disponibles en www.centrodesalud.com.ar.